lunes, 18 de noviembre de 2019

Solo Contigo, de Chacayes al mundo


Invitados por Mariela Ilardo, Gerente General de Solo Contigo, conocimos la historia de esta bodega propiedad del matrimonio canadiense formado por Terry y Noel Neelands, que luego de formar una sólida posición económica con el negocio de climatización y energía solar, dieron suelta a sus otros intereses: el arte y el vino.

La historia comienza en el año 2008, cuando viajaron a conocer Buenos Aires y Mendoza, y se encontraron con la sorpresa que los paisajes del Valle de Uco les parecieron hasta más lindos que los de Napa Valley. Al año siguiente, en 2009, decidieron comprar una parcela dentro del emprendimiento The Vines, en Los Chacayes, y plantar viñedos.

"No es sencillamente una bodega, sino que la bodega es una parte de su casa en Mendoza. Buscaron que se sintiera como parte de su vida privada cuando están acá. Cuenta con varios ambientes: sala de degustación, un patio al aire libre con espacios privados, una cava subterránea y hermosos jardines aptos para relajarse y disfrutar del imponente paisaje con la Cordillera de los Andes"detalla Mariela. 

"Desde sus comienzos, Solo Contigo fue pensada como abierta al visitante para realizar tours guiados y degustaciones de vinos, en un ambiente confortable y cálido: como en casa. El arte está presente en todos sus rincones, ya que sus propietarios son coleccionistas de arte y cuentan con tres galerías propias donde se exhiben obras contemporáneas de la colección privada y otras piezas de artistas locales. Han viajado alrededor del mundo buscando conocer en profundidad la cultura, gastronomía y los mejores vinos de cada lugar. Hoy sus viñedos y su casa - bodega se encuentran a 9.000 km de su residencia en Toronto".



Los primeros vinos se hicieron en 2011 y 2012 en la bodega de The VinesYa convencidos, en 2014 compran una parcela en el predio Villa de los Enólogos y contratan al prestigioso estudio Bormida & Yanzon para construir una casa / bodega a la que suman salas de arte en la que se muestra la colección de arte argentino, propia de los dueños, más presentaciones de obras de artistas locales invitados.


El conjunto está abierto al público para visitas guiadas con guía especializado y en idioma español, inglés y portugués; recorriendo la casa, sala de arte, bodega, sala de barricas y jardines; con degustaciones dirigidas.

Mariela Ilardo explicando el proyecto
Respecto a lo gastronómico, si bien no tienen restaurante, ofrecen un novedoso servicio de picnic para los visitantes con canastas de quesos, fiambres, sándwiches, postres, agua y una botella de vino, que pueden disfrutarse en los jardines con vista a la montaña y los viñedos. "Es un menú liviano y distinto, sin las complicaciones de un restaurante, que permite al visitante pasar un tiempo relajado y descontracturado", aclara Mariela, que busca que el visitante se sienta como en casa, en un ambiente de hogar, relajado y único.



Cuentan con 4,5 hectáreas de viñedos propios y una capacidad de producción de 100.000 litros en tanques de acero inoxidable, cubas de roble y piletas de concreto. La primera elaboración en bodega propia fue la añada 2015 y se abrió al público en octubre de 2016. Se encuentran en transición para certificación de Bodega Orgánica. Los vinos se venden mucho en la bodega y se exportan a Canadá, EE.UU. y Brasil.

Cuentan con tres líneas disponibles desde sus inicios y que presentan diferentes estilos de vinos y complejidad: 
  • Primera Amante: Vinos jóvenes y frescos que buscan traducir con franqueza la personalidad de la tierra. Son tres etiquetas: Malbec, Chardonnay y Rosado (un blend de 34% Merlot, 33% Cabernet Franc, 33% Syrah, cuya cosecha 2018 degustamos al inicio de la reunión).
  • Affaire: para esta línea se realiza una cuidadosa selección de las mejores uvas, buscando la expresión profunda del terroir de Los Chacayes. Son dos etiquetas: Malbec y Cabernet Franc.
  • Colección: línea de producción limitada que combina lo mejor de las vides con un proceso cuidadoso de elaboración. Son dos etiquetas: Blend y Malbec.



