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miércoles, 27 de julio de 2016

Bodega Toneles. Vinos y algo mas


A principios de mayo un grupo de amigos de la vinoteca Mr. Wines viajamos a Mendoza y el organizador -Fernando Musumesi- tuvo el acierto de cerrar el viaje con la visita a la bodega Toneles, donde nos recibieron Marisel Millán, de la familia propietaria, Matt Berrondo de Relaciones Públicas y el enólogo Pablo Bassin. 

La bodega se ubica en la calle Bandera de los Andes (carril nacional) principal entrada de Mendoza a nivel agro. El edificio es de finales de 1800 y sirve para darse una idea de lo que llegó a ser el volumen en la elaboración del vino en otras épocas.
Mientras recorríamos las instalaciones Matt Berrondo nos contó la historia de la bodega: "hubo una época en que solo el 2% de la agricultura de Mendoza se dedicaba a la vitivinicultura, el resto era trigo, alfalfa y ganadería. Eso sucedía porque en los principales centros de consumo el vino que se consumía era europeo. Pero esto cambió fundamentalmente cuando con la conquista del desierto, se liberan del peligro del indio las zonas de la pampa húmeda llevando la ganadería hacia esas tierras más fértiles".



"Esto generó una conmoción en Mendoza, que veía peligrar sus recursos económicos, por lo que se armó un plan local basado en buscar inmigrantes, pagando un subsidio de un peso por mes, en una época en que una pareja necesitaba 2,75 pesos mensuales para vivir. Y coincidió con la peste de la filoxera arrasando Europa, por lo cual muchas familias viticultoras pierden sus viñedos y decidían emigrar. Así, Mendoza se llena de españoles, italianos y franceses atraídos por trabajar en la vitivinicultura".



"Dionisio Armando llega en 1883, se ubica a 10 km de la actual bodega y en 1885 trae a su familia. En 1905 construye una pequeña bodega y empieza a salir a flote. Pero no todo fue fácil y, como a muchos, le comienza a ir mal en los negocios y acumula deudas. Decide finalmente vender todo para honrar sus obligaciones y queda trabajando, junto a su hijo, en relación de dependencia para el mismo comprador".

"Más tarde, cuando se construye el tren a Buenos Aires, las grandes bodegas como Giol y Arizu empiezan a crecer y las familias que viven del vino empiezan a progresar con ellos. Dionisio decide alquilar algo cerca del carril nacional y pide un préstamo de 200 pesos argentinos al banco. Conociendo su historia -había vendido todo para honrar sus deudas- no solo le ofrecen lo pedido sino que le entregan 2.000 pesos a sola firma, confiando en su espíritu emprendedor y sus buenos antecedentes. Con ello construye la bodega, se la deja a su hijo Santiago y hace su casa".

"La Bodega Armando Hermanos se inaugura en 1922. Comienzan a tratar de vender el vino con su propio apellido, pero no tienen éxito con esa marca. Los grandes toneles que se habían instalado sobre la calle hacen que se la gente naturalmente la empiece a llamar "Los Toneles" y le queda ese nombre. Les va bien hasta que la tercera generación de la familia vende la bodega a fines de 1900".

La ubicación es estratégica y por ello en 2001 es adquirida por José Millán, dueño de una cadena de supermercados, con la idea de hacer un Centro de Distribución.



Remodelan y deciden poner en valor los preciosos edificios, a tal punto que en 2008 llega a ser declarada patrimonio cultural de Mendoza por ser la única bodega céntrica que está por llegar a los 100 años. El interior del gran galpón ha sido transformado el Salón de Eventos Magna, conservando los vitreaux originales. Aquí se realizó el agasajo de la Fiesta de la Vendimia y gala final del Mundial de Sommellier. En el otro extremo se ubica la bodega en sí misma, que cuenta con piletas de 10 a 14 mil litros y en la parte moderna tiene tanques de acero inoxidable. 

Hay muchas piletas de volumen medio que permiten separar cuarteles en el viñedo para elaborar por separado. También poseen huevos de cemento, cubones, bines, barricas, tinajas que permiten vinificar con distintos resultados. Por ejemplo: "los bines permiten una relación uno a uno en la relación solido / líquido y las tinajas dan más concentración", explica el enólogo Pablo Bassin.

Restaurante Abrazados

La visita tuvo su cierre con un almuerzo en el recientemente remodelado restaurante, que con una puesta moderna y elegante, presenta un menú con tres tipos de platos principales: Pescados (pulpo, trucha, salmón y pacú), Pastas (Tortelloni, tallarines, fagottini, fettuccini, sorrentinos y rissoto en distintas preparaciones) y Carnes Dry aged (Ojo de bife, bife de chorizo y T-bone madurado) que llegan a reposar hasta 30 días en un ambiente de 1 a 3 °C y 70% de humedad.



Todo puede acompañarse con vinos de las tres líneas que presenta la bodega: Fuego Blanco, Mosquita Muerta y Bodega Toneles. En la foto los vinos que regaron nuestro almuerzo:


De los vinos hablaremos en otra nota, pero seguro que si leíste ésta ya te dieron ganas de visitar Mendoza y conocer Bodega Toneles, que entrega a tan solo minutos del centro de la capital mendocina una experiencia eno-turística completa: tour, vinos y restaurante de primer nivel.

1 comentario:

  1. Muy buena nota. En mi último viaje a Mendoza tuve la oportunidad de visitar Los Toneles y almorzar en Abrasados. Super recomendable.

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