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lunes, 20 de noviembre de 2017

Vertical de Cheval des Andes


El encuentro fue organizado por la Asociación Argentina de Sommeliers y se realizó en el Hotel Faena, a cargo de la Sommelier Valeria Mortara. La cata fue dirigida por el enólogo italiano Lorenzo Pasquini de Cheval des Andes, quien abrió la charla reconociendo que la Sommelerie Argentina está una posición muy desarrollada, y valorando su función como aliados de los enologos y productores para transmitir el lenguaje del vino, lo cual es muy importante porque son quienes están en contacto directo con la gente.

Los componentes de Cheval des Andes
El Petit Verdot es un clon que trajo Roberto de la Mota desde Bordeaux, muy concentrado, de baya muy chica, que aporta mucho al corte. Se coloca para dar tonalidades y completar el cuadro. Aporta la tonalidad, ya que el color lo dan el Malbec y el Cabernet. 

Para describir al Petit Verdot Pasquini cuenta un chiste: "Un italiano en la mesa aporta, pero dos es mucho". Dice que lo mismo sucede con el Petit Verdot.

El Malbec va de la especia a la fruta negra y tiene una de las mayores paletas de todas las cepas. Se usa maceración larga de hasta cuatro semanas con poco movimiento del sombrero -como la infusión de un saquito de té- dejando que se difunda. El vino pasa a barrica después de la maloláctica (junio o julio).

Otro tema que debieron manejar fue el de la expresión del Cabernet Sauvignon en Argentina: "para la nueva plantación de 2017, trabajamos con tres porta injertos distintos. El Malbec es más plástico, siempre interesante, pero el Cabernet Sauvignon no, marca todo. Para un francés la piracina es mala palabra, el morrón o pimiento verde, la arveja, es algo a evitar. Para ello buscamos tener tanino maduro, sin cosechar uva sobremadura sino "al dente" y no tener verdes. Madurez fenólica al mismo tiempo que la madurez tecnológica. Hay frescura, hay estructura, no hay astringencia, gracias a la maceración más medida"

La cata vertical
Se cataron seis añadas: 2002, 2004, 2006, 2008, 2011 y 2013. También distintos componentes de la cosecha 2017: Malbec, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot. 


Primera etapa: la creación. 
Es la etapa en la cual estuvo Roberto de la Mota y va desde 1999 hasta 2005, donde los vinos están más traccionados por el Cabernet Sauvignon que por el Malbec; lo cual es un reflejo automático de alguien como Pierre Lurton, que viene de Bordeaux.

Cheval des Andes 2002
Aún se considera a la cosecha 2002 como una de las mejores de las últimas décadas en Mendoza. Es un blend de 56 % Cabernet Sauvignon, 40 % Malbec y 4% Petit Verdot. Pese a tener quince años de guarda, parece nuevo. Está muy joven y en términos de proporcionalidad podría decirse que parece de menor edad que los otros. Quedan solo 900 botellas.

Cheval des Andes 2004
Aquí el Malbec pasa al frente, con un 55%, frente a un 43% de Cabernet Sauvignon y un 2% Petit Verdot. Notas de frutos rojos y moras frescas.

Segunda etapa: La juventud. 
Va desde 2005 a 2010, son vinos más generosos, golosos, con mayor influencia del estilo de Terrazas de los Andes y de Mendoza en general. 

Cheval des Andes 2006 
Sigue creciendo el porcentaje de Malbec, que se eleva al 60%, completándose el corte con un 35% de Cabernet Sauvignon y un 5% de Petit Verdot. Destacan aromas a ketchup, u hoja de tomate.

Cheval des Andes 2008
Es el que mejor balance tiene, entre generosidad y golosidad, entre frescura y elegancia. Tiene notas de frutos rojos como cereza, guinda y cassis y muy buenas especias, como laurel. Composición: 50% Malbec, 45% Cabernet Sauvignon y 5% Petit Verdot.


Tercera etapa: La madurez. 
Dice Lorenzo: "Hoy hacemos la misma foto pero con más píxeles, con más definición de los detalles, vinos más  frescos".

Cheval des Andes 2011 
Tiene 69% de Malbec 21% Cabernet Sauvignon y 10% de Petit Verdot. De gran intensidad aromática, complejo y largo final. Excelente.

Cheval des Andes 2013 
"Fue un año cálido y seco, por lo que sacar frescura fue más complejo y resultó un desafío intentarlo; fue una toma de postura" Fruta negra, mora. El final es especiado. Fue también el año en que empezaron a realizar un trabajo más detallista con la madera. Tiene 67% de Malbec 26% de Cabernet y 7% de Petit Verdot.

