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lunes, 29 de octubre de 2018

Que la moda de los Rosados ¡llegue para quedarse! - #AWBdescorcha #Rosados

Parece mentira pero ya paso más de un mes de la primavera, tuvimos varios días a pleno sol y algunos hasta llegaron a inaugurar la temporada de pileta. En Buenos Aires se viene el calorcito, los días lindos y las ganas de descorchar vinos frescos que ayuden a calmar la sensación térmica se intensifica.

Por ello los Argentina Wine Bloggers lanzamos #AWBDescorcha #Rosados y te recomendamos algunos vinitos y vinazos de esta categoría que últimamente se puso muy de moda y en la que están apareciendo varios exponentes muy destacados en las gamas de precio medio - alto. Ojalá pronto la moda se extienda también a las gamas bajas - medias, con muchos mas exponentes de buena calidad que ayuden a refrescar el verano sin vaciar los bolsillos.

Para ambas categorías, ordenado de menor a mayor precio, vamos a recomendar algunos de los exponentes que catamos últimamente:

Kaikén Malbec Rosé 2016 $245
Elaborado con uvas de la Finca Agrelo de la bodega, en nuestra visita del año pasado, el enólogo Rogelio Rabino nos contaba: "Apenas ingresa la uva en el tanque, se saca el jugo casi sin prensar y fermenta a baja temperatura"

Se obtiene un vino rico con una nariz muy delicada y en boca se destacan frutillas y arándanos, reconociéndose fácilmente la cepa.


Casarena 505 Vineyards $259
También con uvas de Agrelo. Es un vino de color brillante, con intensas notas a frutos rojos, con una buena acidez que lo hace fresco, sin perder amabilidad en boca.


Tanto el Kaiken como el Casarena son rosados que van muy bien para acompañar las entradas en cualquier comida, así como platos de baja o hasta mediana intensidad de sabor, ya que tienen el cuerpo que les otorga el Malbec.


El Esteco Old Vines 1958 Criolla $564
Ojo que 1958 no es la cosecha, es el año en que fue plantado el viñedo de uva Criolla siendo la línea "Old Vines" un homenaje a la vida y trayectoria de algunas de las fincas de Bodega El Esteco (Cafayate, Salta) con más de 50 años de antigüedad. 

Si bien no es un rosado en el sentido estricto de la palabra, ya que es vinificado como tinto, la característica de la uva Criolla hacen que el color apenas llegue al de un rosado y se vea como tal. Uno de mis preferidos entre las Criollas, cepa sobre la cual he escrito bastante (si te interesa profundizar, podes leer el informe espacial de tres notas que comienza haciendo click aquí).


Elaboración: de Finca Las Mercedes, donde se pueden encontrar algunas vides de Criolla de más de un lustro entremezcladas en una parcela dominada por parrales de Torrontés. Para elaborar este vino, se marcan y seleccionan cuidadosamente cada una de las plantas que se van a cosechar. Una vez logrado su punto óptimo de madurez, cuidando todos los detalles, se recolectan los frutos manualmente a primera hora de la mañana, en cajas de 18 kg cada una y se transportan rápidamente a la Bodega para comenzar su proceso de elaboración. En la Bodega, las uvas pasan por cinta de selección.

La maceración pre-fermentativa se realiza en vasijas ovoides de 3.000 lts. durante 5 días y luego, inmediatamente comienza la fermentación alcohólica. Es un caso de fermentación muy particular para este varietal: se comienza a fermentar el líquido con el grano de la uva (como una vinificación en tinto) durante el primer tercio de la fermentación. Luego, se separa el líquido del grano y continúa la fermentación del líquido sólo, utilizando levaduras indígenas hasta el final del proceso. El vino es embotellado sin ningún tipo de filtración previa y permanece en estiba durante los próximos 6 a 8 meses.

Vista: Rosado intensos con tonos violáceos y leves bordes rubíes - presencia de leves lías finas en suspensión. Similar a Pinot Noir.
Aroma: Frutado inicial - vinosos típicos del varietal.
Sabor: Entrada frutada - refrescante - seguido de textura mineral o sensación de tiza.


