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lunes, 30 de julio de 2018

Carmelo Patti, una bodega con nombre y apellido.


Me gustan las bodegas que tienen nombre y apellido. Me refiero a que significa algo que el hacedor de un vino ponga como respaldo su nombre en la etiqueta, y más aún cuando tenemos la enorme fortuna de conocerlo y saber que no lo hace por su ego, sino todo lo contrario, porque Carmelo es pura humildad, a tal punto que cuando llegamos a la bodega lo encontramos al comando del autoelevador, a punto de cargar las cajas de vino en el camión que las llevaría luego para su comercialización.


Carmelo Patti estudió enología en la Escuela Técnica Pouget y empezó a trabajar como enólogo a los 19 años (1971), primero en pequeñas bodegas, para luego ingresar a Nieto Senetiner, en la época que la bodega pertenecía a Pérez Cuesta. Recuerda varias anécdotas de esa época, que lo ayudaron a forjar su carácter teniendo muchas veces que tomar decisiones que lo enfrentaron al dueño, pero en las que al final demostraba tener razón.

Quizá estas situaciones hayan sido el factor que lo impulsó a seguir su propio camino, porque en el año 1989 (justo el año en que Argentina sufrió una histórica hiper inflación) se larga a elaborar sus propios vinos, comenzando con apenas 7.500 botellas, siendo el primero un Cabernet Sauvignon 1989 del que guardó 36 botellas. Terrible debut, que obtuvo Medalla de Oro en el Challenge Mundial de Vinos de Francia. 


Cuando compró su actual bodega la misma tenía una capacidad de un millón de litros, pero tuvo que usar dos piletas para establecer allí las salas de barricas, reduciéndose la capacidad a 750 mil litros. “En este tipo de bodegas pequeñas hay que enfocarse en pocos vinos”, pone en claro, ya que la actual producción llega apenas a 58 mil botellas. Y asegura producirlos en forma totalmente natural, con el mínimo agregado de sulfitos, clarificándolos con clara de huevo y bentonita.



“Lo importante es la cosecha, cuando no hay uva buena no se hace el vino”.
En Perdriel posee una finca de doce hectáreas (diez de ellas plantadas) que se suman a otras tres hectáreas en Mayor Drummond. Se apena de que esta zona de Luján de Cuyo, “la tierra del Malbec, donde el mismo se destaca por la elegancia que da”, esté siendo arrasada por el negocio inmobiliario, con barrios que van cubriendo la zona a expensas de las viñas, y se estén quedando sin Malbec. Y no solo es eso, la urbanización afecta las viñas que quedan, porque hasta se tapan acequias.

Carmelo está en todas las etapas del proceso. “Vengo a la mañana y me voy a las 7 u 8 de la tarde”, pero también nos cuenta que no está solo, que lo acompaña su familia: su hija menor es enóloga y está formándose en el Laboratorio de la Bodega Luigi Bosca, lo cual a Carmelo le gusta; porque así experimenta las obligaciones propias de estar en relación de dependencia. Su hija mayor también trabaja en la bodega y su nieto de 18 años colabora con Carmelo en todas las tareas, “hacemos los cortes, clarificamos, el vino queda ahí tres meses, y se controlan las botellas una por una antes de etiquetar.

Para Carmelo los detalles son importantes y lo clásico también, utiliza corchos de España y Portugal, y ya hace años innovó con decisiones acerca del método de tapado, dejando la botella parada durante 20 días para favorecer la expansión del corcho y diseñando para ello una caja cuadrada de 16 botellas (4x4) en la cual las mismas se colocan boca abajo, luego de esos 20 días.

Otro detalle es que le pone a la etiqueta la fecha de embotellado, y asegura que brindar esa información lo llevó bien lejos, “porque la gente que repite, busca el mismo vino”, afirma.

Dice que exportó y exporta a muchos países del mundo (hasta Tailandia) y sin necesidad de hacer publicidad. Que realizó 186 giras y que en países que aún conocían poco acerca del vino se esforzó por hablar del vino en general y no de sus propios vinos, y también por destacar los beneficios de la guarda. Para ello llevó Cabernet Sauvignon envasados con distinto tiempo de botella, desde recién envasado hasta cinco años de guarda. Empezaba sirviendo el más joven y la gente le decía que "estaba muy bueno", pero que cuando probaban el más viejo, directamente se volvían locos.

Por eso, hoy está comercializando, de su Cabernet Sauvignon, la cosecha 2008; porque para él esta cepa necesita un mínimo de 6 a 8 años de guarda para llegar a su máxima expresión. "El Malbec quizá necesita menos", expresa, "¡apenas cuatro a cinco años!"Todos sus vinos pasan un mínimo de un año en barrica.