Mis preferencias
Catar seis cosechas de Cheval des Andes, de un período de once años, fue una gran experiencia. Podemos asegurar que todos los vinos estaban espléndidos, pero el que más me sorprendió fue el 2002, increíble bouquet y con mucha frescura aún. El 2008 lo elijo por sus aromas especiados y balance (un vino adelantado a su época, más al estilo actual), el 2011 es probablemente uno de los mejores, por su complejidad y peso en boca y el 2013 se destaca como el más rico y frutado.  



Hasta ahora los vinos se sacan al mercado cuatro años después de la cosecha; pero Pasquini cuenta que van a pasar a tres; para que lleguen al mercado más frescos y frutados; pero a la vez ofreciéndolos en un pack de junto a otras cosechas más viejas. Ojalá esta nota te sirva cuando vayas a comprarlos. 

jueves, 16 de noviembre de 2017

Cheval des Andes, vinos de alta gama de cuna francesa


Cheval des Andes es el proyecto conjunto de Château Cheval Blanc, Primer Grand Cru Classé A de Saint-Emilion, y la bodega argentina Terrazas de los Andes, primera filial fuera de Francia de Moët & Chandon. Esta alianza comenzó cuando Pierre Lurton, el presidente de Château Cheval Blanc, buscaba un terroir internacional especial donde aplicar el histórico legado del Château francés en la elaboración de vinos.

El enólogo a cargo en Argentina es el italiano Lorenzo Pasquini, quien empezó después de la cosecha de 2015. Cursó sus estudios en la facultad de Agronomía de Pisa y después en Bordeaux, donde hizo una pasantía. Antes de venir a Mendoza había trabajado cuatro años en Bordeaux, como asistente del enólogo de Chateau Palmer y en California, en la bodega Mondariz. El enólogo francés Pierre-Olivier Clouet, de Cheval Blanc, participa en la elaboración de Cheval des Andes realizando tres o cuatro viajes al año a Mendoza.




El principio de Cheval des Andes
En 1998 Lurton viene a redescubrir la cepa histórica de Bordeaux, muy presente en Cheval Blanc, que tenía Malbec y Cabernet Sauvignon y ahora no tiene ni a uno, ni al otro. Llega a Mendoza y con Roberto de la Mota ven los viñedos de Terrazas, en especial una parcela de Malbec en Las Compuertas, plantas viejas a pie franco, con la montaña atrás, y dice: "era tan magnífico que algo magnífico teníamos que hacer ahí". En la cata de Bodegas fueron los vinos de esa parcela lo que le gustaron.

La finca está ubicada a 1.150 m sobre el nivel del mar, el lugar más alto de Luján de Cuyo. Ahí Pierre Lurton tuvo la visión de que no solo fuera el redescubrimiento del Malbec, sino también la expresión de la filosofía de Cheval en Mendoza. "Trabajamos con la definición de Bordeaux del Grand Cru, donde todo se hace en el viñedo, cuidando el viñedo".

La parcela tiene registros desde 1929, pero puede ser de antes. Regada por surco, lo que da más heterogeneidad porque los bordes se riegan más que el centro; y lo más regado da bayas más grandes.

El concepto fundamental en que se enfocan es el potencial de guarda, lograr un vino que madure, siempre pareciendo más joven que su real edad, que haga vibrar aun con años de vida y que no los demuestre.

Lorenzo afirma que hoy están haciéndolos con mayor potencial de guarda que cuando se empezó en 1999, cuando la idea de vinos para envejecer no estaba tan aceitada. Por eso ahora salen al mercado vendiendo cajas con conjuntos de distintas cosechas y buscan que en las cartas de los restaurantes haya también distintas cosechas.

Además de buscar un vino que pueda vivir y seguir joven con el tiempo, otro concepto  que persiguen es la elegancia, término según Lorenzo un poco "abusado". "Más que intensidad lo que se busca es complejidad en nariz, que la misma sea susurrada por distintos aromas. Se busca más equilibro que potencia", dice. "Por ello puede ocurrir que al inicio el vino se sienta tímido, pero luego despliegue taninos, frescura y retrogusto".
"Que el vino sea interesante en cada estadía de su vida, no tan estructurado cuando son jóvenes" - Lorenzo Pasquini
Resalta que Cheval del Andes es la única colaboración de Château Cheval Blanc en el mundo y que eso significa mucho para Mendoza. "Vienen de Francia cuatro veces al año porque están muy interesados y esto es un motivo de orgullo para nosotros". "Roberto de la Mota junto a Pierre Lurton, participaron en la creación de Cheval des Andes y actualmente, el mismo enólogo de Cheval Blanc, quien hace Cheval Blanc en Francia, viene aquí. No es un consultor de la bodega que va por las distintas colaboraciones en el mundo".