Ernesto Catena Animal Jardín Echante Rosado 2018 $240

Ampliando el concepto de vinos para beber sin muchas vueltas, viene en una práctica botellita de 500ml con tapa corona, al estilo de las de cerveza. Y esa es la idea, destaparlo y beberlo bien frío, informal. Aunque nada te impide verterlo también sobre una linda copa en la cual su pálido color salmón -al estilo de los rosados de la Provence- va a llamar la atención, sin dudas. Es elaborado con uvas Malbec orgánicas y se presenta como "un homenaje al amor".



Los rosados de lujo

La categoría de los Rosé de lujo se vino con todo y en esta nota te damos dos primicias:una que recién se presentó en sociedad esta semana: el Mendel Rosadía del gran enólogo Roberto de la Mota y la otra perteneciente a una línea de vino mas tradicionales de la Bodega Catena Zapata, el Saint Felicien Rose 2017.

Ambos te van a sorprender por su cuidado packaging que incluye unas botellas "de colección" de esas que una vez que termines de disfrutar el elixir rosado que traen adentro, vas a querer guardar para darles otro uso porque son preciosas, y a la vez ideales para llevar de regalo.

Saint Felicien Rose 2017 $ 605
Si hay algo que no le falta a Bodega Catena Zapata son reflejos, así que ya lanzaron su rosado con una presentación de alta gama que nos dejó con la boca abierta. 

Porque este Blend de Garnacha, Syrah y Malbec es de esos vinos que desaparecen rápido de la copa por su suma "bebibilidad", pero te recomiendo que antes de llevarlo a la boca le dediques unos segundos (minutos, fueron, en mi caso) a pasear sus aromas por tu nariz y date un festín olfativo, cuyas notas características están bien descritas en la ficha técnica a continuación. Otro golazo del enólogo Alejandro Vigil.


Ya está a la venta y hay muy pocas botellas disponibles. 

Mendel Rosadía 2018 $750
Una novedad absoluta: Roberto de la Mota le hizo caso a su familia, que se lo pedía y lanzó su rosado. Y no se anduvo con chiquitas; fresco, frutado y fácil de beber, como manda esta categoría, pero también muy elegante y balanceado. 

¿Cómo lo logró? Realizando un blend liderado por Pinot Noir que le otorga buena acidez, al cual se suma Cabernet Franc aportando estructura, Merlot para dar un tenor graso y complejidad en nariz y con un touch final de Malbec que le puso porque "no podía faltar". 


Espero que te haya gustado la idea de ver qué está pasando en el mundo de los Rosados y no dejes de leer las demás notas que conforman la movida conjunta de Argentina Wine Bloggers (links abajo):





lunes, 22 de octubre de 2018

Relanzamiento de Bodega Xumek - IG Zonda


La historia de la familia Ezquenazi con el vino comenzó hace casi 20 años en la provincia de San Juan. A poco de empezar, Ezequiel Eskenazi Storey (Presidente de Xumek) le presentó el proyecto al enólogo Daniel Ekkert, quien viendo su potencial se decidió inmediatamente a participar.

Bodega Xumek realizó un relanzamiento de su proyecto con la intención de poner en valor ante el mundo los vinos sanjuaninos: “Una nueva imagen y estilo de vinos de Zonda”.

El evento se llevó a cabo en la casa y atelier de la artista plástica argentina Nicola Costantino, un ambiente creativo potente y provocador, con obras que conmueven y generan en el espectador cierta inquietud que los vinos de la bodega y el delicioso catering preparado por la misma artista contribuyeron a ayudar a disfrutar, por cierto.

