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sábado, 12 de marzo de 2016

Degustación Giménez Riili


Fernando Gimenez Riili llegó desde Mendoza a la Vinoteca Mr. Wines en Caballito, Ciudad de Buenos Aires, para presentar algunos de los vinos de su Bodega. Comenzó con un poco de historia, contando que los Riili produjeron vino desde 1920 y llegaron a tener una bodega de 5 millones de litros, mientras que los Giménez tuvieron una de 2 millones de litros. Estas bodegas, que funcionaron hasta los 90, fueron el origen. La bodega actual, que enlaza las historias de las dos familias a partir del casamiento de Eduardo Giménez con Susana Riili, comienza en 1995 buscando elaborar vinos de alta gama. Está ubicada en Los Sauces, Tunuyán, Valle de Uco y tiene una capacidad de elaboración de 125.000 litros.

El proyecto comprende también The Vines of Mendoza, lugar donde particulares pueden adquirir parcelas de 2 a 5 hectáreas en la cual plantar sus viñedos para elaborar vinos boutique en la bodega del proyecto o incluso construir su propias bodegas. The Vines incluye un Resort con Spa y Restaurante y ofrece actividades turísticas. Aproximadamente cuentan con 150 propietarios el 95% de los cuales son extranjeros, que gozan de estos beneficios.

Volviendo a los vinos, en 1995 inician en Maipú, Mendoza y en La Rioja, donde elaboran un Torrontés comprando uva a productores seleccionados. En 2007 llegan a Valle de Uco y comienzan a producir la línea Perpetum. En 2003 elaboraban Merlot, Malbec y Torrontés. En 2005 lanzan el Reserva Malbec, en 2007 el Gran Reserva Malbec de Altamira, en 2011 los Cabernet Franc y Syrah de Valle de Uco y en 2015 se agregan un Bonarda de San Martín y los espumantes que pudimos probar en la degustación.

La enología está a cargo de Pablo Martorell, quien supo trabajar con Michel Rolland y asesora a la Bodega desde 2009. 

Producen las siguientes líneas: Joyas de Familia (ediciones especiales), Gran Familia (18 meses en barricas de roble francés), Padres dedicados (elegantes, con hasta 22 meses en barricas de roble francés), Buenos Hermanos (varietales puros, un año por barricas de roble francés) y Espumantes.



Espumante Buenos Hermanos Rose. Elaborado con uvas Chardonnay, Chenin y Malbec, bajo el método Charmat. Se destaca por su frescura, el toque que da el Malbec y el dulzor aportado por los 10 gramos de azúcar residual. 

Espumante Buenos Hermanos Extra Brut. Elaborado con uvas Chardonnay y Pinot Noir, bajo el método tradicional (Champenoise). 14 meses sobre lías y 6 gramos de azúcar residual le otorgan una buena intensidad en boca y una nariz muy interesante.

Buenos Hermanos Torrontés 2014. Se elabora con uvas de Torrontés Riojano provenientes de Vichigasta en el Valle de Famatina, La Rioja; que se cosechan en tres etapas y fermentan separadamente en tanques de 5.000 litros cada uno, para luego realizar el corte final. Todo este trabajo dio resultado, logrando un buen balance entre nariz y boca. Viene con tapa a rosca, para tomar durante los primeros dos años.


Fuera de programa, se cató a ciegas, servido de una botella sin etiquetar, un blanco muy especial, de gran concentración y color; con aromas complejos. La mesa tiraba cepas al azar intentando acertar el origen pero nadie dio en la tecla. Todo ello pese a ser este vino elaborado con la uva blanca más plantada en la Argentina...

Y no era un Torrontés, ni un Chardonnay. Para sorpresa de muchos se trataba de uva Pedro Jiménez (o también llamada Pedro Ximénez) que según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura cuenta con casi 12.000 hectáreas sobre 42.000 hectáreas de uvas blancas para vinificar en todo el país. La complejidad del vino degustado, sin dudas tuvo mucho que ver con el proceso de elaboración que fue bastante complejo y quizá sea difícil de repetir, y que incluyó una segunda floración del viñedo por una helada prematura, algo bastante común en la localidad de El Cepillo, de donde provienen las uvas.

Bonarda Valiente 2015, con uvas de San Martín, Mendoza, incluye en la etiqueta un homenaje al Libertador General Don José de San Martín. Es una partida limitada de 5.000 botellas cuya uva fue cosechada a mano y cuidadosamente transportada a bodega sobre una cama de hielo seco para prevenir la oxidación. El resultado es un Bonarda de esos que están haciendo lucir a esta cepa, con una explosión de fruta en nariz y en boca pero también una necesaria complejidad. Muy buena es la relación precio / calidad ($ 155).

Gran Familia Syrah 2012. Con uvas de un viñedo de 2007 implantado en Chacayes, Valle de Uco, sobre un terreno cubierto de piedra bola, algo de arcilla y arena. Es un vino de alta gama, intenso, pero a la vez muy bebible. Pasa 18 meses por barrica y se obtuvo muy buena integración de la madera. De nariz compleja ($ 660).

El cierre fue con un espumante Buenos Hermanos Dulce Natural de uva Moscatel de Alejandría, bien logrado, que cumplió el objetivo de cerrar la velada con un buen brindis. 

1 comentario:

  1. Una pena no poder ir pero con tu crónica no me perdí ningún detalle Angel! Abrazo!

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