"Hacemos vinos solo con nuestras uvas. Cheval des Andes es el vino de alta gama más producido, no es el caso de esos vinos de alta gama de pequeñas producciones. Se hace bastante volumen y se encuentra en el mercado, tanto en Argentina como en el exterior". Para Pasquini esto significa que cada planta, cada racimo, cada uva, cuenta y debe dar el mejor resultado.


Tienen 44 hectáreas y usan muy poca mano de obra contratada para no dejar los aspectos clave de la producción en manos de productores, en especial en el tema del riego, por su impacto sobre el equilibrio de la uva al momento de la cosecha. "Pagamos el cosechador por día y no por tanto. 

En cuanto al riego, también rompieron sus paradigmas: "Pasamos a riego por goteo, con más control para regar, como si fueran dos buenas lluvias fuertes y no muchas lluvias, para que las raíces vayan más abajo a buscar agua ya que suelo la retiene abajo". Así se logra un sistema radicular profundo mayor de 4 metros. "Aquí los europeos rompimos nuestro mito de que el rigo estandariza a los terroirs. Es al contrario, se puede obtener más variedad. Es más difícil, porque hay un parámetro más que controlar, pero a la vez es una herramienta más que permite trabajar. El riego mal tratado es muy malo, bien tratado puede ser muy favorable".

A partir de 2013 empezaron un trabajo de fondo en la madera, ya que los vinos en la barrica se clarifican naturalmente y además se oxigenan, lo que da estabilización, mas un toque aromático que aporta complejidad sin cubrir el fruto, que debe ser protagonista, cuenta. Utilizan cinco toneleros: cuatro de Bordeaux y uno de Austria. "Degustamos junto con los toneleros dos veces al año en Mendoza y una en Francia y ellos, sabiendo nuestro estilo, nos aconsejan que barricas elegir".

Elaboran un 50% en barricas de 225 litros y otro 50% en barricas de 400 litros. "Lo importante no es tanto la cantidad o usos de la barrica, sino su calidad. Hoy estamos probando algunos toneles, a ver qué onda". Ante la pregunta de cuál es el potencial de guarda responde: "No sabríamos decir el potencial de guarda, sería como ponerle fecha de defunción el vino" y sobre cuáles considera puntos claves, para lograr vinos de guarda contesta:  
  1. Cosechar más temprano (es una medida para proteger del oxígeno). 
  2. Proteger del oxígeno en la elaboración.
  3. Y miles de otras cosas en bodega, para que duren más, finaliza, sin contar todos sus secretos...
Las novedades.
"Vamos a achicar la cantidad de Merlot y Cabernet Franc en nuestra finca a favor del Cabernet Sauvignon y el Malbec. La plantación nueva ocupó el lugar de la cancha de polo y tiene 7.500 plantas por hectárea en alta densidad, todo Cabernet Sauvignon".

Están por plantar 0,3 ha de una variedad blanca para hacer un blanco que tenga la misma expresión que el Cheval Blanc y se venderá solo en la bodega.

A futuro planean lanzar un segundo vino (o marca), pero con cuidado para que no tire abajo la marca principal. El año pasado hicieros un rosado no comercializable, solo por diversión.

"Y pronto vamos a empezar a ofrecer Cheval des Andes en botellas grandes, de 3 y 5 litros, para que sean descorchadas en momentos especiales", cuenta Lorenzo, antes de dar paso a una impresionante cata vertical, que contamos en la próxima nota.


"Elegante. Complejo. Equilibrado. Tomable. Las cuatro palabras que definen Cheval des Andes" - Lorenzo Pasquini.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Puramun, la búsqueda, el encuentro y la cosecha; por José Galante.


José Galante es uno de los enólogos más reconocidos de la Argentina, y luego de un exitoso paso por Catena Zapata, en el año 2010 decidió incursionar como consultor e, impulsado por su familia, comenzar a hacer sus propios vinos. Recuerda que en esos años sus hijos le decían: "Papá tantos años haciendo vinos para otras bodegas y ¿para cuándo el nuestro?". Al mismo tiempo le ofrecieron hacerse cargo de la enología en Bodega Salentein, donde aún se desempeña. 

José cuenta con orgullo que tiene dos hijas mujeres -una arquitecta y la otra Licenciada de Comercialización- y un hijo que es Economista. Y que su hijo Fernando y su esposa fueron quienes más lo empujaron a lanzar su propio proyecto y que se decidió al saber que contaría con la ayuda de Fernando de manejo de negocio.

Como al momento de decidir el nombre, se enteraron que el apellido Galante ya estaba siendo utilizado por una bodega de Estados Unidos, decidieron buscar una palabra que les diera identidad y para ello seleccionaron un vocablo tomado del lenguaje indígena de los primeros habitantes del valle de Uco, el "Mapungundum". De él eligieron Puramun, que significa búsqueda, encuentro, cosecha...

