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martes, 26 de julio de 2016

Degustación vertical Finca Decero Cabernet Sauvignon


No todos los días se tiene la oportunidad de degustar un vino desde la primer añada ofrecida en el mercado hasta la última y eso fue lo que Diego Caselli  de la distribuidora Altair y Leandro Bastías de Finca Decero, nos ofrecieron a un grupo de blogueros del vino. La reunión se realizó en Trattoria Olivetti, coqueto restaurante de Palermo ubicado en la esquina de República Árabe Siria y Cerviño.



Finca Decero es una bodega de nueva generación, perteneciente al suizo Thomas Schmidheiny quien decidió adquirir tierras vírgenes en alto Agrelo. De allí vine el juego de palabras que hace al nombre "Decero" porque desde cero, en el año 2000 -siguen los ceros- arrancaron diseñando cuidadosamente la plantación del viñedo.

Sobre un total de 160 hectáreas cuentan con 30 de Cabernet Sauvignon -también tienen Malbec, Petit Verdot y algo de Tannat- que se plantaron en un 50% con clones franceses en pie americano y el restante 50% con una selección masal a pie franco de Cabernet Sauvignon mendocino.

Las primeras vinificaciones realizadas en 2004 y 2005 fueron experimentales, con asesoramiento de Paul Hobbs y la participación como enólogo local de Marcos Fernández (ahora en Doña Paula). Desde 2014 la enología esta a cargo de Tomas Hughes. En 2006 salio la primera cosecha a la venta, ya agotada para la venta, pero se rescató una botella de la librería de la bodega para esta vertical.


La filosofía de la bodega ha sido hacer vinos de estilo moderno pero manteniendo su estilo a través de los años, por lo que los métodos se repitieron cosecha a cosecha; respetando siempre una muy cuidada selección de la uva que pasa por cuatro etapas: una primera selección en viñedo, una segunda en las cajas de cosecha, una tercera en la mesa vibradora de la bodega y una ultima y meticulosa selección final grano a grano. Esto es particularmente importante en el Cabernet Sauvignon, una cepa que madura en forma muy despareja y tiene una ventana de cosecha muy corta.

Se realiza una maceración en frío entre 7 a 10 grados centígrados durante cinco a siete días, que sirve para extraer aromas sin extraer taninos y otorgar mayor complejidad y buena acidez. Finalmente pasan 14 meses por roble francés, 30% de primer uso.

La cosecha 2006, fue una de las que generó reacciones mas diversas en el grupo. A la mitad de la mesa le encantó -yo entre ellos, por su elegancia- pero no tanto a aquellos que no valoran tanto la evolución de los vinos. Creo que esta valoración se perdió en Argentina fundamentalmente por la desconexión con el viejo mundo, que impidió probar sus vinos en los últimos 10 años.

La cosecha 2007 sin embargo, se despegó bastante de la primera, con cereza y frutos rojos maduros que sorprendieron en un vino de esa edad, aunque a mi juicio también una menor complejidad pese a su mayor acidez.

La cosecha 2008 retomó el camino de la 2006, pero con mayor concentración en boca.

La cosecha 2009, según dicen las hojas de datos, maduró primero que todas las anteriores -entre 10 a 15 días antes- en un verano largo, templado y seco. Fue la que nos entregó la muestra mas compleja e integrada, un vino fácilmente asimilable a una gama más alta de precio -tienen un precio de lista de $ 260- y que como escribí textual en mis notas de cata "esta en su punto justo". Un placer para los sentidos. 

La cosecha 2010 es la que encontré mas intensa y especiada en nariz, "bien" Cabernet Sauvignon y con una buena fluidez en boca. Un vino que pedía comida a su lado.

En la cosecha 2011 vuelve a aparecer -aunque mas tímidamente- la nota de evolución que se encontraba en las primeras cosechas, aunque en este caso con una boca mas apretada.

La cosecha 2012 se destaca por ser probablemente la que presenta la nariz mas frutada y cálida y la boca mas joven, con una buena acidez que invita a la guarda.

Y finalmente, catamos la cosecha 2013 que es la que está actualmente en vinotecas y nos sorprendió gratamente, con mucha fruta, fue la mas bebible y fresca, de esos vinos que la botella se vacía rápidamente.

En resumen podemos decir que en todos los casos hay un estilo que se sigue, vinos modernos, cuidadosamente elaborados y con una idea rectora que continuó a lo largo de una década, mas allá de las particularidades de cada cosecha, siendo que algunas evolucionaron mas rápido que otras.

La llegada de Tomas Hugues en 2014 probablemente se note con algunos cambios en el futuro. Cerramos, ya fuera del programa de la vertical, con los Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc 2016 que aun están sin etiquetar y Leandro Bastías nos contó que se adquirieron barricas rotantes -llamados roll fermentor- de 630 litros en las cuales se están realizando estas nuevas elaboraciones, con crio-maceración con hielo seco durante 7 a 10 días, para luego sembrar la levadura y lograr la fermentación, sin maloláctica.

Finca Decero nació mirando el mercado de exportación al cual dedican el 95% de su producción, pero por suerte la bodega esta haciendo un esfuerzo para que sus vinos ganen mayor presencia en el mercado local, nosotros agradecidos.

1 comentario:

  1. Ángel,
    muy buena descripción de los vinos catados. Coincido con tus apreciaciones generales y mi podio estaría entre la 2009, 2013 y 2007, sin despreciar ninguna añada.

    Abrazo

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