Pero ahora se encuentran en una nueva etapa, con un equipo enológico renovado comandado desde hace dos años por Pablo Marino (31 años, abajo en la foto) y con asesoría de Juan Pablo Michelini


"Queremos mostrar cómo son los dueños y cómo somos. Identificarnos más, en una línea nueva, diferente, arriesgada y con inspiración en el arte para un mercado que busca probar cosas diferentes. Y focalizados en el terroir de Chacayes, ya que solo se utilizan uvas de allí", aclara Ilardo al respecto.


Y mientras abríamos boca con el rosado, refrescante con su vibrante acidez, nos contaron que para ello han creado dos nuevas líneas de vinos, que fueron lanzadas al mercado en setiembre de 2019 y toman los nombres Develados y Casa de las Musas, con la idea de develar el terruño de Chacayes y salir de la zona de confort. 

En la próxima nota, te contamos todos los detalles sobre estos nuevos -y muy interesantes-vinos.

Los vinos de Solo Contigo son distribuidos por GEACOM.
Redes Sociales: FB/IG: @solocontigowines / TW: @solocontigowine
Fotos de la bodega de: Solo Contigo.

viernes, 15 de noviembre de 2019

La función del Sommelier y los vinos naturales, según Pascaline Lepeltier



En ocasión del Concurso para la elección de Mejor Sommelier de la Argentina concurrió al país, invitada por la Asociación Argentina de Sommeliers, Pascaline Lepeltier quien en 2014 obtuvo el título de Master Sommelier y fue elegida Mejor Sommelier de Francia en 2018. Pascaline brindó una interesante charla -presentada por Matías Prezioso y moderada por Gabriel Dvosquin- cuya temática giró en derredor de los vinos naturales y la función del sommelier.

Preguntada acerca de qué es un “vino natural” contestó: “Se habla mucho pero no hay una definición del vino natural. Alice Feiring lo define con cuatro palabras: nada agregado, nada sacado".

Cuando le consultaron cómo profundizar en el tema recomendó buscar información en la AVN Association des Vins Natureles, en Les Vins S.A.I.N.S y leer libro "Authentic Wine: Toward Natural and Sustainable Winemaking" de los autores Jamie Goode y Sam Harrop.


Pero aclaró que son vinos sin sulfitos agregados, en los que solo se detectan trazas de sulfitos naturales que surgen de la fermentación destacando que, para obtenerlos, “la tarea comienza en el viñedo”.

Hizo hincapié que el tema debe desarrollarse y que falta reglamentación. Por ejemplo: “en USA no hay forma de asegurarse, todo es tener confianza en la cadena que conecta el winemaker con el cliente. En Japón sí se hacen análisis”; sugiriendo a los oyentes (en su gran mayoría sommeliers socios de la AAS), que "hay que hacer preguntas para saber".

¿Cuál es el rol del sommelier en este tema? le consultó Dvosquin. "La clave es entrar en contacto con el winemaker y es muy importante educar al staff para poder presentar al cliente una alternativa natural en el listado de vinos". Aclaramos que Pascaline es socia en el restaurante Racines de New York (aquí su impresionante carta de vinos). Y reforzó que "al cliente no hay que apurarlo, una vez que el sommelier ganó su confianza, recién ahí ofrecerle vinos naturales".


Asegura que una estrategia importante para introducir la categoría de vinos naturales en los restaurantes es ofrecerlos "By the glass" (por copa). Para ello, se marca un poco por encima del precio de la etiqueta y se utiliza ese margen para ofrecer y convidar al cliente opciones diferentes, haciéndoles probar vinos con distintos grados de sulfitos; enseñando e incentivando a su consumo. Pero acordó que “El vino natural es el más difícil de trabajar en el mercado del vino”.
"El vino natural tiene variaciones y hay que conocer bien su capacidad de envejecimiento" PL. 
Cree que el de los vinos naturales es un movimiento masivo, mucho más que una tendencia y que no se va a detener. Opina que poco a poco aparecen inversiones para hacer investigación y que se necesita más transparencia en el tema.

