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viernes, 7 de septiembre de 2018

El Alto Valle de Río Negro - #RegionesDelVino #ArgWineBloggers


Si sos asiduo lector de este blog ya sabes que pertenecemos a Argentina Wine Bloggers, un grupo de amigos y blogueros del vino que tenemos acciones en común, a las que llamamos "movidas" en las que elegimos un tema y vamos publicando notas bajo el mismo hashtag. Esta vez la temática es ambiciosa: elegir cada uno una región vitivinícola y escribir sobre ella, cada uno con su estilo, bajo el nombre #RegionesDelVino. Más abajo econtrarán los links a las notas ya publicadas.

El Ángel del Vino eligió escribir sobre el Alto Valle de Río Negro porque le unen a ella sus raíces. La mitad de mi familia ha tenido sus destinos atados a esta región en la que todo estaba (y considero que mucho aún está, especialmente hablando de vinos) por hacerse.

A principios del siglo XIX dos de mis tíos abuelos dejaron su España natal para hacerse “la América”. Aniceto y Pablo llegaron a Buenos Aires con lo puesto, buscaron trabajo y lo consiguieron rápido. Era la época en que la Patagonia era pretendida por Chile y el gobierno argentino había comprendido que era necesario desarrollarla para afirmar allí una endeble soberanía que había sido conquistada con la campaña del desierto en la lucha con los indios pocos años antes. Esa soberanía ahora se encontraba amenazada por Chile. 

Para afrontar una posible guerra con el vecino país, el gobierno argentino decidió de apuro construir un ferrocarril que atravesaría más de 1.000 km hasta llegar a lo que hoy es la ciudad de Neuquén. Una vez allí la compañía a cargo del proyecto, Ferrocarriles del Sur, había trazado un plan de desarrollo a través de su subsidiaria Compañía de Tierras del Sud. S.A. que incluía la construcción de represas y canales, para hacer fértil ese desierto y vender tierras fraccionadas como chacras irrigables, ¿a quiénes?, a muchos de sus mismos empleados que, al llegar a destino, recibían su paga y buscaban un nuevo horizonte. 

Mis tíos abuelos llegaron en ese mismo Ferrocarril y trabajaron construyendo a carretilla y tablón esos canales de riego, hasta lograr comprar sus propias tierras en 1923 logrando que algo impensado para ellos apenas un par de años antes, se hiciera realidad. La utopía de "hacer la América" era cierta. Quince hectáreas peladas adquirieron y las empezaron a trabajar desde cero, con solo el agua a disposición a tomar de uno de esos canales recientemente construidos por ellos mismos. El lugar podría haber sido cualquiera, pero les tocó en Cinco Saltos.

Un par de años más tarde, por carta, tentaron a su hermano menor Pedro Arredondo, a venir a probar suerte a la Argentina. Y así llegó mi abuelo, quien poco tiempo después, en 1928 y en base a muchísimo trabajo, adquiría sus propias doce hectáreas para hacer su propia “chacra”.
Los Arredondo en su chacra (circa 1925)

Porque en Río Negro no le llaman "fincas" como en Cuyo. Les llaman chacras. La trabajó con el arado, la desalinizó, y plantó alfalfa, verduras, manzanos, perales y tres hectáreas de viña. Allí nacerían mis tíos y mi madre, quienes a su vez pondrían todo su esfuerzo en trabajar esa tierra.

Yo nací y viví en Buenos Aires, pero todos los veranos viajábamos a Río Negro a visitar a la familia materna y pasé parte de cada verano en esa bella chacra. Los mejores recuerdos de mi infancia provienen de ese lugar, y entre ellos, el comer las uvas directamente del parral y haber visto a mi abuelo hacer el vino.

¿Y qué tiene que ver esta historia personal con Río Negro como región vitivinícola? Absolutamente todo. Porque en esa misma escala se desarrollaron casi todos los proyectos productivos que convirtieron a este valle, durante más de 50 años, en la tercera principal región vitivinícola de la Argentina después de Mendoza y San Juan. Fue su época dorada, que sucesivas crisis posteriores y la aparición de otras alternativas productivas más rentables llevarían a su ocaso, en las décadas de los 80 y 90. Aún hoy se está tratando revivir esta industria, de la que bodega Humberto Canale, fundada en 1909, es una marca representativa.
Bodega Humberto Canale
Los números lo demuestran: entre 1920 y 1960 la región llegó a tener 160 bodegas que elaboraban vinos de calidad y hasta 17.000 hectáreas plantadas. Pero, vencidos los pequeños productores por el modelo de volumen y baja calidad que reinó a partir de los años 60, Río Negro fue la región vitivinícola que mayor descenso en superficie plantada sufrió en la Argentina, pasando actualmente al séptimo lugar entre las provincias; con una reducción a 2.803 ha en 2008 y a apenas 1.659 ha actualmente, según datos del INV (datos que incluyen las viñas el Valle Medio del Río Negro y el Alto Valle y Valle Medio del Río Colorado) y hoy cuenta apenas con 31 bodegas inscriptas, de las cuales solo 24 son elaboradoras.