Cuenta con orgullo que el crítico español Luis Gutierrez (que evalúa los vinos de Argentina para Robert Parker / The Wine Advocate) le preguntó: 

- ¿Por qué Usted hace los vinos al estilo del viejo mundo?. Y él le contestó: 
- “Porque es lo correcto”. 
Entonces Gutierrez le pidió el más viejo que tuviera, Carmelo le sirvió un 2002... y el crítico le contestó: 
- ¡Siga así, no cambie!
- ¿No es que me tengo que “modernizar” ?, fue la respuesta final de Carmelo Patti, quien destaca también que en el año 2012 el crítico chileno Patricio Tapia (que en general valora mucho los vinos frescos al estilo nuevo mundo) señaló en la Guía Descorchados al Malbec de Carmelo Patti como el mejor tinto argentino.

En la recorrida por la bodega pudimos observar cómo todo se hace de manera artesanal, escritos de su propia mano y en cuadernos de papel, el control de la producción, fermentando en las mismas piletas de material originales de 1945 (fue originalmente Bodegas y Viñedos Ladar Bod) se hacen los vinos, sin “tecnología”, sin prestar atención alguna a la estética (quizá en orden de realizar una crítica constructiva podríamos sugerir mejorar el orden y limpieza general), y enfocándose ciento por ciento en el vino.



Y del vino, ¿qué podemos decir? De la mano de Carmelo, que pipeta en mano fue sacando muestras de los piletones, fuimos catando los vinos que tenían apenas dos o tres meses de fermentados y la sorpresa fue... ¡enorme! En ese mismo viaje habíamos recorrido más de quince bodegas y en todas catado los vinos directamente de tanque, pero lo que nos pasó con los de Patti fue increíble. Normalmente uno cata los vinos de tanque y los encuentra aún “verdes”, debiendo proyectar (tal lo hacen los enólogos) como van a evolucionar mientras se redondean hasta su embotellado. El estupor aquí fue que los vinos ya estaban “terminados”, impecables. Le decíamos a Carmelo: ¡esto ya está!, y nos contestaba, que no, que todavía les falta...



Malbec 2018 (de pileta).
Frambuesa es la nota destacada, redondo... ¡le pego unos remontajes increíbles!, dijo Carmelo.

Cabernet Sauvignon 2018 (de barrica)
Sin dudas, el mejor vino cosecha 2018 que probamos en nuestra gira.

Cabernet Franc 2018
Con una fermentación de 18 días, de una viña de 67 años.

Cabernet Franc 2007 (de barrica)
Son ocho barricas, que cada año se renueva una (solo 1/8 pasa por barrica nueva).

Asamblage Blend 2017 (de barrica)
Este blend viene a ser su vino icono, y entre 2011 y 2014 no lo elaboró porque las uvas no estaban como a él le gustan. Desde 2015 le agrega Petit Verdot.




Malbec 2013
Un vino al que Descorchados distinguió con 98 puntos, pero que ya encontré muy evolucionado para su edad.

Cabernet 2008
Gran exponente de esta cepa, en boca se mantiene presente la fruta.

Gran Assamblage 2008
Cabernet Sauvignon 47%, Malbec 25%, Merlot 19% y Cabernet Franc 9%, hermosísimo blend.

Para el final quiero agradecer a Carmelo por habernos recibido tan gentilmente y a los participantes del grupo que conformó la primera visita de un grupo de enófilos organizada en Mendoza por El Ángel del Vino:

miércoles, 18 de julio de 2018

Para el día del Amigo, el Ángel del vino te ofrece sus #AmigosDelBolsillo


Los Argentina Wine Bloggers realizamos distintas movidas para las que nos ponemos de acuerdo en publicar, cada uno en su blog y con sus propias características, sobre un tema determinado.

En ésta oportunidad se trata de ofrecer a nuestros lectores una sugerencia para disfrutar, brindando con vino, por el día del amigo (este jueves 20 de julio) pero sin por ello tener que hurgar hasta el fondo del bolsillo buscando hasta la última moneda.

Para ello, venimos comprando en las góndolas o en los restaurantes, vinos de precios amables, que podamos elegir para recomendarte con absoluta tranquilidad. Y algo de ello fui anticipando en mi cuenta de Twiter:


Perteneciente a la gama "entry level" de Bodega El Esteco (una de las bodegas que siempre recomiendo seguir con atención) este Elementos Malbec 2017 del Valle de Cafayate, Salta, muestra en su color profundo el ímpetu del sol del norte argentino, con armónicos aromas a frutos rojos y un suave aporte de madera. En boca se destacan sus taninos dulces, un vino joven que cumple la premisa de ser bueno y barato.