Ezequiel Eskenazi Storey
Ekkert es un enólogo sanjuanino, que asesora también a bodegas de Francia a donde periódicamente viaja como “flying winemaker” y maneja la enología de Bodega Xumek, habiéndose antes desempeñado antes en Finca Las Moras y en Argento.
Daniel Ekkert
La bodega pretende estar ligada al arte y ello se pudo observar en el video que dio apertura al evento, el cual no se limitó a mostrar vinos y viñedos, sino también los paisajes y las obras artísticas que se presentan en la reserva natural, parte de las 20.000 hectáreas que poseen en el valle de Zonda, como la ballena que se observa en la foto:



Zonda es una IG reconocida por el INV, que tiene un clima semidesértico con precipitaciones de 100 mm anuales. Su amplitud térmica, acompañada del viento Zonda suave y permanente, hacen que la sanidad del viñedo sea excelente y dé como resultado uvas con gran potencial enológico.




Daniel Ekkert nos cuenta: “El valle de Zonda comienza apenas a 13 km de la capital de San Juan y es una zona turística importante para la provincia. Entrando al valle se llega a finca Santa Sylvia, y es como entrar en “otro lugar”. Los enólogos que trabajamos allí tuvimos que aprender una enología diferente, en la cual es imperioso cosechar mucho antes. Esto tiene algunas cosas positivas y otras no tanto, por ejemplo, en aquella época cosechábamos a partir del 3 de enero y no teníamos quien nos recibiera las uvas porque todas las bodegas estaban de vacaciones. Hoy, sin embargo, esto es una ventaja ya que se busca aprovechar la capacidad ociosa de las bodegas normalmente vacías en ese momento del año. Después de 18 años trabajando y aprendiendo en este terroir diferente, podemos decir que tenemos unas de las mejores uvas del país, que hacen que San Juan pueda ofrecer vinos naturales, sin intoxicación de ningún tipo de pesticidas, con solo el trabajo del hombre, su experiencia y su capacitación”.
“Logramos vinos naturales, jugo de uva fermentado, con uvas de suelos aluvionales, arenosos, con mucho canto rodado y piedra. Suelos pobres en el cual la vid crece sana”.
La bodega cuenta con tres fincas a diferentes alturas sobre el nivel del mar:

Finca Santa Sylvia
Emplazada a una altura variable de 750 - 850 msnm, cuenta con 170 hectáreas de uvas Malbec, Syrah, Chardonnay, Pinot Gris y Cabernet Franc.



Finca La Leona
Recostada en la falda de la Sierra Chica de Zonda, esta finca cuenta con características propias. Emplazada a una altura que varía entre 900 – 980 metros, con suelo aluvional, pedregoso y con alta exposición solar complementaria desde el Oeste, produce uvas Malbec, Syrah y Pinot Gris plantadas sobre la ladera este a 960 msnm (y más arriba hay más para plantar) con casi 1°C menos de temperatura que en la parte baja, y suelos más minerales.


La Ciénaga (alto Zonda)
En el sur del Valle de Zonda, pegado al Valle del Pedernal, pero del otro lado del cerro Colorado, a 1.500 metros de altura y con vertientes naturales de agua de deshielo, crecen las cepas de Malbec, Syrah y Pinot Noir.


Hay una reserva con un importante acuífero natural, del cual se toma el agua para los reservorios que están ubicados a 1.470 msnm, y poco mas abajo los viñedos a 1.430 msnm. Ello permite trabajar sin uso de energía eléctrica y con riego por goteo, para regar las 50 hectáreas plantadas.

Ezkenazy da importancia al cuidado de la reserva natural con el desarrollo de proyectos de cría experimental de guanacos y ñandúes. “Lo agreste del Valle permite que la fauna viva en absoluta libertad sorprendiendo muy a menudo con el encuentro de zorros, pumas, guanacos, cóndores, águilas coronadas, con el marco de su flora natural integrada por acerillo, algarrobo, jarilla, retamos, totora y juncos”, explican.

Ekkert insiste y se juega con una frase que demuestra su entusiasmo por la zona:
“no tenemos el marketing de Gualtallary pero la proyección, para mí, va a ser más importante que el Valle de Uco”.