Ví esa crisis por mí mismo, y recuerdo como si fuera hoy, el verano que al llegar a la chacra descubrí con tristeza que las tres hectáreas de viñas habían sido arrancadas para plantar perales.

Hoy en día al recorrer el Valle de descubren los restos de esas bodegas y algunas de ellas están siendo reactivadas por pequeños emprendimientos, animados por el regreso a un modelo de vinos de calidad para el que Río Negro está especialmente preparado.
Viñedos Bodega Chacra
Un punto cualitativo a destacar es que Río Negro registra una diversidad de variedades mayor al resto de las provincias vitícolas del país, son 38 variedades las que concentran el 98% del total (1.620 ha). Las cepas más plantadas en la región siempre fueron las francesas, como el Semillón, Pinot Noir, Merlot y Malbec que mostraban gran adaptación al clima local. La variedad más cultivada actualmente en Río Negro es Malbec con el 21% del total, seguido por Merlot con el 16% y Pinot Noir con el 8%.

Fuente: INV
Pero que mejor para entender estas condiciones que las opiniones de Piero Inciso Della Rocchetta, el italiano descendiente de la familia propietaria de Tenuta San Guido, productor del famoso vino Toscano Sassicaia, que se aquerenció en el Valle de Río Negro y hoy produce con viejas viñas ubicadas en la localidad de Mainqué algunos de los mejores vinos argentinos según la evaluación de Robert Parker: el Chacra 32 y el Chacra 55, ambos nada menos que Pinot Noir.

“El alto Valle de Río Negro presenta condiciones micro climáticas que son únicas y te permiten cultivar de una manera orgánica: poca pérdida de producto y muy buena calidad de fruta, intensa luminosidad que da energía y madurez, aire limpio, sin polución y prácticamente sin nieve. La lluvia, que es poca, el agua súper mineral y limpia, y el viento constante que seca todo y evita la humedad y los hongos". 
Viñedos Bodega Chacra
"Siento que la naturaleza, Río Negro y el clima merecen más que yo solo. Me encantaría que haya muchos más productores en la Patagonia. Creo que recién ahora se están empezando a ver individuos experimentando y haciendo cosas distintas. Más y más personas están dando un complemento a la producción de las grandes bodegas. Aun así creo que el lado más artesanal debería crecer un poco más". 

El informe del INV resume: "Los días son templados y luminosos y las noches frescas, con una apreciable amplitud térmica. El principal factor limitante para el cultivo de la vid son las heladas tardías y tempranas, que perjudican especialmente a las variedades de ciclo vegetativo largo. Esta zona se caracteriza por tener vientos fuertes que producen sequedad en el ambiente, lo cual evita la aparición de enfermedades criptogámicas. Esta condición favorece la posibilidad de elaborar vinos orgánicos, sin uso de agroquímicos en el cultivo de vid. Debido al clima frío de la región, las uvas y mostos presentan características diferentes de las zonas andinas, mayor contenido de acidez y regular tenor azucarino. La gran amplitud térmica diurna y las bajas temperaturas permiten que las variedades tintas alcancen un nivel de color más alto que en otras zonas del país, tal es el caso de la variedad Pinot Noir, de la cual, en esta región, se obtienen vinos de buen color y aroma".
Viñedos Bodega Chacra
Para finalizar, quiero resaltar un detalle no menor y es que, si nos olvidamos de límites políticos y nos atenemos a la conformación de clima y suelos de la región, en alguna medida puede explicarse la caída de superficie plantada en el Alto Valle de Río Negro por el enorme crecimiento que tuvo desde 2000 el desarrollo vitivinícola en Neuquén.


Y la cuestión no es menor, porque solo el caprichoso límite geográfico entre ambas provincias -trazado en línea recta hacia el norte- hace que la zona de San Patricio del Chañar no esté en Río Negro, pese a encontrarse sobre la misma margen norte del río que toda la región del Alto Valle. El límite viene dado por el Río Neuquén hasta la localidad rionegrina de Villa Manzano y desde allí sube en línea recta hacia el norte, dejando a San Patricio del Chañar en la provincia de Neuquén, como se puede ver en la siguiente figura:


Con esto quiero decir que si se considera la zona en su totalidad, la brusca caída no es tal, sino que más bien se ha ido dando una relocalización de viñedos hacia zonas que se encontraban vírgenes y con valores de la tierra mucho menores que los de la desarrollada zona rionegrina. Esto lo viví en mi propia familia. Aquella chacra que les conté al principio ya no existe, ha sido loteada e incorporada a los barrios de Cinco Saltos, y mis tíos realizaron plantaciones de frutales en la zona de San Patricio del Chañar.

Espero no haberte decepcionado con esta nota, que buscó mostrar el aspecto histórico de la zona más más que las características de los suelos o de los vinos del Alto Valle de Río Negro, pero en este blog buscamos siempre profundizar en las historias que hacen posible el vino. 