Sugerido: $149, pero aprovechando esos descuentos que siempre se consiguen lo podes conseguir todavía bastante menos, por ejemplo a $127 comprando 6 unidades a través de Espacio Vino .

Y en búsqueda de blancos y rosados, ideales para el festejo en grupo de amigos, amigas y amigues (?) reemplazando la cerveza, me animo con dos vinos de una misma etiqueta: los de “La liga de Enólogos”, hechos por siete enólogos amigos, que se desempeñan en el Grupo Peñaflor.

Los vinos se llaman El Bautismo, y buscan atraer a los jóvenes para acercarlos al consumo del vino, a través de cuatro variedades:

• Blend de tintas
• Blend de blancas dulces
• El Criollo rosado
• Malbec


Con un precio sugerido de $128 y una fácil acceso a su compra a través de las principales cadenas de supermercados y chinos, se convierten en una buena opción como #AmigosDelBolsillo en especial para encuentros en grupo en el cual haya que adquirir varias botellitas.


Me animo a recomendar los dos que pude probar: tanto el Blend de blancas dulces, que se destaca por la justa combinación de dulzura y acidez otorgada por la combinación de uvas Torrontés, Pedro Giménez y Moscatel, como El Bautismo rosado, elaborado con uva -la Criolla- de la que he tenido la suerte de escribir bastante (notas) y que pude disfrutar en combinación con los rolls de Sushi Club, donde era una de las opciones más económicas de la carta de vinos, y no me defraudó en absoluto. Es más, me pareció muy buen maridaje, con su leve acidez y suaves aromas ahumados.
Ambos son originales y bien logrados.



En cuanto a los tintos, aún no tuve tiempo de probarlos, pese a que tengo en la cava de casa el Malbec listo para descorchar, pero los comentarios que he visto en las redes y por parte de algunos colegas de AWB dan fe que también son interesantes opciones para este rango de precio.

Espero que, amigo del vino, puedas disfrutar este día del amigo levantando la copa con alguno de nuestros #AmigosDelBolsillo. Salud!!

jueves, 12 de julio de 2018

Trivento, los vinos que son su columna vertebral y la excepcional cosecha 2017


En la nota anterior contamos el giro que Bodega Trivento ha realizado para continuar aproximándose al consumidor argentino, porque desde su llegada al país se dedicó fundamentalmente a los vinos masivos, reservando los mejores para la exportación. Y aunque no les fue nada mal con esa estrategia, hoy buscan que sus vinos de alta gama también formen parte de esa oferta. 

Trivento es una de las bodegas argentinas de mayor éxito con las exportaciones, siendo Trivento Reserve Malbec el vino argentino más vendido en Europa. La potencia exportadora de este vino traccionó fuertemente y llevó a aumentar la capacidad instalada en cuatro millones de litros (en  dos bloques o piletas de dos millones de litros cada uno, que son los que se ven en la foto). 

Es un vino franco y honesto de Mendoza, que se vende en Inglaterra a 7 u 8 libras (10 a 12 USD). Para acompañar este crecimiento, se sumaron además la compra de dos viñedos en Agrelo y en Junín. Y lo notable es que este éxito se logró en tan solo cinco años. "Y hace falta construir capacidad para elaborar 6 millones de litros más", nos sorprende Maximiliano Ortiz, su enólogo (en la foto de arriba).


Claro que para llegar a vender tantos millones de litros es necesaria una estrategia comercial masiva, habiéndose elegido convertir a la marca Trivento en sponsor de una de las ligas de rugby más importantes del mundo: la de Inglaterra y de la Mayor Soccer League, la liga de fútbol de USA.


Elaborar tanto volumen no es fácil y para ello la bodega cuenta con una gran sala que alberga 4.500 barricas y 30 foudres, la cual está especialmente acondicionada para mantener la humedad al 70% y la temperatura a 15 grados. Esto es muy importante, para reducir la merma (el proceso natural de evaporación del vino, que se produce dentro de la barrica).

Maximiliano Ortiz, que es el enólogo que cuida las líneas Reserve y etambién exitoso Golden Reserve, nos explica: "Aun así, cuidando la humedad y temperatura, se pierden igualmente por evaporación 30.000 litros de vino al año (el 3%). Si no se extremaran los cuidados esta merma podría llegar al 8% y eso muchos no lo tienen en cuenta... todos los detalles son importantes para poder ofrecer un buen precio y ser competitivos". Y agrega: "Estamos instalando en los tanques máquinas que se introducen en los tanques para realizan remontajes automáticos,  se manejan desde la computadora o desde el celular, definiendo si los remontajes se hacen por arriba, por abajo, con oxígeno, sin oxígeno, durante cuánto tiempo, etc... vamos hacia la bodega automática", predice.