Para el final se abrieron las preguntas al público y se le consultó: ¿Cuál es el valor agregado del sommelier? a lo que Pascaline respondió: "Nuestra misión es dar al cliente algo distinto, que justifique lo que paga de más en un restaurante. En eso es en lo que se debe trabajar. Mejorar la experiencia emocional del cliente es la principal tarea del sommelier.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Productores Independientes de Paraje Altamira


En 2016 tuve la suerte de participar de la primera reunión al público de una incipiente agrupación de productores de un sector del Valle de Uco que comprendieron que el dicho “la unión hace la fuerza” tenía algo de cierto y que aunando sus esfuerzos podrían lograr comunicar aquello que los distingue. Y sus vinos, claro.

Se había puesto en marcha la idea de conformar una Asociación Civil sin fines de lucro, con el fin de expresar la identidad de Paraje Altamira desde la visión de varios productores Independientes del lugar, y por eso la llamaron "Productores independientes Paraje Altamira" (PiPA). Dicho encuentro se produjo en la finca de uno de ellos, más precisamente en la casa familiar, ubicada en medio de los viñedos de los Suárez (Nota). 
Paraje Altamira se encuentra en el corazón del cono aluvional del Río Tunuyán en el piedemonte de la Cordillera
de los Andes. Dentro del distrito de La Consulta en el sur del Valle de Uco, Mendoza. Cuenta con una superficie
de 3660 hectáreas en total, de las cuales aproximadamente 1900 hectáreas están cultivadas.
Foto: PiPA
Por suerte, la Asociación continúa trabajando y creciendo en pos de su objetivo de poner los vinos de Altamira en un lugar de privilegio. Volvimos a encontrarnos esta semana en la presentación anual en Buenos Aires, en la cual anunciaron novedades: como la incorporación de Bodega Mendel (del reconocido enólogo Roberto de la Mota) y que están realizando un estudio mucho más profundo de las características del Paraje Altamira, para el cual han convocado al geólogo Guillermo Corona.



Dicho estudio incluirá la realización de 70 calicatas (en comparación con las 15 que se hicieron para los estudios que culminaron con la aprobación de la Indicación Geográfica) y el agregado de nuevas estaciones meteorológicas, que permitan mejorar el análisis de la influencia de los factores climáticos.

Como objetivo más ambicioso vislumbran llegar a definir un protocolo de calidad para la elaboración de vinos de Altamira. Además de los anuncios, cada integrante trajo sus vinos y contó con su propio stand para degustarlos. En estas dos notas que publicamos a poco de crearse la asociación podes te contamos un poco de cada uno de ellos: Presentación de PIPA Productores independientes de Paraje Altamira - Nota 1 y Nota 2

Finca Suárez
Es necesario empezar por ellos, ya que son una familia que está en Altamira desde hace 100 años. Su historia ya la contamos en este Blog (nota). 
Stand de Finca Suárez, Traslapiedra y Rocamadre
Traslapiedra y Rocamadre
Desde que decidió dedicarse al vino, Juan Facundo Suarez no para. Además de los que producen con el nombre familiar de Finca Suárez, participa como su socio Santiago Garriga con los Tralapiedra y ha sumado los propios, llamados Rocamora.
Santiago Garriga, Javier Aszerman y Juanfa Suárez
Chakana
El enólogo Gabriel Bloise (foto izquierda, abajo) estuvo al frente del stand de esta bodega orgánica y biodinámica sobre la cual publicamos esta nota reciente.


La Igriega
Nicolás Goldberg (foto arriba, derecha) y su padre Marcelo son quienes desde 2006 llevan adelante este proyecto (nota) con enología de Felipe Stahlschmidt.

Adrián Río
Adrián Rio nos cuenta llegó a Altamira en 1995. Elabora las marcas Laderas de los Andes y Fincas Adrián Río.
David Smith (Son Vida) y Adrián Río (Laderas de los Andes)
Son Vida
Del inglés David Smith y Sonia su esposa argentina su esposa, que se enamoraron de esta tierra, plantaron un viñedo de cero con cuyas uvas crean Malbec, Cabernet Sauvignon y un Blend.