A Pepe le pareció adecuado ya que dice que después de tantos años trabajando en el Valle de Uco conocía muchos productores y entre ellos realizó la búsqueda de las uvas. El mismo concepto se aplica a la etiqueta del Malbec -diseñada por su hija arquitecta- que es la figura de un laberinto, representando la búsqueda de los mejores viñedos.

Puramun Malbec 2013 $530

Las uvas son 100% del Valle de Uco, "para mí la mejor región de Mendoza y de Argentina. Tienen identidad propia en color, aroma y sabor, se destaca y se siente distinto. Por las uvas de Eugenio Bustos, zona muy fría, al principio parece apretado pero después de nueve meses en barrica la textura de taninos es intensa", lo describe Galante. 

La primera cosecha salió la luz en el año 2011. Fueron 1.000 cajas de Malbec. Galante dice ser un enamorado del Valle de Uco y en ese momento ya tenía 40 vendimias realizadas, así que sabía bien de donde elegir la uva. Por eso se animó a utilizar uvas de distintos lugares: Eugenio Bustos, Vista Flores y Chacayes, buscando reflejar el carácter del Valle de Uco.

Enseguida una amiga que trabaja en Vinos del Sol, importadora de Estados Unidos, le ofreció venderlos allá y las 1.000 cajas fueron directamente a venderse en USA. En enero de 2013 tuvieron una degustación con dos o tres potenciales compradores de USA y uno de ellos, nuevamente, se llevó todo el vino, así que la cosecha 2012, que fue de 1.500 cajas, terminó nuevamente en Estados Unidos y en Canadá. Ese buen resultado los llevó a elaborar 60.000 botellas en el año 2013; para lo cual sumaron al Malbec un Blend. En el año 2014, Al Malbec se le suma algo de Gualtallary.

Puramun Co Fermented 2013 $1000

Es una cofermentación en barrica con un 67% de Malbec y un 33% de Petit Verdot, de Chacayes. 

"Éste vino nació de la idea de hacer un blend buscando para ello un buen socio del Malbec, que le aporte estructura, pero no lo opaque. Luego de muchas pruebas encontramos con distintas cepas nos decidimos por el Petit Verdot como el ideal, porque le aporta longitud en boca y blueberry, que se complementa con la fruta negra que hay en el Malbec".

"Cofermentando logramos mejor carácter y podemos poner más cantidad de Petit Verdot que si fuera haciendo un corte de vinificaciones separadas" lo describe Pepe. 

La etiqueta es un dibujo de Leonardo da Vinci que muestra dos engranajes trabajando juntos para dar más movimiento, más energía.  

Ambos tintos pasan doce meses en barrica, de las cuales solamente del 10 al 20% es nueva, con tostado suave.

Puramun Chardonnay 2017 $530

"Tanto a mí, como a mi esposa, uno de los vinos que más nos gusta es el Chardonnay y en el año 2017 decidimos hacer uno. Mi primer viaje a la Borgoña fue en el 94 y me volvieron loco el Chardonnay y el Pinot Noir: perfume, pureza, elegancia... para oler y tomar, oler y tomar….", recuerda.

El importador de Estados Unidos dijo: “no cuente con nosotros para venderlo porque es muy difícil de vender un Chardonnay argentino en Estados Unidos. Pero cuando los compradores vinieron de USA y lo probaron decidieron llevarse la mitad de la producción. Tim Atkin le puso 96 puntos. Y Bélgica también se llevó 400 cajas. Para hacerlo elegí los que para mí son los clones mejor adaptados a Mendoza: el 76 y el 95 y gracias a Pedro Marchevsky (ex enólogo de Susana Balbo) encontramos un viñedo de Altamira de cuatro hectáreas, que los tenía. El vino tiene maloláctica parcial para conservar mejor la acidez".

"Luego de mi primer viaje a USA, elaboré mi primer Chardonnay fermentado en barrica, lo hice para Catena Zapata, con destino a Estados Unidos en el año 1990. En esa época Catena Zapata fue el primer importador de barricas y era un vino maderoso, con maloláctica, muy californiano de esa época. Ese estilo fue mudando y ahora se busca más equilibrio entre la fruta y la frescura, con buena acidez. Los viñedos también fueron evolucionando, en esa época el Valle de Uco no existía, pero ahora la uva está más preparada, con más cuerpo y permite este estilo bien de la Borgoña, más refinado y elegante, más atractivo", se explaya Galante.