Los vinos

Xumek Chardonnay 2018 $ 320
Cosechado en la primera quincena de enero. Ekkert cuenta que siempre hizo los Chardonnay bajo el método oxidativo, pero que esta vez decidió hacer una parte de manera reductiva (sin presencia de oxígeno) para ganar aromas, realizándose la mezcla antes de fraccionar. No necesita de maloláctica ya que el sol del lugar le da todo lo necesario. Resulta un Chardonnay al estilo clásico, untuoso, fuertemente aromático y con buen final que invita a la siguiente copa.

Xumek Syrah 2017 $ 349
Un vino con alta concentración de color, que de entrada me alertó a poner atención para descubrir cómo el enólogo lograba “domar” la potencia del sol sanjuanino en esta cepa. Y tengo que decirlo, lo hizo muy bien, ya que el vino ofrece una nariz a frutos rojos y negros dulces, a la vez que especiada, pero se destaca más aun en boca: jugoso y equilibrado, con sorprendentes taninos suaves. Ekkert explica que realizó una fermentación corta y que a él los aromas le recuerdan al chicle Bazooka y el final a la jarilla (hierba característica de la zona).

Xumek Malbec 2017 $ 349
Con uvas de la parte más alta (La Ciénaga) fue cosechado desde el 15 de febrero hasta principios de marzo. Es un Malbec con aromas a frutos rojos y florales, muy buena boca y un final fresco que me gustó.




Este relanzamiento de Xumek nace con buena estrella, los tres vinos están más que bien para su rango de precio y el Syrah muestra una cuidadosa elaboración que lo ubica en un estilo más moderno que muchos de sus coterráneos. Habrá que seguir de cerca los próximos pasos de Bodega Xumek.

viernes, 19 de octubre de 2018

Vinos de la Península del Niágara - Canadá


Muchos de los vinos más distintivos del mundo tienen una clara identificación del lugar, tal como sucede en el Medoc o en la Cote d’Or, así probablemente se identificarán también muchas regiones del nuevo mundo a medida que sus características y las de sus vinos sean fácilmente reconocibles. La región de la península del Niágara podrá seguramente estar entre ellas. Se encuentra en latitud 43°N, a la misma altura que la Borgoña, el norte Italia o el norte del Valle de Napa.


Suelos
Durante los últimos 200,000 años, la Península del Niágara experimentó varios eventos glaciales e interglaciares que erosionaron y dieron forma a las capas de roca sedimentaria y antiguas estructuras de arrecifes de la cuesta del Niágara. Esta extensa historia glacial en la región también dio paso a complejas composiciones de suelo en el área entre la cuesta y el lago Ontario, donde capas gruesas de arcilla están impregnadas de limos y arenas. 

La variación en la composición del suelo y el drenaje a través de la región permite que muchas variedades diferentes prosperen y produce terroirs distintivos de sub-denominación que contribuyen con su propio carácter al desarrollo de la raíz y, a su vez, al desarrollo de la vid y la uva, y a la naturaleza y personalidad del vino. 

Por eso la Península del Niágara ha sido dividida en 10 sub-denominaciones, cuatro de las cuales se encuentran en la región de Niagara-on-the-Lake y tres en la región Niagara Escarpment. Las restantes son Lincoln Lakeshore, Creek Shores y Winemount Ridge. como se ven en el siguiente esquema:



Clima
Ubicada entre dos grandes Lagos, el Ontario y el Erie, la influencia de estos, le otorga un clima muy particular que es la clave que permite a las uvas madurar en una región mayormente fría. Los lagos acumulan calor en el verano y lo entregan en el invierno, cuando el aire y la tierra a su alrededor se encuentran más fríos que el agua del lago, en forma de brisas. 


Esas brisas cálidas quedan retenidas en la península debido a la existencia de una cuesta de 30 a 50 m de altura que limita la región hacia el sur, creando un flujo que modera las temperaturas invernales y reduce el riesgo de heladas en primavera. Estas brisas consistentes también ayudan a mantener moderadas las temperaturas en la época de maduración de las frutas.


