Etiquetas

jueves, 24 de octubre de 2013

Sparkling Wines

El miércoles 23 de octubre visitamos Sparkling Wines, feria de vinos espumantes que se realizó en los salones del Hotel Panamericano de Buenos Aires, a escasos metros del obelisco.




Organizada por la Revista Joy, la convocatoria fue muy numerosa a tal punto que en algún momento hasta se hacía realmente dificil acceder a los stands para probar la enorme oferta de espumantes, en todos sus estilos, presentados por mas de treinta bodegas argentinas.



El público se notaba mas joven y con mucha mayor presencia femenina que en otras ferias de vinos, por ejemplo comparando con el Salon de Vinos de Altura realizado hace poco en el Hotel Faena de Puerto Madero o con Expo Di Vino de Mar del Plata).
Indudablemente los espumantes atraen otro publico, que tambien se notaba mas dispuesto a la diversión, con animados grupos que se fueron poniendo cada vez mas alegres a medida que avanzaba el tiempo y la cantidad de alcohol degustada.
Mas alla de las multitudes, con un poco de voluntad y empuje logramos probar espumantes de casi todas las bodegas presentes, comenzando por los dulces, siguiendo por los demi sec y terminado con los Extra Brut.



En Argentina, como dijo alguna vez el gran Miguel Brascó, el Extra Brut era de rigor. Hasta no hace mucho prácticamente era el espumante excluyente.
Pero poco a poco vemos como esta costumbre va variando (por suerte, a mi criterio) y esta feria se destacó por la enorme presencia de nuevos espumantes dulces, destacándose algunos de ellos producidos con Malbec o Torrontes.
Fueron muchos los espumantes probados y prefiero no hacer en esta nota referencias a ninguno en particular porque seria seguramente dejar fuera a otros igualmente valiosos, pero como conclusión arribo a que el rubro espumantes se va ampliando en calidad y variantes, lo cual es una gran noticia para el ávido consumidor.

El precio de los vinos en restaurantes de EE.UU.

En Buenos Aires es común ver en las cartas de los restaurantes que el precio de los vinos duplica el de venta en un comercio minorista. Y, a veces, un poco más.

Pero en EE.UU., país donde por la escala del comercio y menores impuestos muchas mercaderías resultan mas económicas que en Argentina, el rubro vinos en restaurantes invierte esa condición.


Los vinos que tuve la oportunidad de probar en restaurantes en Miami y Kansas City alcanzaban valores entre 3 y 4 veces de los que aparecían en la web para las mismas botellas.

Esto hace que resulte muy difícil encontrar vinos a menos de 30 dolares la botella.

Entre los mas económicos es común encontrar algunos de nuestros Malbecs, siendo el Álamos de Catena Zapata el que mas se repite en las cartas de diferentes restaurantes, a un precio cercano a 25 o 28 dólares la botella (mas Tax). El mismo vino se consigue en Wall Mart a 9 dolares mas Tax.

Los mozos que me atendieron (en P. F. Changs, Cheesecake Factory o Fogo de Chao, que son cadenas de restaurantes) coincidían en que Álamos es uno de los vinos con mas salida, fundamentalmente basada la razón en su bajo precio en relación a los otros.

Esto me lleva a una conclusión, ¿no sería posible que si los vinos no estuviesen a mas que el doble en restaurantes de su valor comercial minorista, también se vendieran el doble de botellas?
Precios en dólares de los Malbec en Restaurante Fogo de Chao de Kansas City 
Quizá para algunos restaurantes sea mas cómodo vender menos y ganar lo mismo... pero para el cliente no es lo mismo verse limitado por precios abusivos y la sensación que queda es de frustración por ver, en general, una enorme oferta pero a precios inalcanzables.

Alguien me dijo que una de las razones de estos precios es que las licencias para expender alcohol son muy caras en USA. Pero yo tiendo a pensar que hay otra razón más.

Esta muy difundida en USA la costumbre de tomar vino por copa. Y los precios del vino por copa van desde 6 a 15 dolares. Claro que un restaurante obtiene de esta manera mucho mas dolares por botella. Y quizás, al marcar los precios de la botella, les resulte inevitable pensar en querer obtener una relación parecida a la de su venta por copa.



jueves, 10 de octubre de 2013

Como una bodega publicita sus vinos en un hotel de Miami

El hotel Surfcomber Kimpton está en 1717 Collins Avenue de Miami y todas las tardes, ofrece una hora de vino gratis.
Con ello logra reunir en el lobby y el bar del hotel a muchos de sus huéspedes que, a través de la degustación se acercan al bar y continúan luego consumiendo los appetizers del mismo.



Pero lo que más me intrigo fue la elección de los vinos. 

Ofrecen un blanco y un tinto, sin límite, all you can drink, durante una hora. los vinos se eligen cada mes y no cambian durante ese mes.

La bodega que pude probar fue Twisted de Manteca, California.

Supongo que es un acuerdo entre la cadena hotelera y la bodega que entrega sus vinos en canje a cambio de la promoción de ofrecerlos a los clientes de los 60 hoteles Kimpton en USA.

Como sea, bienvenida esta caricia que nos permitió disfrutar el blanco Twisted Pinot Grigio, suave, apenas seco y entrador, mejor cuando servido bien frío y que maridaba perfecto con los díps de anchoas blancas y las papas fritas al parmesano que pedimos en el bar.

La otra opción es un tinto, el Twisted Zinfandel, que me sorprendió porque conjuga un buen balance entre sus Taninos y el dulzor (un colega de Twitter me explico que es un vino que continúa su fermentación en botella y mantiene alto el nivel de alcohol y azúcar), muy rico y pegador.

En fin, las bodegas norteamericanas buscan promoción por canales innovadores y creo que mal no les debe ir trabajando de esta manera. Los Twisted son vinos económicos para el mercado americano, apenas 8 o 9 dólares la botella, pero sí uno los toma dos o tres veces en el hotel donde esta disfrutando unas excelentes vacaciones, difícilmente los olvidara! 


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...