Estar en todos los detalles es parte de la filosofía de la empresa. La búsqueda de la competitividad, para lograr el mejor producto posible y a un precio que lo haga ser elegido. "Hay mucho trabajo atrás; se vende mucho porque se está en todos los detalles para lograr buena calidad al menor precio", asegura Maximiliano, antes de dar paso allí mismo, al lado de los tanques, a la degustación de los vinos:

Trivento Reserve Chardonnay $250
De Valle de Uco, Finca Los Ponchos. Cítrico, durazno blanco, muy bebible. "Buscamos que se encuentre el varietal, la fruta limpia y con la madera atrás, que acompañe e invite a seguir tomando. La cosecha mecánica y la tecnología nos permite hacerlo a un precio muy competitivo".

Es un vino bebible, fresco, franco. Con buena boca, aunque algo denso, igual que en la nariz. 20 a 25% del total tiene paso de hasta seis meses por barrica usada o aporte de madera en duelas, el resto va a acero inoxidable.

Trivento Golden Reserve Chardonnay $450
Cosecha manual, menor rendimiento, y un paso de 8 a 10 meses por barrica de roble francés, con un 1% de crianza oxidativa. Aromas a frutas tropicales, coco y un leve especiado.  Fresco, con buena acidez, lindo Chardo.

Trivento Reserve Malbec 207 $250
El hit de la bodega, del cual se elaboran seis millones de litros. Según el enólogo, es "el típico Malbec argentino". Con una nariz profunda y destacadas notas a fruta roja, a cerezas. En boca taninos suaves, concentrado e intenso, pero a la vez muy bebible. Un 30% pasa seis meses por madera usada. Tiene un toque vegetal, agradable frescura y una dulzura en la entrada, que invita a seguir tomando.


Trivento Golden Reserve Malbec $450
A Ortiz le gusta decir que el Reserve es el típico Malbec "argentino" y que el Golden Reserve es el típico Malbec "mendocino". Es más franco, con uva 100% de Lujan de Cuyo, presenta una nariz más madura que el Reserve y buena tipicidad.

Trivento Golden Reserve Syrah $450
Con uvas provenientes del Valle de Uco, donde el frío y la altura ayudan a que esta uva de piel fina sea menos afectada por el calor, explica Ortiz. Me resultó muy agradable este Syrah.

Trivento Brut Nature 
Elaborado por método Charmat, cuenta con 60% de uvas Chardonnay y 40% de uvas Pinot Noir de la Finca los Ponchos, de Tupungato. También están trabajando en un espumante bajo el método Champenoise, para una partida chica de 1.500 a 2.000 botellas.

Hasta aquí lo relevado en la visita realizada a la bodega, pero tuvimos la suerte de volver a encontrarnos con su enólogo en jefe, Germán di Cesare, en la presentación realizada por la bodega en Buenos Aires para el lanzamiento de la cosecha 2017, la cual es considerada por el equipo enológico y agrícola como una "cosecha extraordinaria". 

Germán expuso cómo en ese año se conjugaron las mejores condiciones climáticas típicas de Mendoza, lo cual sumado a las heladas tardías que disminuyeron los rendimientos en un 15% en el Valle de Uco y Luján de Cuyo, generaron -a su entender- una uva extraordinaria en términos de calidad y sanidad, “con deliciosos descriptores como mora, frambuesa, guinda y cereza, la variedad Malbec se luce en 2017”, expresó.

“Hacía muchas vendimias que no encontrábamos esta calidad sanitaria, concentración y balance. La combinación de estos tres factores nos permitió obtener caldos excepcionales en los todos los segmentos y especialmente en los Malbec, Cabernet Sauvignon, Cabernet franc y Syrah. Puedo asegurar que fue el mejor año para las tintas, la cosecha 2017 fue acompañar lo que venía de la uva, afirmó Di Cesare, convencido de que en la Argentina llegó la hora de empezar a hablar "de añadas", como en el viejo mundo.

Destacó la elegancia y la sutileza, de esta cosecha, pero en especial que no son vinos "apagados ni cansados, sino que presentan brillo y viveza". Preguntado además sobre la cosecha 2018, se entusiasma con que también resultó muy buena, sumando a la vez mas cantidad.
Es valorable como Trivento se lanzó de lleno a competir también en el mercado interno con sus vinos de alta gama, y sus contendientes de peso van a tener que prestar atención, porque esta bodega tiene claro cómo llegar al consumidor, tanto a través de sus estrategias de marketing como logrando precios competitivos de acuerdo a la gama de calidad que presentan.

martes, 10 de julio de 2018

Vinos de Potrero, cuando el fútbol llega a la mesa en formato de vino.