En general se planta de norte a sur para favorecer el paso del viento caliente proveniente del lago Ontario por el viñedo hasta llegar a la elevación que se encuentra antes del lago Erie, donde choca contra este promontorio y regresa formando un ciclo de brisas cálidas que eleva la temperatura. A pocos kilómetros, del lado norteamericano, este efecto no se produce y tienen mucha nieve, por eso en Niagara agradecen a la cuesta existente del lado canadiense que reduce el impacto del frío. 


En esta región de clima continental frío, los veranos igualmente pueden llegar a ser muy calurosos, por lo que el clima está sujeto a grandes variaciones, resultando también grandes variaciones entre las distintas cosechas.

Los inviernos muy fríos pueden llegar a dañar las vides y cuando la temperatura cae más allá de los -20°C se produce el daño a los brotes.  


El cuadro muestra la temperatura promedio mensual en comparación con otras regiones del mundo, y se ve que en el periodo que va de la floración a la cosecha (meses de julio a setiembre) Niagara presenta temperaturas más altas que Champagne, Burdeos, Borgoña o Languedoc, mientras que fuera de esos meses las temperaturas son mucho más frías, especialmente en diciembre que es cuando se cosechan las uvas congeladas para producir los Icewines. Por ello es ideal para este tipo de vinos dulces.

Por ello, a la Península del Niágara -una de las siete regiones de origen certificadas de Canadá por la VQA- sólo le faltaban visionarios emprendedores para desarrollar buenos vinos y lograr el reconocimiento internacional. Entre ellos hay que incluir a Donald Ziraldo y Karl Kaiser, los fundadores de bodega Inniskillin, que visitamos en setiembre y será objeto de nuestra próxima nota.

Actualmente hay en Niágara muchos productores de uva que no hacen vino, pero viven muy bien vendiendo su producción a las bodegas existentes: 99 según los registros oficiales que producen 1560 etiquetas. 

Los vinos
Por la latitud y altitud de la zona, la luz solar está presente menos tiempo y las uvas maduran lentamente, lo que favorece a los componentes aromáticos (esteres y aldehídos) resultando vinos livianos, muy aromáticos y de alta acidez, lo que les confiere un buen potencial de guarda. Las condiciones climáticas favorecen un proceso lento de maduración de la fruta que le viene bien a cepas como el Pinot Noir, el Chardonnay, Riesling y Gewurztraminer. Pero tambien se elaboran Merlot, Cabernet Franc y Petit Verdot con buenos resultados.


Vintners Quality Alliance
La VQA (Alianza de Viticultores de Calidad) es el sistema de denominación de origen de Canadá, y comenzó en Ontario (donde se produce el 85% del vino canadiense) en 1988, adhiriéndose luego la provincia de British Columbia (la segunda en producción luego de Ontario) en 1990. 

Actualmente Canadá presenta siete DVA (Designated Viticultural Areas): Niagara Peninsula, Pelee Island y Lake Erie North Shore en Ontario, Okanagan Valley, Somilkameen Valley, Fraser Valley y Vancouver Island en British Columbia. 
Marketing de las bodegas de Niagara on the Lake 
Pero cuando se habla de vinos de Canadá, indudablemente vienen a la mente sus famosos Icewines (Eiswein en Alemania o Vin de glace en Francia), de ellos hablamos ya en la nota publicada cuando Michelle Mc Carthy, ex presidente de la Asociación Canadiense de Sommelier visitó Buenos Aires y dio una clase magistral que fue la que me impulsó a realizar este viaje. Volveremos a hablar de los Icewines en nuestra próxima nota, valen la pena.

martes, 16 de octubre de 2018

Vinos de Tucumán


Volví a San Miguel de Tucumán después de un tiempo (ver abajo links a notas de 2014) y si bien pasaron cuatro años no encontré tantas novedades en la escena local vínica de la capital del jardín de la República.

