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viernes, 19 de octubre de 2018

Vinos de la Península del Niágara - Canadá


Muchos de los vinos más distintivos del mundo tienen una clara identificación del lugar, tal como sucede en el Medoc o en la Cote d’Or, así probablemente se identificarán también muchas regiones del nuevo mundo a medida que sus características y las de sus vinos sean fácilmente reconocibles. La región de la península del Niágara podrá seguramente estar entre ellas. Se encuentra en latitud 43°N, a la misma altura que la Borgoña, el norte Italia o el norte del Valle de Napa.


Suelos
Durante los últimos 200,000 años, la Península del Niágara experimentó varios eventos glaciales e interglaciares que erosionaron y dieron forma a las capas de roca sedimentaria y antiguas estructuras de arrecifes de la cuesta del Niágara. Esta extensa historia glacial en la región también dio paso a complejas composiciones de suelo en el área entre la cuesta y el lago Ontario, donde capas gruesas de arcilla están impregnadas de limos y arenas. 

La variación en la composición del suelo y el drenaje a través de la región permite que muchas variedades diferentes prosperen y produce terroirs distintivos de sub-denominación que contribuyen con su propio carácter al desarrollo de la raíz y, a su vez, al desarrollo de la vid y la uva, y a la naturaleza y personalidad del vino. 

Por eso la Península del Niágara ha sido dividida en 10 sub-denominaciones, cuatro de las cuales se encuentran en la región de Niagara-on-the-Lake y tres en la región Niagara Escarpment. Las restantes son Lincoln Lakeshore, Creek Shores y Winemount Ridge. como se ven en el siguiente esquema:



Clima
Ubicada entre dos grandes Lagos, el Ontario y el Erie, la influencia de estos, le otorga un clima muy particular que es la clave que permite a las uvas madurar en una región mayormente fría. Los lagos acumulan calor en el verano y lo entregan en el invierno, cuando el aire y la tierra a su alrededor se encuentran más fríos que el agua del lago, en forma de brisas. 


Esas brisas cálidas quedan retenidas en la península debido a la existencia de una cuesta de 30 a 50 m de altura que limita la región hacia el sur, creando un flujo que modera las temperaturas invernales y reduce el riesgo de heladas en primavera. Estas brisas consistentes también ayudan a mantener moderadas las temperaturas en la época de maduración de las frutas.


En general se planta de norte a sur para favorecer el paso del viento caliente proveniente del lago Ontario por el viñedo hasta llegar a la elevación que se encuentra antes del lago Erie, donde choca contra este promontorio y regresa formando un ciclo de brisas cálidas que eleva la temperatura. A pocos kilómetros, del lado norteamericano, este efecto no se produce y tienen mucha nieve, por eso en Niagara agradecen a la cuesta existente del lado canadiense que reduce el impacto del frío. 


En esta región de clima continental frío, los veranos igualmente pueden llegar a ser muy calurosos, por lo que el clima está sujeto a grandes variaciones, resultando también grandes variaciones entre las distintas cosechas.

Los inviernos muy fríos pueden llegar a dañar las vides y cuando la temperatura cae más allá de los -20°C se produce el daño a los brotes.  


El cuadro muestra la temperatura promedio mensual en comparación con otras regiones del mundo, y se ve que en el periodo que va de la floración a la cosecha (meses de julio a setiembre) Niagara presenta temperaturas más altas que Champagne, Burdeos, Borgoña o Languedoc, mientras que fuera de esos meses las temperaturas son mucho más frías, especialmente en diciembre que es cuando se cosechan las uvas congeladas para producir los Icewines. Por ello es ideal para este tipo de vinos dulces.

Por ello, a la Península del Niágara -una de las siete regiones de origen certificadas de Canadá por la VQA- sólo le faltaban visionarios emprendedores para desarrollar buenos vinos y lograr el reconocimiento internacional. Entre ellos hay que incluir a Donald Ziraldo y Karl Kaiser, los fundadores de bodega Inniskillin, que visitamos en setiembre y será objeto de nuestra próxima nota.

Actualmente hay en Niágara muchos productores de uva que no hacen vino, pero viven muy bien vendiendo su producción a las bodegas existentes: 99 según los registros oficiales que producen 1560 etiquetas. 

Los vinos
Por la latitud y altitud de la zona, la luz solar está presente menos tiempo y las uvas maduran lentamente, lo que favorece a los componentes aromáticos (esteres y aldehídos) resultando vinos livianos, muy aromáticos y de alta acidez, lo que les confiere un buen potencial de guarda. Las condiciones climáticas favorecen un proceso lento de maduración de la fruta que le viene bien a cepas como el Pinot Noir, el Chardonnay, Riesling y Gewurztraminer. Pero tambien se elaboran Merlot, Cabernet Franc y Petit Verdot con buenos resultados.


Vintners Quality Alliance
La VQA (Alianza de Viticultores de Calidad) es el sistema de denominación de origen de Canadá, y comenzó en Ontario (donde se produce el 85% del vino canadiense) en 1988, adhiriéndose luego la provincia de British Columbia (la segunda en producción luego de Ontario) en 1990. 

Actualmente Canadá presenta siete DVA (Designated Viticultural Areas): Niagara Peninsula, Pelee Island y Lake Erie North Shore en Ontario, Okanagan Valley, Somilkameen Valley, Fraser Valley y Vancouver Island en British Columbia. 
Marketing de las bodegas de Niagara on the Lake 
Pero cuando se habla de vinos de Canadá, indudablemente vienen a la mente sus famosos Icewines (Eiswein en Alemania o Vin de glace en Francia), de ellos hablamos ya en la nota publicada cuando Michelle Mc Carthy, ex presidente de la Asociación Canadiense de Sommelier visitó Buenos Aires y dio una clase magistral que fue la que me impulsó a realizar este viaje. Volveremos a hablar de los Icewines en nuestra próxima nota, valen la pena.

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