Una de las cosas que más me gusta del mundo del vino es encontrarme personas que, de una manera u otra, han seguido un camino en relación a éste que tiene una conexión con el mío: una atracción por esta bebida tan especial que es capaz de abrir corazones, de generar encuentros y de lograr que seamos capaces de expresarnos con sincera armonía, llegando muchas veces a crear amistades que resultarían imposibles de establecer en otro contexto. Hay un hilo conductor, que es el vino por supuesto, pero en realidad es más bien la energía que se desata entre las personas, a través del mismo.

Por eso elijo y prefiero, en general, relatar las historias que se encuentran "detrás" del vino, enfocando más bien a sus hacedores, y cuando uso la palabra "hacedores" es porque encuentro en ella la manera de contener no solo a los enólogos y agrónomos, sino también a todos aquellos que se encuentran involucrados en la cadena desde la planta al consumidor: los dueños de las bodegas (muchas veces como en este caso, los dueños de los proyectos), los que los asesoraron, los que prendieron la mecha de otros sugiriendo comprar una finca, los enólogos y agrónomos, los familiares, los amigos, los que diseñan las etiquetas, los que comercializan y los que ayudan (ayudamos) a difundirlos...

Muchos de estos "vinotipos" nos encontramos ayer en La Salumería de Palermo, para catar Vinos de Potrero,  un sueño (ya hecho realidad y en crecimiento) de Belén Soler Valle (que está a punto de recibirse de Sommelier) y de su esposo, el destacado futbolista Nicolás Burdisso. 



Tuve la suerte de sentarme al lado de Nicolás y poder hablar con él un poco más cercanamente, lo suficiente para entender que el "título" de futbolista -que lleva con orgullo porque reconoce que el futbol es su primera pasión- le queda un poco chico. Más allá de su brillante y dilatada carrera (debutó en Boca Juniors a los 18 años y hoy, a los 37 continúa defendiendo la zaga del Torino, en la Seria A de la competitiva Liga Italiana), Nicolás es una persona inteligente, que tiene bastante claro lo que quiere y hacia dónde va su camino.

Las vueltas del destino hicieron que en el año 2008 uno de esos personas que catalogo como que "encienden la mechita" les sugirieran adquirir una finca en Mendoza. Más precisamente en Gualtallary, Valle de Uco. Hoy reconocen que tuvieron suerte, porque en ese momento el nombre Gualtallary no estaba tan en el candelero. La idea de comprar una finca en una zona vitivinícola se les hacía atractiva porque en Italia (donde residen desde hace ya 14 años) es cosa de todos los días pasar al lado de las viñas y entrar en las "cantinas", como le llaman allí a las pequeñas bodegas, para encontrarse con las familias propietarias que las conducen desde hace tantos años ofreciendo mano a mano sus vinos.
Por eso, ese modelo del viñador europeo es algo que a Belén y a Nicolás los sedujo, y se imaginaron con las posibilidades de ser ellos mismos los viñadores, pero en el país de sus raíces. Y que mejor para ello que Mendoza.

A conciencia de que lo mejor es trabajar en equipo -como en el futbol, porque como verán cada paso, cada nombre o etiqueta de este proyecto está relacionada con el fútbol- se fueron rodeando de profesionales para el desarrollo de sus viñedos, de sus vinos y de su comercialización. En la enología eligieron a Bernardo Bossi Bonilla (ex Catena Zapata, Ernesto Catena Vineyards, Casarena y actualmente en Bodega Toneles), la agronomía está a cargo de Marcelo Canatela, contaron con Wine Idea para el desarrollo del proyecto, con Aurea Vinos para su comercialización y Stella Dottavío para su difusión.

La finca (cuatro pequeñas parcelas de entre 3,4 y 4,6 hectáreas vecinas entre sí), está ubicada en Tupungato Vinelands, y a Burdisso le encantó compararla con un potrero, el lugar donde de niño aprendió a jugar al fútbol teniendo que vencer no solo a los contrarios sino también a un suelo seco y duro, lleno de piedras y de tierra... así como la viña debe luchar para adaptarse a esos suelos con escasos nutrientes y vencerlos para dar sus esplendorosas uvas. De esta manera lo definen ellos mismos:
"En la Argentina, para muchos, tierra de los confines del mundo, se conjugan ambos conceptos: Terroir y Potrero. Quien pueda destacarse con la pelota en una tierra árida, con desniveles y charcos de agua, tendrá un juego distinguido que se destacará en los mejores estadios del mundo. Aquella vid que tolera el crudo frío de la noche y el abrasador sol del día, la falta de humedad y la altura de los Andes para sobrevivir, conseguirá que sus frutos maduren de manera excepcional".