Finca Beth
Enrique Sack siempre está al frente de las presentaciones de Finca Beth, con sus vinos 2km y Rompecabezas (nota), con enología de Juan Pablo Michelini y Felipe Stahlschmidt.

Humberto Persano (Finca Las Glicinas y Enrique Sack (Finca Beth)
Finca Las Glicinas
Humberto Persano, quien fue responsable de que otros productores del grupo llegaran a Altamira, como contamos en esta nota, trajo sus vinos Ciruelo y Gengibre, elaborados por los enólogos Julieta Nuñez y Felipe Stahlsmith.

Lupa
Si bien por problemas de vuelos Juan Pablo Lupiañez no llegó al evento, sus vinos si estuvieron presentes. Podes averiguar más sobre Lupa en esta nota.

Bodega Teho
El enólogo Alejandro Sejanovich conoce Altamira desde su época de Catena Zapata, donde posee con su socio Jeff Mausbach una finca de 7,5 hectáreas que llamaron “La Escuela” debido a la proximidad a una escuela allí existente. Algo sobre los Teho acá. En la foto de abajo Maya García, quien nos atendió en el stand.


Mendel
Como ya mencionamos es la última incorporación al grupo, los vinos de Roberto de la Mota y la familia Sielecki fueron presentados por el enólogo Luis Percoco (en la foto arriba). En esta nota nuestra visita a la bodega.

Conclusión
Es loable que el publico consumidor experimentado tenga acceso a eventos de Indicación Geográfica (IG) como éste que se realizó de Paraje Altamira, que le permiten seguir profundizando su conocimiento en el vino, al contacto con los propios productores y enólogos, probando, comparando y a la vez dando su opinión; en un necesario feedback que enriquece a todos.

Por eso aplaudo esta asociación de productores que son capaces de poner el lugar por encima de sus propias marcas, convencidos que la identidad del mismo los beneficiara a todos.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Chakana. Una opción singular en Argentina



Este año, en uno de nuestros viajes a Mendoza, visitamos Bodega Chakana. Recorrimos sus instalaciones acompañados por Gabriel Bloise, su enólogo y Facundo Bonamaizon el ingeniero agrónomo, quienes al final nos ofrecieron una degustación de muestras de tanque y adelantos de lanzamientos de este año, varios de los cuales ya se concretaron; además de algunos vinos ya etiquetados.

Chakana empezó el 2002, bajo la dirección de su dueño: Juan Pelizzatti, quien retomó un antiguo legado familiar y le dio una impronta diferenciada, apuntando a una viticultura agroecológica con enología de mínima intervención, certificaciones orgánicas y biodinámicas y un fuerte sistema de venta directa online

"Dentro de un mundo del vino, lleno de cohetes a la luna, tratamos de hacer cosas con humildad", expresó Bloise, abriendo con estas palabras el encuentro.
Finca Nuna en Agrelo
Poseen fincas en Altamira, Gualtallary (Tupungato Winelands), Mayor Drummond y en Agrelo, al lado del río, que es donde se ubica esta bodega con capacidad de 2,1 millones de litros, rodeada por 80 hectáreas de viñedos certificados.



Tienen una posición muy definida en lo que respecta al trabajo natural en la viticultura: "Todo el mundo está hablando de Terroir, pero bajo ese concepto no puede hacerse una agricultura del tipo intensivaEmpezamos el camino de agricultura orgánica y después nos explayamos a biodinámica. La idea es valerse de todo lo que podamos producir nosotros mismos. Al hacerlo, descubrimos que muchos de los problemas que tenemos todos los días, fueron creados por nosotros mismos".


La Finca Nuna recibió la certificación orgánica a partir de la cosecha 2014 y tiene certificación Deméter (biodinámica) a partir de 2016. Finca Los Cedros (Altamira) obtuvo la certificación orgánica en 2016.


