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viernes, 25 de septiembre de 2015

Cuatro viñateros de Altamira - Parte 1 (Finca Suárez y Finca La Igriega)


Para iniciar esta nota vale la pena retrotraerse al 6 de Diciembre de 2013, cuando el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) reconoció al Paraje Altamira, ubicado en el Departamento de San Carlos de Mendoza, como una de las Indicaciones Geográficas (I.G.) de la República Argentina. Esto significa que Altamira fue oficialmente aceptada como una región vitivinícola reconocida, de características particulares para el cultivo de la vid.

El cono aluvional del Río Tunuyán es el responsable de lo particular de estos suelos, ubicados al sur del Valle de Uco. Si bien actualmente se ha reconocido dentro de la I.G. una superficie de 3.660 hectáreas (1.200 hectáreas de las cuales están cultivadas con viñedos), existe una presentación al INV por parte de otras bodegas cercanas (Agrícola Presidente, Altos Las Hormigas, Grupo Peñaflor, La Rural. O. Fournier y Bodegas) para ampliar la extensión de la denominación.

Altamira tiene una rica historia y tradición vitivinícola, con viñedos muy antiguos (los hay de más de 100 años) y se destaca por la existencia de muchos productores con fincas de pequeña y mediana extensión, lo que la diferencia de los lugares más jóvenes del Valle de Uco en los cuales los viñedos son de poca antigüedad y de pocos propietarios con grandes extensiones.

En la Vinoteca Mr. Wines se dieron cita cuatro de estos productores de Altamira, que se encuentran trabajando mancomunadamente para acompañar este logro de la I.G. con un objetivo claro: valorizar la uva y el vino de esta región.

Juan Facundo Suárez expresó: "los vinos de Altamira obtienen grandes puntajes por parte de los críticos internacionales, pero los precios de la uva no son acordes a ello". Ante una pregunta, reconoce que la Indicación Geográfica es el primer paso y que falta mucho para llegar a una Denominación de Origen Controlado (DOC). Continúa: "Nos faltan años de trabajo juntos, pero si no nos juntamos, la cantidad de años que nos faltan va a seguir faltando". Actualmente se está trabajando en la configuración de la página web de Paraje Altamira.

Otro de los presentes, Adrían Rio, habló de la historia del lugar, de como durante las crisis del siglo pasado muchos viñedos fueron arrancados y reemplazados por otros cultivos mas rentables, encontrándose la zona devastada desde el punto de vista vitivinícola a principio de los años 90. La llegada de Chandon fue entonces una señal muy positiva, ya que si una Bodega de esa importancia lo hacía, sería por buenas razones, y entonces comenzaron a llegar muchos otros como Salentein, Catena Zapata, Achaval Ferrer y más recientemente Zuccardi.

También hubo espacio para comentar el contexto económico de los últimos años (2012 en adelante) en el cual el dolar oficial no acompaña la inflación, afectando seriamente a los pequeños productores que no tienen margen de negociación.

Luego de ello pasamos a probar los vinos de los cuatro productores, Finca Suárez, Finca Beth, Finca LA IGRIEGA y Adrián Rio (este ultimo único de los cuatro con bodega propia).

Finca Suárez

Juan Facundo Suárez (Juanfa) es porteño, pero su familia tiene raíces mendocinas. Nos cuenta que hace 100 años su bisabuelo, Leopoldo Suárez enólogo recibido en Italia, fue una personalidad muy importante en el mundo del vino argentino y que en 1911 escribió un manual ampelográfico que describía todas las variedades de uva de la Argentina. Pero las vicisitudes económicas de la argentina hicieron que las viñas de su abuelo fueran arrancadas y reemplazadas por manzanos. En 1995 su padre vuelve a plantar viñas y desde 2014 están elaborando en forma consistente con su propia marca.