La finca se sostiene sobre suelos aluvionales y profundos, de textura franco-arenosa, con alto porcentaje de piedras, tanto en superficie como en profundidad, y calcáreo en el suelo. Las parcelas tienen mayormente exposición norte, lo que beneficia la insolación de la vid cuando más lo necesita. A su vez el terreno posee una pendiente general oeste-este, cercana al 3%, posibilitando el drenaje de aire frío hacia zonas más bajas, protegiéndolo de las heladas más nocivas, explican.

Plantaron la finca al poco tiempo de adquirirla, lograron su primera cosecha en 2011 y su primer vino, en pequeña partida, nació en 2012. Fueron probando y probando y el año pasado (2017) hicieron públicos sus vinos, luego de un cuidadoso trabajo con las etiquetas (muy destacado trabajo del artista local de Tupungato Daniel Favier, ver etiquetas).

Los vinos

Vinos de Potrero cuenta con cuatro etiquetas tintas y un blanco, reciente y último lanzamiento. La característica de los cuatro tintos es que son bastante diferentes entre sí, ocupando cada uno su lugar en la "cancha". 

Malbec de Potrero Malbec 2016 $295
Para esta etiqueta Bossi Bonilla cuenta que su gran desafío fue lograr un vino "entry level" con uvas de la expresión y concentración que otorga Gualtallary (que generalmente se utilizan para vinos de alta gama), para lo cual tuvo que domar taninos limitando los remontajes con el objetivo de lograr un vino de buena boca y fácil de beber. Aun así muestra el espíritu salvaje y autentico de Gualtallary, con notas a tomillo y orégano. Tiene un paso de seis meses por barricas de primer y segundo uso. Son 20 mil botellas que se elevaran a 25 mil en la cosecha 2017 que ya está en botella.


Reserva de Potrero Malbec 2016 $390
En Argentina, antes del partido de primera división juega (o jugaba) "la reserva", ese equipo en el que los jóvenes que estaban llegando a la edad de la primera iban forjando sus primeros pasos frente al gran público que acudía temprano a los estadios.
  
En el vino el nombre Reserva se identifica con la mayor guarda en madera y en este caso pasa doce meses por barricas de primer y segundo uso. La fruta se mantiene al frente, hay concentración y a la vez fluidez; realmente la madera logra un gran resultado entregando un ejemplar destacado que -como toda la línea en general- presenta una gran relación precio / calidad.


Gran Malbec de Potrero 2015 $529
Solo 3.000 botellas. Sale de la parcela que se encuentra al lado de un rio seco. Malbec con intensidad, elegancia, equilibrio entre fruta y madera. En boca muestra su potencial de guarda, vale la pena esperarlo un poco, para que se estabilice mejor el alcohol y la acidez. Tiene un paso de 8 a 10 meses por barrica nueva.

El Debut de Potrero 2014 $899
Burdisso recuerda a la perfección el momento de su debut en la primera de Boca y lo sitúa entre los más importantes de su carrera. Por eso su vino icono se llama "El debut" y de igual manera espera de él lograr un vino de calidad que recorra una carrera internacional, como lo es la suya, y sea reflejo del potencial de Valle de Uco y Gualatallary en particular. 



Se trata  de un blend 60% Malbec, 20% Cabernet Franc y 20 % Syrah, de gran equilibrio que impresiona de entrada por su potencia aromática y gusta en boca por su frescura y taninos suaves. Es micro vinificado en vasijas de 500 litros de capacidad y tiene un paso por roble de 18 meses en barricas de primer y segundo uso.

                               

Chardonnay de Potrero 2017 $295
La novedad fue la presentación del primer blanco de Vinos de Potrero y esperemos sigan viniendo más, si empiezan así. Con uvas adquiridas de un viñedo ubicado sobre el margen Este de la ruta 89, con suelo franco arenoso, buen drenaje y presencia de piedras en profundidad, se elabora fermentado un 10% en barricas francesas usadas y utilizando luego esas mismas barricas para un paso de seis meses del 20% del total.

Se logra un Chardonnay que en nariz se inclina un poco al estilo de los "nuevos" Chardos pero en boca la madera se impone mas y resembla el estilo tradicional. Un buen intento para empezar, que me hace desear ver pronto un blanco de alta gama de esta Bodega.