El estilo de elaboración de Chakana mantiene el criterio de intervenir lo menos posible en los procesos de fermentación, utilizando levaduras indígenas, minimizando las intervenciones con SO2 (anhídrido sulfuroso) y otros aditivos, y privilegiando el uso de materiales porosos en la crianza (cemento sin epoxi y toneles), de manera de conservar el carácter del lugar en el vino.
"Se pueden hacer vinos sin sulfitos, hay vinos que se desvían, hay pérdidas, pero se aprende", Gabriel Bloise.

Los vinos de Chakana
Luego de recorrer la bodega pudimos realizar una muy interesante degustación que nos mostró algunas novedades, muestras de tanque o barricas y finalizó con los Ayni 2017 que fueron impecables acompañantes de una picada que disfrutamos allí mismo, con vista a los viñedos.


Ayni Chardonnay 2018 
Es una novedad: la uva va a prensa directa, sin corregir acidez. "Proviene de nuestra nueva finca de Altamira, al lado de Zuccardi, antes terreno inculto. Se usaba para la línea Estate Selection y en 2018 salió espectacular y lo pasamos a Ayni", comenta el enólogo.

"Se cosechó temprano: 11 o 12 de febrero de 2018 y se utilizó el racimo entero, enfriado la noche anterior a 4° y prensado. Salió tan limpio que no hizo falta filtrar, aunque se hicieron varios trasiegos. Fue a barrica nueva alemana de 500 litros, sin tostar, de un fabricante ítalo austríaco llamado Mittelberger y allí reposó durante doce meses", aclara Bloise.

Nariz austera, pero delicado en boca, con presencia de madera que definiría como “natural”.

Nuna Rosado 2019 
Avant première: 70% Syrah, 20% Malbec y 10% Tannat. Probamos una muestra de tanque, aún sin filtrar. Nuna es el nombre de la finca donde está la bodega. 

Sobrenatural Bonarda
Es un rosado frizante elaborado sin el agregado de anhídrido sulfuroso, que sale a la venta con tapa corona. "Tenemos mucha Bonarda que tiene un tanino algo difícil y estamos haciendo maceración carbónica".


Sobrenatural Bonarda 2018
Es el mismo que el anterior, pero que no hizo maceración carbónica. Vino de acidez muy alta, sin sulfitos, certificado orgánico y biodinámico. Algo extremo en su acidez, tiene sus detractores, pero también muchos fanáticos.

Sobrenatural Rose de Tannat
Probamos este frizzante de tanque, que aún no se sabía si se iba a comercializar o no. Sin sulfito agregado, es un "Pet Nat" de acidez jugosa, que degustamos con todos los sedimentos y levaduras. "Estamos pensando en hacer un degüello para quitarlas, porque siguen trabajando y lo hacen más pesado"A la mayoría del grupo le gustó, aunque a mí no tanto... lo encontré muy lechoso en aromas y en boca y no me gusta la leche desde chiquito...
"No estamos acostumbrados a tomar vinos frescos, ricos, que no sean dulces, sino más ácidos". Gabriel Bloise.

Bga Mco2 T22C prueba, de tanque
"La uva Bonarda tiene una producción y un perfil para hacer un vino barato y fácil de tomar, el problema es que posee taninos algo rasposos. Toda la fermentación se hizo en maceración carbónica y no terminó de fermentar, quedo algo de azúcar", aclara Gabriel.

Finca Los Cedros Malbec 2018
En la visita probamos una muestra que tenía una etiqueta escrita a mano que decía Inkarri Winemakers, ya que añadas anteriores de este vino se vendieron en USA con esa marca. Una parte fermentado en hormigón armado y la otra en foudres, es una de las novedades de la nueva finca de Altamira: vieja finca Los Cedros. Más floral, flaquito, igual de largo, pero más delicado. Muy buen vino. Ya está a la venta en el mercado.


Chakana Estate Selection Malbec 2018
Probamos una muestra de tanque de este Malbec con uvas de Altamira, Chacayes y Gualtallary. Muy bueno, mezcla de madera, foudres. Es el que más me gustó. 
“En la elaboración, el vino manda. Se le da lo que él pide”, Gabriel Bloise.
Ayni Altamira 2017
Taninos elegantes, finos. Excelente Malbec de Altamira.


