Etiquetas

martes, 22 de mayo de 2018

Visitando Catena Zapata con Luis Reginato y Nesti Bajda.


Visitar bodega Catena Zapata de la mano de su director agronómico implica que, desde que se atraviesan los portones de entrada a la bodega hasta llegar al ya famoso edificio de la pirámide (unos 2 km aproximadamente) pueda demorar más de una hora. Y no a pie, ¡en auto!. ¿Por qué?. Porque, para nuestra satisfacción, cada hilera del viñedo que atravesamos es motivo de una explicación, de una historia, de explayarse sobre un tema técnico y para nosotros, amantes del vino desde su origen en el viñedo, eso es oro en polvo. 

Luis Reginato, ingeniero agrónomo en la Facultad de Ciencias Agrarias de Mendoza y Director de Viñedos de Catena Zapata conoce sus viñedos como ninguno y es, además, un apasionado por lo que hace. Por eso apenas entramos, nos cuenta la historia de cada parcela. Algunas de ellas son tristes, como aquellas plantas antiguas que poco a poco mueren afectadas de virus, lo que obliga a tener que reemplazarlas por nuevas plantaciones que sean capaces de resistirlos. Se pierde la calidad de esas viejas plantaciones, pero a la vez se apuesta a estándares cada vez más altos con las nuevas.

Nos detenemos a ver esas vides que hace unos años fueron injertadas en pitón, lo que luego permitió el ingreso de los virus por esos cortes gruesos. En esa época no se sabía que esto podía llegar a suceder, pero hoy esos virus afectan las plantas marcándoles un inexorable destino final.


También nos muestra los dispositivos (en circulo rojo en la foto de arriba) colocados para combatir una polilla denominada "lobesia botrana", que llegó al país desde Chile en el año 2010 y se convirtió en plaga, afectando y generando fuertes pérdidas a la vitivinicultura (ahí se entiende porqué al llegar a Mendoza, en el aeropuerto, se revisa y decomisan frutas y verduras). El INV debió invertir 400 millones de pesos en la campaña 2017, entregando estos dispositivos que se colocan al lado de cada planta y actúan desprendiendo feromonas para desorientar a los machos e impedir su ciclo reproductivo.


Junto a estas plantas, Luis nos explicó como Catena Zapata -impulsado por la Dra. Laura Catena y a través de su trabajo y el de sus colaboradores- ha elaborado un Protocolo de Sustentabilidad para la vitivinicultura en Argentina. Sus conocimientos científicos han llevado adelante la creación de las Indicaciones Geográficas “Paraje Altamira” y "Gualtallary" en el Valle de Uco. También está impulsando en Argentina la investigación para enfrentar las amenazas representadas por numerosos virus, que afectan la calidad de la uva en las plantas, su productividad y en algunos casos hasta su muerte. Para ello trabajan a la par, junto a entes oficiales y otras bodegas y participan en congresos con especialistas nacionales e internacionales.

En la recta final del camino, con la bodega de fondo, paramos a ver la selección de 140 tipos de plantas de Malbec que fueron traídas desde el viñedo de Lunlunta, seleccionándolas por sus distintos fenotipos (tamaño de las hojas, racimos, estructura, etc.) y plantadas en grupos identificados para su estudio y selección de aquellas de acuerdo a su nivel de calidad y rendimiento. En base a esos estudios se determinó que las uvas de calidad se concentraban en aquellas con rendimientos de 5 a 7 mil kilos por hectárea y que con rendimientos menores no se lograban mejores calidades sino que solo se perdía cantidad.

Hoy continúan estudiando estas parcelas experimentales para ver qué tipo de plantas son las que dan las mejores calidades entre aquellas de rendimientos superiores a 7.500 kilos por hectárea, lo cual permitirá seguir seleccionando también lo mejor para las siguientes líneas productivas.


Finalmente llegamos a la pirámide, el principal edificio de la bodega que fue inaugurado en el año 2000 y cuenta con un diseño maya, debido que Nicolás Catena deseaba un edificio que tuviera un estilo bien representativo de América. 

Recorrimos la recepción, las distintas salas de cata, las cavas de guarda y notamos como muchos extranjeros la visitan. La bodega recibe aproximadamente 200 personas por día haciendo del enoturismo otra fuente de ingresos. 

Llegamos a la impresionante sala de barricas, de formato semi circular y allí, pipeta en mano, Luis Reginato nos dio a probar distintos vinos, provenientes de uvas Syrah, Malbec, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc, y también de distintos terruños como Gualtallay, Altamira, Villa Bastías, Agrelo... permitiéndonos apreciar las diferencias y características de cada uno.



Luego se sumó Ernesto (Nesti) Bajda, Ingeniero Agrónomo egresado de la Universidad Nacional de Cuyo de Mendoza con especializaciones en Viticultura y Enología -otro de los winemakers de Catena- para acompañarnos en la visita a la bodega, con sus grandes tanques de acero inoxidable, y desembarcar finalmente en el sector denominado Wine Institute en el cual Catena Zapata realiza cientos de micro vinificaciones y experimentaciones.


Se trabaja utilizando todo tipo de recipientes; mayormente barricas, pero también foudres, roll fermenter, ánforas, huevos de cemento y hasta un proyecto especial (con financiación estatal) que incluye tanques pequeños de acero inoxidable con capacidad de 50 y 200 litros para experimentar vinificaciones sin uso de barrica. Por caso, de unos de estos tanques pude probar una Criolla cosecha 2017, mientras que la 2018 se encuentra recién elaborada y reposando en ánforas. Uno podría pasar el día hablando de las pruebas y proyectos que aquí se desarrollan.



Para el final quedó un rico almuerzo en compañía de Luis y Nesti donde degustamos algunos blancos antiguos y pude comprobar junto a estos especialistas algo que expresáramos en la nota “Por el revival del vino blanco”. Allí explicamos -con estadísticas del INV- cómo hasta el año 1996 los vinos blancos superaban en consumo a la suma de los tintos y rosados. Probar algunos blancos que fueron bien guardados por Catena Zapata nos demostró que, si ya a fines de los noventa se hacían esos vinos en la Argentina, nuestro país tiene un gran potencial para continuar desarrollando blancos de calidad y con capacidad de guarda. Ningún amante del vino argentino debería perderse de disfrutar la otra mitad de la película del vino: los blancos.



Muchas veces argentinos y extranjeros me preguntan cuáles son los mejores vinos o las mejores bodegas de la Argentina, o que vinos argentinos pueden comprar en sus países. Aun antes de conocer La Pirámide, Bodega Catena Zapata siempre estuvo entre mis referencias. Haberlos visitado confirma dicha preferencia.



Otras notas sobre Catena Zapata en este blog:

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...