El Chardonnay se fermenta en barrica y queda allí durante nueve meses. Usan levaduras indígenas, y corren el riesgo con la fermentación, pero como dice Pepe: "tenemos el purísimo jugo de uva transformado en vino", y adelanta una novedad: "Con mi esposa fuimos en agosto pasado a USA a promocionar los vinos y allí nos entusiasmó hacer un Cabernet Franc que saldrá el año que viene, ya tengo elegida la uva".


En definitiva, este gran enólogo cumple su promesa de producir vinos elegantes y finos pero que sean a la vez muy tomables que te lleven a tomarte toda la botella.

Fotos tomadas por El Angel del Vino

jueves, 9 de noviembre de 2017

Teho Grand Cru 2014: Vive les grands malbecs! - (escrita por Ale Lahitte)


En el restaurante Crizia de Palermo, asistimos a la presentación de la cosecha 2014 de los Teho Grand Cru Malbec, la excusa perfecta para una gran noche de amigos. La misma estuvo dirigida por Alejandro Sejanovich (@colosejanovich) y Jeff Mausbach (@jeffmausbach), propietarios de la bodega y hacedores de los vinos.

Jeff Mausbach
Alejandro Sejanovich
Con una clara impronta del estilo de los vinos de la Borgoña francesa, los Grand Cru Malbec representan la línea de alta gama de la bodega Teho y son el resultado de un trabajo de precisión basado en la micro-vinicultura (de la cual el Colo Sejanovich es un especialista) del viñedo Tomal ubicado en La Consulta, Paraje Altamira, Valle de Uco. 

En el proceso de elaboración de los Grand Cru se estudiaron los diferentes perfiles de suelos de este viñedo de siete hectáreas y se seleccionaron tres parcelas con estructuras diferentes: arenoso, limoso y piedra. 

En base a esta selección, se realizaron las diferentes micro-vinificaciones teniendo en cuenta el mejor momento de cosecha y buscando la máxima expresión del terroir. Es así como nacen Les Velours (limoso), Les Paquerettes (arenoso) y Les Cailloux (piedra).

Los vinos
La previa de la cena fue acompañada con el Teho Remuage Nature, un burbuja de Chardonnay y Pinot Noir ideal para la ocasión, e inmediatamente pasamos a uno de los mejores blancos del año: El Zaha Marsanne 2016 que lo tiene todo. Complejidad, frescura, aromas florales, estructura y muy buena acidez. Para disfrutar copa a copa.


Luego hicieron su entrada las estrellas de la noche y el primero en aparecer fue Les Cailloux (los guijarros). Expresivo, salino, con nervio y tensión, su acidez permite adivinar una larga vida. Es, sin dudas, el más "mineral" de los tres.


A continuación, llegó Les Velours (el terciopelo). Ya desde nariz se percibe su elegancia, con su fruta madura bien presente. Su origen limoso le da una voluptuosidad y una fineza sensual. Su recorrido en boca es sedoso, fiel a su nombre, y su final de boca pide rellenar la copa una y otra vez. Es el más sexy de los tres.


Por último, fue el turno de Les Paquerettes (las margaritas). El más expresivo en nariz, su arranque floral y a hierbas del campo invita a mandarlo a la boca de una y ahí aparece un vino fresco como brisa de primavera, los frutos rojos pueden casi masticarse y su redondez y equilibrio llenan las papilas de sensaciones que enamoran. Es un ramo de flores elegido para regalárselo a tu primera novia. Imposible no enamorarse de este vino.


Como síntesis, podemos decir que respecto de la añada anterior (que me encantó), esta 2014 viene más fresca, expresiva y elegante, algo que celebro con alegría. Para mayor información respecto de la cosecha 2013, podes releer la nota de este blog del año pasado. 

Difícil tarea la de darles un orden de preferencia ya que los tres me encantaron, pero asumiendo el compromiso, ubico primero a Les Velours, luego Les Paquerettes y finalmente Les Cailloux.

¡Larga vida a los Teho Grand Cru! ¡Vive les Grands Malbecs!

El autor: El Ángel del Vino se enorgullece de contar en esta ocasión con la colaboración de Ale Lahitte @alelahitte. Ubicado a la derecha en la foto junto a Juan Mayou (centro) y Alejandro Sejanovich (izquierda). Consumidor esmerado y apasionado del vino argentino, ha sabido reflejar con maestría en esta nota los vinos del Colo. ¡Que sean muchas más! 

Más info: Nota de Ariel Rodriguez (Vinarquía - @vinarquia)

lunes, 6 de noviembre de 2017

Antonio Mas presentó la cata vertical de Historia


Quien sostiene orgulloso su vino icono entre sus manos en la foto es ingeniero agrónomo con posgrado de Programación Agropecuaria en FAO (Food & Agriculture Organization), uno de los winemakers notables de la vitivinicultura argentina y a punto de cumplir 50 años como enólogo. Fue pionero en la producción de vinos de calidad en la Patagonia y creador de la primera bodega boutique en Argentina a comienzos de la década de los 90: Finca La Anita, donde se mantuvo hasta 2011. Se trata de Antonio Mas.