Ayni Gravas 2017
El fuerte del Gravas es que está certificado y es la primera cosecha. Es similar al anterior pero se diferencia en que proviene de suelos de gravas y se cosecha dos semanas antes. "Hacemos extracción leve y nos queda más estructurado, por lo que demanda mayor paso en madera. El 2018 lo hicimos sin sulfitos, éste es más dulce. Por temas logísticos hay veces que no logramos cosechar temprano y perdimos algo de acidez, lo que para nosotros es un pecado y salen vinos más dulzones".


Cerramos esta nota con otra expresión de su enólogo Gabriel Bloise; quien antes trabajó en una importante bodega que hace millones de litros y expresa de cuerpo entero lo que es Chakana: "hay 1.186 substancias aprobadas por el INV que pueden agregarse al vino, pero yo ya no podría volver a hacer vino agregando levaduras, nutrientes y todas las cosas que se le adicionan, porque es terrible".

Grupo Vinoteca Mr.Wines

jueves, 7 de noviembre de 2019

Catena Institute of Wine, el futuro de Catena Zapata


En nuestra nota anterior (link) contamos la visita a la Bodega Catena Zapata, más precisamente al Catena Institute of Wine, donde tres de sus expertos: Bajda, Buscema y Urvieta, nos ofrecieron un recorrido por la historia de la bodega y explicamos las dos primeras "revoluciones" que la familia Catena llevó adelante en la misma. En esta nota vamos a contar la historia más reciente y lo que se viene: el futuro.

La Tercera Revolución
Luego de la segunda revolución, que llevara a plantar las cien hectáreas del notable viñedo Adrianna, se observó que pese a hacer más frío, maduraban bien las uvas. Pronto se dieron cuenta que era por la intensidad luminosa (la acción con junta del espectro visible, más el infrarrojo y el ultravioleta). Y se realizó una investigación con la Escuela de Agronomía de Mendoza, que derivó en la publicación de un estudio de intensidad de luz solar en el Journal of Agricultural and Food Chemistry. 

En dicho estudio se midieron los niveles de ultravioleta y se verificó que la radiación UV-B era mucho más alta que en las zonas más bajas, de menor altitud. Para verificarlo empíricamente se colocaron plásticos sobre las plantas -que filtraban este tipo de radiación- y analizaron el resultado de los vinos obtenidos respecto a la cantidad de polifenoles totales. Otro factor que observaron fue que en Mendoza hay de 90 a 100 días desde el envero a la cosecha, mientras que en otras partes del mundo lo usual son de 70 a 75 días, lo cual ampliaba el efecto.



Pese a todo lo estudiado antes, Laura aun veía el viñedo desparejo. En esa época la homogeneidad era un valor en todo el mundo y Catena Zapata intentó también lograrlo, poniendo más riego o humus de lombriz en las zonas más débiles. Llegaron a pensar en meter una topadora y mezclar todo el suelo, dado que esto efectivamente se hacía en California o en Australia. 

Pero Laura dice: “en Borgoña no se hace eso”. Ella había observado que dentro del viñedo Chateau Laffite -ya en esa época estaban trabajando en conjunto- había lugares al lado de los mejores viñedos del mundo que eran un desastre y no estaban plantados.


Ahí dijeron "listo, ya tenemos la tecnología, ahora falta estudiar el lugar", y comienza un estudio en profundidad de todas las parcelas dentro del viñedo Adrianna. Se estudiaron en profundidad los suelos e hicieron hasta 70 calicatas por hectárea. Se empezó a trabajar en parcelas con Chardonnay, Malbec y Pinot Noir; y se busca ahora también volver a los orígenes, trabajando con Cabernet Sauvignon y hasta con Bonarda. 