Nicolas Burdisso y Belén Soler dicen que esperan que sus hijos (tienen tres) sigan adelante el día de mañana con la bodega, para continuar esta linda historia y se vaya generando una tradición. Por ahora, muestran un producto cuidado, bien hecho y con muchos lindos detalles. Ojalá perdure en el tiempo y estos Vinos de Potrero los conviertan en verdaderos "viñadores".

Mas info: http://vinosdepotrero.com/

jueves, 5 de julio de 2018

Trivento y su nuevo enfoque al mercado argentino


La bodega Trivento, posee una de las superficies plantadas más extensas del país (1.500 hectáreas que la llevan a ser la segunda luego del Grupo Peñaflor) pero es poco conocida en su propia tierra cuando se trata de vinos de alta gama. Propiedad de la gigantesca bodega chilena Concha y Toro, desde sus inicios se dedicó a ofrecer en Argentina exitosas líneas de vinos masivos (Tocornal) y enfocar al exterior sus vinos de alta gama, haciéndolo con toda la potencia exportadora que le brinda su casa matriz y logrando posicionarse como la bodega argentina de mayor venta en volumen en Europa.

Pero llegó el momento en que su equipo directivo local logró plantar la semilla para generar un cambio de rumbo en el mercado interno y éste dejó de ser mirado de lado. Es que el consumidor argentino poco a poco ha ido volcándose hacia vinos de mayor calidad y ese es sin dudas el rumbo a seguir.

Por ello, fuimos invitados a visitar la bodega para conocer cómo Trivento llegó a ser lo que es, pero fundamentalmente cómo apuntan a seguir creciendo, con potentes inversiones, pero también con aplicación de tecnología e ideas innovadoras.

Allí entra en escena German di Césare, quien lleva 10 años trabajando en la bodega y hoy dirige a su nutrido equipo enológico, siendo el encargado de las líneas de alta gama. Lo acompañan Maximiliano Ortiz, que tiene a cargo la producción de los Reserva y Golden Reserva; Victoria Prandina, que se dedica junto al enólogo chileno Enrique Tirado al vino insignia Eolo y a los Lejanamente juntos y Rafael Miranda a cargo de las líneas de vinos masivos y de los espumantes.

Apenas comenzó la visita nos advirtieron: "Hoy van a conocer un nuevo Trivento, una nueva etapa que se enfoca no tanto al mercado externo, como antes, en la que para el mercado interno solo quedaba lo básico, el volumen. Ahora se busca llegar al mercado interno también con los productos premium que ya son exitosos en USA, Canadá, Inglaterra y Brasil. No es fácil, ya que la percepción local es que Trivento es masa, volumen y cuesta cambiarla". Y que producen volumen nadie lo duda, son 35 millones de litros que salen al año de sus numerosos tanques y piletas.




La bodega está certificada A+ (quiere decir que acepta auditoria no anunciada).

El equipo enológico se complementa con el agronómico: cinco ingenieros para atender las 1.500 hectáreas plantadas. Son ocho las Fincas de la bodega:
  • Finca los vientos, de 154 hectáreas está ubicada en Maipú a 800 msnm. La mitad está plantada con olivos y el resto con Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot y algo de Petit Verdot, que se utilizan para la línea Tribu. 
  • Finca Tres Porteñas, en San Martín, a 612 msnm con 108 ha.
  • Finca Los Portones, en Rivadavia, a 649 msnm con 134 ha.
  • Finca Los Zorros, también en Rivadavia, a 630 msnm con 123 ha.
En el este hay suelos profundos y con mucho rendimiento para vinos masivos y con buena calidad. Amplitud térmica menor que la de Luján, y se logra buena madurez, explica Germán.
  • Finca Cruz del Alto, en Lujan de Cuyo, a 1.050 msnm, con 180 ha.
Y en Valle de Uco:
  • Finca Los Ponchos, en Tupungato, a 1.100 msnm con 150 ha.
  • Finca Los Sauces, en Tunuyán, a 1.100 msnm con 309 ha.
  • Finca Los Indios, en San Carlos, a 1.088 msnm, con 133 ha.

En los viñedos más nuevos se emplea cosecha mecánica. Hay tres máquinas para cosecha de espalderas y tres para parrales. Se cosecha con dos personas y trabajan las 24 hs. Se puede lograr cosechar mucho volumen en el momento deseado lo cual es una gran ventaja, aclaran. Estas máquinas no se usan tanto para viñedos y sistemas de conducción viejos, para los cuales se busca otra cosa.

Los vinos de alta gama
Junto con la novedad que se va a construir una bodega de alta gama para 750 mil litros, con tanques de diversos tamaños, para realizar fermentación tradicional y en la que todo se va a barricar en foudres, Germán De Césare nos hizo catar los vinos de alta gama ya conocidos y también los que se vienen.