Juanfa trabaja en conjunto con el enólogo Gabriel Bloise (Chakana) y estuvo a cargo personalmente de realizar los cortes en la ultima cosecha. Nos contó que vinifican apenas un 3 o 4% de las uvas que producen en sus 65 hectáreas, lo que les da la posibilidad de seleccionar las uvas que mas le gustan.

Realizan agricultura orgánica (está convencido que a largo plazo se recupera la mayor inversión inicial) y utilizan en la elaboración solo levaduras indígenas, sin realizar corrección de acidez. Logran una muy buena acidez mediante la cosecha temprana, con el objetivo de rescatar la textura del lugar. 

Las cepas que cultivan son Pinot Noir, Malbec y Chardonnay, de los cuales degustamos los dos últimos, ambos de Paraje Altamira, viñedos de 9 y 15 años de antigüedad ubicados 1.100 msnm, con suelo de origen aluvional calcáreo. 

Finca Suárez Chardonnay 2014
Para lograr este fino Chardonnay se limita el rendimiento de las viñas a 7.000 kilos por hectárea y se elabora 20% en roble francés y 80% en tanque de acero, con 12 meses de crianza.

De color amarillo profundo, se destaca por su nariz marina y mineral, con notas salinas y acompañamiento frutal de pera y ananá. En boca es bien fresco, nada dulce, con la acidez de los chardonnay modernos y largo final.

Finca Suárez Malbec 2014
En este caso el rendimiento es de 8.000 kilos por hectárea. Tiene una crianza 50% en barricas de roble francés usadas y un 50% en tanque de acero inoxidable.

De buen color, violáceo brillante. En nariz se diferencia de otros Malbec ya que ataca con una importante mineralidad (y un dejo de especias) pero, poco a poco, va dejando aparecer a la fruta. Es necesario darle ese tiempo. 

En la boca es equilibrado, con buen balance, pero destacando una firme acidez. Tiene cuerpo medio un final en el cual, como en el Chardonnay, se repite esa nota salina.

Finca LA IGRIEGA

Marcelo Goldberg es un empresario que supo crear marcas exitosas en el rubro textil (Vitamina, Uma) y que un día decidió darle lugar a sus sueños y recorrer el trayecto hacia los viñedos. Eligió el nombre LA IGRIEGA  (Y en español) por su significado de enlace, unión, nexo, suma.

Para ello, en 2008 adquirió una finca de 25 hectáreas en Altamira y sin dudarlo se lanzó de lleno hacia nuestra cepa emblema, el Malbec, considerando que comercialmente sería la que mas rendimiento daría a su proyecto. 

Marcelo nos contó que obtuvo su primera cosecha en 2011 (8.000 a 9.000 kilos por hectárea) y vendió las uvas a Nieto Senetiner. Y que esa sería la única cosecha muy rentable. A partir de allí las condiciones de precio de la uva decaen por lo que deciden integrar la producción del vino, lanzando en 2012 su primer Malbec.

Su hijo Nicolas - Licenciado en Economía - se ha radicado en USA, ha realizado un curso de Marketing del Vino en la Universidad de Davis de California y está logrando exportar a ese país a un precio de 20 a 22 dólares.

Finca LA IGRIEGA Malbec 2012

Es un Malbec muy particular, concentrado, expresivo y profundo. Parece mas orientado al paladar norteamericano que al local. Es de esos vinos que hay que tomar de a poco, dando lugar a que se vaya atenuando en la copa. La degustación apurada no le sienta bien. Para juzgarlo mejor me gustaría probarlo de nuevo tranquilo luego de una hora de decanter y evaluando su evolución con la oxigenación.

Pasa 14  meses en roble francés y americano y 6 meses de guarda en botella. 
En la página web de la bodega se pueden leer los detalles de su elaboración, con enología a cargo de Felipe Stahlschmit. La agronomía de los viñedos la realizan los Agrónomos Caggiati, Mosso y Gancedo.  


Próximamente Parte 2 con Finca Beth (Enrique Sack) y Laderas de los Andes (Adrian Río) 


Fotos tomadas por El Ángel del Vino.

Mas info en:







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