Hoy Antonio forma parte de los emprendimientos Antonio Mas Wines y Finca Propia, en el cual se elaboran sus vinos. Finca Propia nació debido a la iniciativa de Oscar Yosa, empresario que opera en los rubros de salud y turístico que, por su actividad, conoció a Santiago -hijo de Antonio Mas- para delinear un proyecto que permite a inversores tener cuotas partes de viñedos en Mendoza. 

Antonio nos contó cómo hace unos años su hijo Santiago, que trabajaba en Buenos Aires, lo llamó para decirle que quería encontrarse con él en Mendoza. La llamada lo sorprendió y pensó que un encuentro tan programado era para anunciarle que se casaba, pero no, se trataba de pedirle consejo para evaluar unas tierras para el proyecto. 

Ninguna de las dos fincas previstas que fueron al principio convencieron a Antonio y decidió intervenir llamando a un comisionista de tierras amigo suyo de la infancia para pedirle que le recomendara una finca. Así llegaron a ver ésta finca de Tupungato, ubicada a una altura de 950 metros sobre el nivel del mar. 


Apenas verla Antonio sintió que ése era el lugar indicado. Cuenta con 56 hectáreas de superficie y, segun contó Mas, en la era mesozoica fue una laguna que se fue secando. Los suelos no son aluvionales, es pura tierra con pocas rocas, lo que permite la proliferación de las raíces que llegan a extenderse hasta tres metros en sentido horizontal relacionándose unas con otras, obligando a competir así las distintas plantas, mientras que el tipo de suelo permite un buen manejo de la humedad a través del riego por goteo. 

Se trata de La Arboleda, Valle de Uco, zona de cerros que pudo plantarse recién en la década del noventa gracias a la aparición de los sistemas de riego por goteo. Actualmente hay limitaciones a la superficie aprovechable dado que Hidráulica de la provincia limita la cantidad de pozos de extracción de agua sobre el acuífero subterráneo.

Al momento hay 40 hectáreas en producción, con viñedos plantados en el año 2000, de Malbec, Cabernet Sauvignon y Chardonnay. Los inversores pueden comprar allí una pequeña parcela de tierra (comenzando desde apenas media hilera, con 24 plantas) cuyo usufructo es el vino producido cada año. La novedad es que se está plantando una nueva cepa. Y no es casualidad la elección. Cuando le pregunté a Antonio cuál era su cepa preferida me contestó sin dudarlo: el Semillón. Y lo está plantando en La Arboleda, bajo un sistema de conducción novedoso. Seguramente, va a ser un boom, teniendo en cuenta la experiencia que tiene Antonio trabajando esta cepa en Río Negro, donde existen viñedos añosos ya que allí llegó a ocupar buenas superficies en los años 60 / 70. Se la llamaba Loca Blanca, y doy fe de ello porque mi abuelo la tenía hace 50 años entre las que cultivaba en Cinco Saltos, a 16 km de la ciudad de Cipolleti.

Antonio Mas elabora sus vinos, con la participación también de su hijo Manuel, a punto de recibirse de enólogo. Tienen tres líneas: Single Vineyard, Núcleo e Historia, siendo esta última la que busca los vinos más sofisticados. Participamos de la invitación a explorar la evolución del Malbec en Valle de Uco, a través de cuatro añadas, dos de las cuales aún reposan en bodega. 

Una vertical histórica
Reunidos en el restaurante Freud & Falher del chef Pol Likan, compartimos los Malbec de las añadas 2011, 2013, 2014 y 2015 que destacan por sus agradables aromas florales, así como por el suave dulzor aportado por la fruta en su paso por la boca. 

El concepto de la línea "Historia" -los vinos top de la bodega- se basa en dar tiempo al vino, y por ello se tarda en lanzarlos al mercado. La primera cosecha que salió fue la 2011 y recién ahora se está por lanzar la cosecha 2013. Se busca elegancia y complejidad.

El método de elaboración se basa en la utilización del roll fermenter. Es una barrica que se utiliza como contenedor para la micro-fermentación y está montada sobre rodillos que permiten su rotación, lo que logra desarmar el sobrero que se va formando en la parte que queda hacia arriba. En la línea Historia, solo se produce Malbec y Cabernet Sauvignon.
"Nuestra Historia es lo que dicen los vinos de nosotros" - Antonio Más.
Antes de entrar al roll las uvas pasan unos días (entre cinco y siete) con hielo seco para lograr una extracción carbónica, que va rompiendo las pieles de las uvas. Así la uva entra desgranada al roll, donde empieza su fermentación, mientras que se realizan giros a derecha e izquierda hasta llegar al perfil buscado. Los primeros días se gira más veces y hacia el final los giros se van reduciendo, para no hacer una extracción de taninos muy grande. 