Lejanamente juntos Blanco
Es un corte 50% Semillón de La misma Finca que sale el Eolo, 40% Sauvignon Blanc de San Pablo y 10% Chardonnay de Los Sauces, Tunuyán. Este blend puede ir cambiando todos los años. 

Germán nos cuenta: "El Chardonnay se cosechó el 10 de febrero de una Finca con mucha piedra, con mucho nervio y que, con crianza, llega voluptuoso pero brioso a la vez. El Semillón tiene la piel muy fina, le gusta mucho a las abejas, que se lo comen, y cuando llueve el avance de la botritis es fatal, por eso a veces se lo cosecha temprano para evitarlo. Y el Sauvignon Blanc de San Pablo es divino, se fermenta en huevo".

En nariz impacta la austeridad del Semillón que se asemeja con el tiempo a la del Riesling (trapo con queroseno). Se fermenta en barricas una parte y otra en concreto. 

Lejanamente juntos Tinto 2014
Es un blend con 75% Malbec de Vistalba y 25% Cabernet Franc de Altamira. "Aprendí mucho de la filosofía de Enrique Tirado, al estilo Bordeaux, clásico, estilo redondo intenso, mucho roble nuevo"El Malbec de Vistalba otorga la gordura y dulzura en boca, en nariz el Cabernet Franc se nota mucho, pero en boca es bien equilibrado, sedoso y con buena astringencia final.


Eolo Malbec 2014
100% de Vistalba, 4 ha plantadas en 1912, cuyo propietario es nieto de quien lo plantó, ubicada enfrente de la finca de Achaval Ferrer, hacia el norte del Río Mendoza. Se hacen cuatro cosechas (definidas por calicata y por foto aérea). Terruño clásico. Malbec prototípico, nariz y boca acordes con la dulzura que tanto gusta de esta cepa y con flores en nariz.

Golden Black Series Pinot Noir 
"Buscamos parcelas más pequeñas y aparecen los Black Series. Este es de San Pablo, tiene expresión, nervio, filo, acidez, intensidad de fruta. En nariz es muy ahumado, en boca filoso"

Golden Black Series Cabernet Franc 2016
De Finca Los Indios, Paraje Altamira, son 2,8 ha de las cuales se obtienen entre 3 y 5 mil botellas. Se destaca su tipicidad, la añada 2016 tiene más hierbas y es más floral. En boca muestra textura y granulado siendo a la vez refrescante, no gordo, ni espeso.

Golden Black Series Malbec 2015
Tiene 85 % de Gualtallary y 15% de Altamira. Es concentrado, con buena tensión, intenso, Un Malbec “de peso”. Criado en barricas, foudres, todavía no salió a la venta.


La línea Golden Black tiene un sugerido de $500

Lo que viene: Proyecto Gaudeo 
Di Césare cuenta que tenía la inquietud de hacer vinos con mucho respeto e interpretación del lugar, del viñedo. Para ello fueron trabajando mucho año a año, con vista de todos los factores que van sucediendo en relación a la planta: canopia, racimo, uva... y nació Gaudeo. ¿Y porque ese nombre? Porque una vez le preguntaron a German que sentía en los viñedos de Valle de Uco y él contestó: "Placer. Llegaba ahí y me quedaba contemplando el lugar"

En latín Gaudere significa "el placer de disfrutar de algo". Es el placer de disfrutar estos lugares tan especiales, porque son tres Malbec de Gualtallary, San Pablo y Altamira, que buscan respetar como la uva “es”, uno más flaco, otro más denso, otro con más nariz, otro con más boca... 

Gaudeo Gualtallary Malbec 2016
"En la cosecha 2016 recién entendí mejor el lugar (por eso no mostramos la 2015). Es un lugar cálido dentro de un clima frío, con suelos bastante arenosos. Ello otorga una finura más impactante". Es criado en foudres de 5.000 litros

Gaudeo Altamira 2015
Uva comprada a productor (el mismo de San Pablo). Textura, bonita nariz frutada, algo más astringente, elegante.

Gaudeo San Pablo 2015
Más fresco y rico en boca, se nota más la madera, buen final. Nariz más apagada pero destaca en boca.

Se lanzarán a un precio de $600, lo que les otorgará una gran relación precio / calidad. La visita no termino allí, seguimos luego recorriendo las instalaciones y admirando las enormes piletas de donde salen los Malbec de Trivento que hacen furor en Europa e impulsan a la bodega a continuar confiando e invirtiendo en el país, pero de ello hablaremos en la próxima nota. Por ahora, intenten conseguir estos vinos de alta gama que juegan a un precio más que aceptable para el mercado local.


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