Bibliografía consultada:
El índice NVDI y su relación con la vitivinicultura del Alto Valle de Río Negro
Gracias a Bodega Chacra por las fotografías (obtenidas de su pagina web), al INV y a revista Wine&Co por los textos reproducidos en esta nota.

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lunes, 3 de septiembre de 2018

Los Zazos “Cédula Real 1716”


En 2015 realicé mi primera visita a la Ruta del Vino de Tucumán y pude conocer muchos de los vinos que se producen en esta hermosa provincia. Este año, me tocó regresar a San Miguel de Tucumán y como de costumbre cuando voy a trabajar allí, fui a cenar a Setimio Wine Bar & Restó, para buscar las novedades, ya que es una de los pocos sitios en esta ciudad que le da una relativa importancia a los vinos locales. En la carta figuraba un vino que no conocía: de Bodega Los Zazos, el Malbec “Cédula Real 1716”.

Averiguando, descubrí que se trata del primer vino tucumano elaborado por la Cooperativa Agro Industrial Los Zazos de Amaicha del Valle, una cooperativa que hace varios años viene trabajando de manera conjunta con un grupo de jóvenes ‘zazeños’ apostando al desarrollo de su localidad, tanto en lo productivo como en lo social.


Los Zazos es una zona distante a 2,5 km de Amaicha del Valle hacia el sureste, pueblo de calles tranquilas donde se destacan viñedos de productores locales. Allí en el Siglo XVIII los diaguitas de la tribu Amaicha no participaron de las guerras calchaquíes contra los españoles, razón por la cual éstos últimos les otorgaron una “Cédula Real” reconociendo la posesión de sus tierras. De allí es que La Bodega Los Zazos allí ubicada, etiqueta su vino como “Cédula Real de 1716”.

La disponibilidad de agua para riego era un recurso escaso y primordial para sus actividades; es por eso que comenzaron en 2006 con la tarea de entubamiento y presurización para riego por goteo en cada una de las parcelas de los comuneros. El proyecto alcanza en todo su potencial a más de 160 hectáreas, con posibilidad de hacerlo extensivo a unas 200 más. La Cooperativa diversificó su producción a cultivos como el de los frutales, nogales y hortalizas, entre otros, además de la vid.


En ese afán cooperativo, brindan sus parcelas para realizar capacitaciones en riego, poda de invierno, fertilización y control de plagas, siendo beneficiados estudiantes de la Escuela Agrotécnica de Amaicha del Valle, de la Escuela Secundaria Los Zazos y productores de la zona.
Horacio Díaz y Roberto Cruz
En la feria Expo Asado que se realizó en abril, tuve la suerte de encontrarlos en su stand Los Zazos, exponiendo su vino. Horacio Díaz, presidente de la cooperativa, nos respondió varias preguntas:

- ¿Quién es el enólogo?
El enólogo Pau Caillou y además somos asesorados por otros enólogos amantes del vino.

- ¿Cuándo se realizó la primera vendimia?
En marzo de 2014.

- ¿Qué producción tienen?
Año 2014, 3.000 botellas.
Año 2015, 5.000 botellas.
Año 2016, solo 1.000 botellas debido a la baja de producción por heladas tardías.
Año 2017, 7.000 botellas.
Año 2018, estimamos 12.000 botellas.

- ¿Cuántas hectáreas suman en total y que variedades hay plantadas?
En estos momentos tenemos plantadas 5 ha, la meta es llegar a 10-12 ha, para obtener entre 100 y 120 mil botellas de un vino premium. Lo implantado al día de hoy es Malbec. El año pasado iniciamos con Cabernet Franc, Chardonnay y Torrontés.

- ¿Cómo esta organizada la cooperativa y cuantos miembros tiene?
La Cooperativa tiene 15 socios activos, "por ahora", de seguro esto se va a ir ampliando en el tiempo. Se hizo un trabajo social en 200 familias a fines de que acompañen a futuro.

- ¿Cuál es el precio del vino?
El precio del vino hoy es de $200 en Tucumán.

- ¿Tienen prevista alguna novedad?
Estamos trabajamos en el desarrollo de un tinto reserva como así también un blanco dulce. "Todo Galán debe tener una dama en la pista".

“Contamos con un terruño privilegiado a 2.100 metros sobre el nivel del mar (msnm), con una amplitud térmica ideal para el desarrollo de aromas, color y gusto que lo caracterizaría como un vino de altura, permitiéndonos agasajar a nuestros visitantes y a los paladares más exigentes, con un producto de alta calidad enológica", se enorgullece. 




El 1716 es un vino que tiene toda la fuerza del sol calhaquí y el alma de la gente que lo hace, es un Malbec muy bien hecho, potente, pero sin aristas, que está muy bien para su precio y que disfruté mucho en la cena de esa noche tucumana, sintiéndome muy a gusto de saborear un vino local, en una provincia que sigue creciendo en el mundo del vino base al gran esfuerzo de su gente. 

Facebook: BodegaLosZazos
e-mail de la entidad: coopagroindlz@yahoo.com.ar.

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