Antonio nos contó algunos secretos: "como resulta ser un sistema bastante anaeróbico, en el año 2013 se comenzó a inyectar dosis de oxígeno para que las levaduras trabajen y se multipliquen mejor. Otra mejora que se implementó a partir de 2017 fue, al introducir las uvas en el roll, empezar a romper con pisón de acero inoxidable los granos que quedaban pegados por la acción del gas carbónico del hielo seco".

En vino queda en el roll hasta que al año siguiente el mismo debe ser utilizado para la nueva cosecha. Entonces se desborra y se pasa el vino a un tanque de acero inoxidable, donde se guarda durante otro año, luego se embotella y queda en estiba casi dos años más hasta su salida al mercado.

Apoyados en taninos redondos y una agradable acidez, son vinos de una gran frescura y elegancia, con gran carácter, el cual promete soportar un largo período de guarda, lo cual quedó demostrado por la frescura que aun muestra la cosecha 2011. Todos los vinos respetan fielmente el estilo buscado, pero la cosecha que más me gustó fue la 2014. Se consiguen en vinotecas a un precio sugerido de $890.

Fue un verdadero placer compartir la velada con Antonio Mas, su hijo Manuel y su socio Oscar Yusa, realizando una mirada retrospectiva sobre la transformación del vino argentino en las últimas cinco décadas, de la cual Antonio fue activo partícipe y viendo cómo, a través de su hijo Manuel, se proyecta el futuro en la nueva generación.






sábado, 4 de noviembre de 2017

Bodega Familia Schroeder y sus espumantes de alta gama


Tuve la suerte de visitar Bodega Familia Schroeder en el verano de 2014, al poco tiempo de iniciar este blog de vinos. Allí pude ver las vides de Pinot Noir y Chardonnay que se encuentran justo frente a la entrada del edificio de la bodega. 

Con esas uvas, el enólogo Leonardo Puppato viene desarrollando una línea de espumantes que ya llegan a representar la mitad del volumen producido por la bodega, comenzando de la mano del exitoso y masivo "Deseado", hasta llegar a los de alta gama que son objeto de esta nota.

El nombre de esta nueva línea de espumantes es H.Schroeder, en homenaje al fundador de la bodega: Herman Heinz Teodore Schroeder. Y si bien fueron ofrecidos para su degustación a la prensa especializada esta semana, recién llegarán al mercado luego de su presentación oficial en Sparkling Nights 2017, del 8 al 10 de noviembre en el Hotel Panamericano.


Se trata de tres etiquetas, que impactan desde la cuidada y elegante imagen, en coincidencia con lo que se encuentra al descorcharlas y degustar su contenido.

Se elaboran bajo el método Charmat Lungo, utilizando vino base de baja graduación alcohólica, que fermenta a bajas temperaturas (14-15ºC). La toma de espuma se realiza mediante técnicas tradicionales, agregando el licor de tiraje y levaduras seleccionadas (Saccharomyces bayanus), resistentes a altas presiones y al alcohol. El tiempo de permanencia sobre lías a baja temperatura es de 8 a 10 meses, con agitaciones, degustaciones y controles periódicos. Una vez cumplido este período, se coloca el licor de expedición para dejar el azúcar residual determinado. Finalmente las botellas permanecen estibadas en cavas con temperatura controlada antes de salir al mercado.

H. Schroeder Extra Brut
50% Pinot Noir, 50% Chardonnay.
Es un espumante de sutil color amarillo pálido con destellos plata, de finas y persistentes burbujas. Con delicadas notas florales y frutales, combinadas con notas de pan. En boca es fresco, cítrico y de acidez moderada.


H. Schroeder Brut Rosé
90% Pinot Noir, 10% Chardonnay
De elegante color rosa salmón. En nariz se destaca por delicadas notas florales, frutos rojos  y complejos aromas a levaduras. En boca presenta finas y persistentes burbujas y es frutado, de buen volumen e intenso. Es un espumante sensual,  que depara buenas sensaciones.

H. Schroeder Brut Nature
80% Pinot Noir 20% Chardonnay. 
Con apenas 3.25 gr de azúcar residual, tiene un delicado color amarillo pálido con reflejos acerados. Aromas a frutas frescas y cítricos, combinados con suaves notas de frutos secos y pan.  