Como resultado, llegan las primeras añadas de los premiados Chardonnay White Bones y White Stones, el primer Malbec con 100 puntos Parker: Catena Zapata Adrianna Vineyard River Stones 2016 ya se lucen los Domaine Nico, nueva bodega del grupo que ha lanzado recientemente cinco Pinot Noir de alta gama al mercado.
Barricas, huevos de cemento y roll fermentor
En 2014 se publica en Food Chemistry y The American Journal of Enology and Viticulture, el estudio más extenso sobre Malbec que se ha llevado a cabo hasta la fecha; el cual fue resultado de un estudio conjunto entre Catena Institute of Wine y UC Davis (Buscema, Boulton).

Los próximos 100 años
El futuro está siendo pensado ahora mismo bajo el lema "ciencia para preservar la naturaleza y la cultura". Actualmente se están estudiando los microorganismos existentes en los suelos, a tal nivel que hasta encontraron dos bacterias que no eran aún conocidas en el mundo. Y luego se hicieron estudios de plantas, con y sin esas bacterias, resultando que aquellas que sí las tenían se desarrollaban mucho mejor.



"Estamos replanteándonos los injertos en pie americano, para que sean hechos con plantas libre de virus, porque a futuro vemos que la filoxera -que acá hay en la pirámide- y los virus, transportados por vectores como insectos, pueden ser un gran problema". 


Las oficinas del CWI y los tanques de pruebas de acero inoxidable
Realizan también estudios de epigenética: "Los genomas se activan de alguna manera. Parte de los genes vienen activos de antes, pero si llevas esa planta a otro ambiente pueden apagarse y, con el tiempo, activarse otros para adaptarse al nuevo ambiente. El CONICET y la facultad sacaron clones idénticos plantados en la pirámide y en Adriana y se los está estudiando", explican.


Gráfico por Daniela Mezzatesta (especialista en Viticultura CIW)
Los estudios en curso sobre el microbioma del suelo y la composición profunda de las parcelas incluyen análisis en lo que se refiere al sabor y aroma de los vinos, su envejecimiento, uso de variedades alternativas, la filoxera en Argentina, y también una selección y colección de plantas de Bonarda, para estudiar esta variedad. La siguiente foto muestra el pizarrón en el cual representan el estudio: vinos, plantas, suelo y microbiología

"La cosecha modifica mucho pero hay ciertas parcelas que siempre se identifican de todas maneras y por eso son únicas".


En 2013 el Catena Institute of Wine, en conjunto con Bodegas de Argentina, desarrolla el Protocolo de Sostenibilidad y se convierte en el primer protocolo de sostenibilidad de viñedos en Argentina.
"El enfoque pasa por elegir entre dos opciones: entender la naturaleza o manipularla. Nosotros elegimos entender: observamos y llevamos al laboratorio para confirmar", dicen Buscema, Urvieta y Bajda. 


Después de hablar sobre tantos factores y los análisis y estudios realizados, no está mal dejar entender la magnitud del Catena Institute of Wine a través de algunos números:

  • se elaboran 300 mil litros de vino al año, bajo el proyecto “Pequeñas parcelas de alta calidad".
  • posee sociedades con 5 prestigiosas instituciones de Argentina y el mundo (*)
  • realiza un promedio de 1.000 microvinificaciones por año (referidas a parcelas de viñedo experimentales, ensayos o experimentos de vinificación).
  • utilizan aproximadamente 1.250 barricas, 5 foudres de 2.000 y 3.500 litros, 8 tanques de 7.500 litros, 6 huevos de 3.000 litros y 40 Roll-Fermentor de 500 litros.
  • en 2019 se elaboraron 14 variedades y en años anteriores se han trabajado hasta 20 variedades.


Todo esto es necesario para alcanzar la meta: llegar a hacer vinos que merezcan los 100 puntos y poner a la Argentina en el más alto nivel mundial. Esta última foto representa el espíritu del CIW: el vino por encima de todo, siendo capaces de estudiar y analizar lo que sea necesario para lograr el mejor.



(*) UC Davis, Universidad Nacional de Cuyo, Conicet, Ibam (Instituto de Biología Agrícola de Mendoza) y Microwine (proyecto internacional que involucra 15 doctorados de todo el mundo).


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