Siguen existiendo pocos lugares donde poder disfrutar de una buena selección de vinos tucumanos, hay poca oferta y ninguna de las vinotecas que conocí puede ufanarse de presentar la oferta completa de los vinos de la provincia, pese a que la cantidad de bodegas tucumanas no superan las tres docenas.

Parece que “el” lugar sigue siendo Setimio, un wine bar restaurante y vinoteca que se encuentra muy bien ubicado frente a la plaza Urquiza con una agradable puesta que incluye mesas sobre la vereda con vista a la plaza y rodeado de dos de los bares más concurridos de la ciudad: Belfast y Dublín, que la enmarcan en una atractiva movida nocturna.

Allí comprobamos que varias de las etiquetas que comentáramos en 2015 siguen vigentes: Altos la ciénaga, Chico Zossi, Posse, Siete Vacas, Finca la Churita, Río de Arena, Faustino del Pozo (casero) y los catamarqueños Yuros y Yokavil. Pero descubrimos también algunas que no habíamos visto antes como Cédula Real 1716, Pazioca, Río Revuelto, Finca La Orilla, Albarossa.


Una de las buenas noticias es que desde los entes oficiales se están realizando actividades tendientes a promover el consumo de los vinos tucumanos y mejorar su difusión. En mi última visita a San Miguel de Tucumán, el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) de la provincia organizó una muestra de vinos del valle Calchaquí que contó con la presencia de la periodista Elizabeth Checa y la Sommelier Marcela Rienzo (docente de la EAS) quienes esa misma mañana habían catado muestras de las bodegas participantes y realizado una selección de vinos que intentaron cubrir la gama de cepas y estilos de la ruta del vino de Tucumán, para ser servidos al cierre del evento, en una cata a ciegas en la que los vinos degustados fueron comentados por ellas a la masiva concurrencia.



Desde el año 2015 venimos hablando de los vinos de Tucumán y notamos un sostenido avance cualitativo que acompaña el crecimiento de la vitivinicultura de esta provincia en la cual la superficie de vid aumentó en un 723% desde 1990 a 2017, según datos del INV, siendo uno de los mayores porcentajes en el país luego de Neuquén. 

Merecido entonces el apoyo a su difusión y a iniciativas como ésta de promoción, algo que se hace necesario, en particular dirigiéndolas hacia el público local que parece mostrar cierta indiferencia hacia sus propios vinos, lamentablemente. Ello se verifica en los principales restaurantes y vinotecas de la ciudad, donde son sometidos al ostracismo con escasa, o casi nula, presencia en las cartas y cuando figuran en ellas muchas veces se encuentran sin stock.


En los restaurantes dicen que el cliente tucumano "no los pide" y que esa es la razón, pero a nuestro juicio hay también otros motivos que no vale la pena profundizar en esta nota.

En nuestra opinión -y hemos probado el 90% de la oferta de vinos del Tucumán y visitado la mayoría de sus bodegas- los vinos de esta provincia merecen su lugar y se encuentran en franco camino ascendente, contando con suelos y clima de gran riqueza, similares a los de Cafayate, región de la cual se distancian en pocos kilómetros.

Los esfuerzos para llegar al prestigio que actualmente presentan estos últimos deberían concentrarse en lograr el aporte de más enólogos calificados y prestigiosos que logren impulsar un salto final de calidad. Pero claro, ello no es fácil porque la mayoría de las bodegas son pequeñas y familiares, como muchas de las que se presentaron en el evento: Finca Rio de Arena, Finca Luna de Cuarzo, Alto la Ciénaga, Bodega las Mojarras (de Santa María, Catamarca), Los Zazos, Albarrosa, Fortaleza y Las Arcas de Tolombón siendo las dos últimas las de mayor porte.

A continuación presentamos algunas etiquetas de vinos tucumanos (y catamarqueños incluidos en la misma ruta):
















Otras notas:
La ruta del vino de Tucumán Parte 1
La ruta del vino de Tucumán Parte 2
La ruta del vino de Tucumán Parte 3


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