En boca sorprende por su fino y persistente perlage. Complejo y frutal, de acidez equilibrada y largo final. Un espumante delicado, placentero y sofisticado.

La línea de espumantes H.Schroeder es tan consistente que, de no ser advertido, seguramente podría darse por sentado que son elaborados bajo el método Champenoise, cuando en realidad son Charmat. Gran calidad a un precio intermedio: Extra Brut $450, Brut Nature $500 y Brut Rose $550. Para tener en cuenta.



jueves, 2 de noviembre de 2017

Tajungapul, buenos vinos que proponen el simple disfrute


Roberto Carluccio proviene de la industria farmacéutica, pero siempre le gustó el vino y un día, después de varias visitas a Mendoza, en el año 2012 decidió involucrarse personalmente en un proyecto para su elaboración y comercialización, un proyecto sin bodegas ni viñedos propios, pero con una idea concreta

Así nació Tajungapul, un nombre "raro" que al no avisado lo lleva a pensar en montañas nepalesas, pero no... es mucho más simple y cercano. Quizá ya te diste cuenta... es "Junta Pulgas" al revés, al estilo lunfardo.


¿Y a qué viene el nombre? Se relaciona con los perros callejeros, esos sin raza ni pedigrí, pero que tienen toda la simpleza e inteligencia que les da la vida en la calle. Cuando uno ve un perro de éstos no sabe de donde viene, ni de quien es, si es que tiene dueño o no, , Lo ves..., lo acaricias o lo espantas y por ahí viene la cosa. 

Los vinos Tajungapul nacieron con esa idea, que no se sepa las cepas (y seguimos con el juego de palabras), que no se sepa exactamente de dónde son, ni en que bodega se hicieron, ni quién fue el enólogo que está detrás de la escena. Te atrapan desde sus atractivas etiquetas y sus sabores y los quieres o no los quieres... como a un perro callejero.

Roberto afirma que su búsqueda se orienta a "elaborar vinos honestos, fáciles de beber y sobre todo, que mostraran una dadivosa relación precio / calidad con el fin de acercar al consumidor joven y curioso, sugerir al consumidor experimentado una alternativa descontracturada de disfrute, dejando a un lado la formalidad de la degustación técnica, fichas de cata, y racionalización del acto de compartir el vino".

Tajungapul - Blend de Blancas 2015 $ 115 
Un vino brillante y cristalino, de amplia paleta aromática: jazmín, pera y durazno. En boca llena el paladar con cierta dulzura a la vez que mantiene una acidez que aporta frescura. La cosecha 2015 está llegando al final de su ciclo, pero aún sin etiquetar, catamos también la cosecha 2017 (no se elaboró en 2016) y vale la pena. 

Tajungapul - Blend de Tintas 2015 $ 145
Un blend con buen cuerpo, donde hace presencia la fruta negra bien madura que -en línea con el blend banco- aporta dulzor. Buena nariz, con notas especiadas. Mantiene frescura en boca logrando un vino muy bebible.

Tajungapul Petit Verdot 2015 $ 195
Esta cepa es peculiar, y lograr un varietal que descolle no es fácil, aunque cada vez hay más en el mercado. Aquí la fruta se impone y los taninos maduros ayudan a lograr un resultado aceptable para su precio.

Tajungapul de Montaña 2015 $ 295 
Blend de Malbec, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot, Syrah y Tannat. Tiene un buen paso por madera (12 a 18 meses). Es un vino intenso, amplio en aromas, aunque no del todo equilibrados. En boca cumple las expectativas.

Tajungapul del Valle 2015 $ 490 
En este caso el blend es menos pretencioso, solo dos cepas: 70% Malbec y 30% Cabernet Sauvignon, pero mejor logrado. Buena combinación de nuestro Malbec con un Cabernet que lo integra, redondea y aporta elegancia. Me gustó.

Tajungapul Alta Montaña 2013 $ 675. 
El vino icono muestra un esmerado trabajo de cortes: es un blend de una cofermentación de Malbec, Ancellota, Tannat y Petit Verdot, con otra parte de Malbec elaborada fuera de la cofermentación, y está bien integrado. Intenso, con buen cuerpo y largo final.




Cuantas veces nos vimos sorprendidos por la inteligencia del perro callejero que sabe cruzar con destreza una avenida rebosante de vehículos y llegar tranquilamente del otro lado... Con Tajungapul pasa algo parecido, más allá de lo llamativo del nombre y la búsqueda de impacto de los diseños de las etiquetas, su dueño tiene claro su objetivo y los vinos cumplen lo prometido. Pueden animarse a invitar a este perro callejero a su casa.

Fotos tomadas por El Ángel del Vino

Más info: https://www.nicolasorsini.com/tajun-gapul/

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