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lunes, 19 de noviembre de 2018

Los vinos de Bodega Zorzal


En la nota anterior, te contamos nuestra visita a Bodega Zorzal, su historia y actualidad de la mano de Juan Pablo Michelini, propietario y enólogo.  En ésta nos metemos de lleno con sus vinos, que degustamos allí mismo con el incomparable marco de la cordillera de los Andes.

Juampi nos explicó que hoy Zorzal está encontrando la estabilidad y después de muchos años de búsqueda (cumplieron diez años) están enfocándose y las diferentes líneas van teniendo claro que busca cada una:
  • Terroir SeriesMezcla de la diversidad gigante que tiene Gualtallary. "Son vinos francos, honestos, austeros y verticales con la tipicidad mineral propia de los suelos calcáreos. Son fermentados con levaduras nativas y vinificados en concreto, con el propósito claro de obtener vinos honestos y con nervio".
  • Gran Terroir: proveniente del viñedo Albo en Tupungato Winelands, la parte alta de Gualtallary. Lleva crianza en roble de tercer uso o más para no invadir excesivamente con la madera y lograr elegancia.
  • Eggo: ya son de partes específicas, fincas particulares. Elaborados exclusivamente en huevos de cemento para potenciar y conservar la pureza de cada variedad, y a su vez, conservar la viva expresión del terroir.

Eggo Blanc de Cal Finca 93
De un viñedo con suelo pura piedra, calcáreo, que produce muy poca uva, resulta muy concentrado. La mitad se fermenta con piel y el total se fermenta con toda la borra. Está turbio (por el movimiento del huevo) y reducido aún al momento de degustarlo (un leve aroma a huevo podrido que se siente al principio y luego desaparece) pero se nota su valor, fineza, elegancia.


Justo en ese momento llega Maya Echegoyen, la socia de Juan Pablo Michelini en la líneas Altar Uco, y pasamos a probar el vino flor (90% Chardonnay) que se elaboró en 2015 y va a estar bajo el velo hasta 2020. Es pura elegancia y mucha fineza.

"Javier Loforte (Pulenta) me explicó por qué baja la volátil: el velo excreta agua y diluye el alcohol, la volátil y otros componentes. La barrica la dejé sin completar la merma y cerré para que se forme el velo. El velo vive hasta 11 o 12 años y si no le agregas vino nuevo con nutrientes se muere, pero agregando sigue viviendo y en Jura hay velos de más de 100 años" enseña Juanpi sobre este increíble proceso que brinda vinos tan especiales.

Terroir Unico Chardonnay 2018 $315
Sin madera, con levaduras indígenas. "Cada año aumento la temperatura de fermentación, antes lo hacía a 9 o 10 grados centígrados pero he ido encontrando complejidad a más temperatura y éste se fermentó a 16 grados. Terminada la fermentación se filtra y embotella". Nariz limpia cítrica, sutil, la mineralidad es suave, va a lo elegante.



Eggo Blanc de Cal 2017 $640
Sauvignon Blanc amable, fresco. De buena textura y fineza, son vinos que evolucionan muchísimo, y además es recontra bebible.

Alter Uco Blanco Edad Media 2017 $1250
90% Chardonnay y 10% Sauvignon Blanc (10% del cual es Altar Uco flor Edad Media).
Fineza y elegancia es lo que se busca. Empezaron con Sauvignon Blanc, después se pasó a agregar más Chardonnay y en 2018 ya es 50% Chenin Blanc y el resto mitad Chardonnay y mitad Sauvignon Blanc.


Zorzal Terroir Unico Malbec 2016 $315
Se va cosechando en distintas épocas mezclando lo verde de las primeras con la amabilidad y dulzura de las últimas. Un vino para comprar y guardar, ya que está a muy buen precio para lo que es.

Zorzal Gran Terroir Pinot Noir 2014 $520
Del viñedo de Tupungato Vineland. Nariz bien terrosa, aromas a pólvora, grafito, minerales, tierra, frutos secos. En boca entra muy suave, grafito, boca muy viva, frutada. Equilibrio. Un Pinot Noir de Mendoza que me gusta, como el de Karim Mussi Saffie (Altocedro).


Zorzal Gran Terroir Malbec 2016 $520
18 meses de paso por barrica vieja de segundo y tercer uso. Gran intensidad y complejidad aromática, en boca entra gordo pero con buena acidez resultando fresco y vivo, con taninos suaves. Largo y dulce final.

Zorzal Porfiado $ 2400
Es un Pinot Noir single vineyard de muchas añadas juntas, donde hay un corazón de porfiado que se va alimentando año a año y de donde se obtiene este vino sin año de cosecha pero de un corte único. Es un vino de una complejidad aromática única, donde el grafito da destellos de su presencia. Complejo en boca, con múltiples notas de elegante mineralidad.



Zorzal Altar Uco Edad Media 2015 $1250
100% Gualtallary. Merlot y Malbec de Finca Ambrosìa. Los cortes finales se hacen antes de la crianza. Un año en barrica de 500 litros de primer y segundo uso, al año va a ánfora de cemento por un año más. 

Y con estas joyitas cerramos una hermosa degustación realizada en la misma bodega, en un hermoso día soleado, con los enólogos presentes y con un entorno ideal de viñedos y montañas a la vista. Así resulta difícil que un vino no se disfrute a pleno, porque la sensación que te deja un vino -más allá de sus cualidades- está indudablemente relacionada con la intensidad de la experiencia. Todos los vinos de Zorzal me gustaron mucho y ranquearon alto en mi escala de puntajes, cuando los veas en la góndola y los compres, confío en que no te van a defraudar.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Bodega Zorzal, despliega sus alas en Valle de Uco


Son sesenta hectáreas, bien arriba en el Valle de Uco a 1.350 metros sobre el nivel del mar, con sectores de suelos de arena en un 98% y carbonato de calcio, en Gualtallary. Allí es donde Juan Pablo Michelini y Noelia Juri despliegan sus alas y crean los vinos de Zorzal.

"Todo Gualtallary es suelo mineral. Suelo pedregoso con piedras pequeñas, nos arriesgamos a plantar en la zona de suelos arenosos y tuvimos la sorpresa de obtener el vino más mineral" cuenta Juampi, como todos lo conocen en el mundo del vino.


"Estos suelos no tienen nutrición, la planta cree que esa semilla va a caer y no va a crecer, ve que el suelo es pobre y refuerza la piel para darle fuerza y proteger esa semilla", ese es el proceso que hace fuertes las uvas de "Gualta". 

La historia de Bodega Zorzal comienza en 2005, cuando uno de los hermanos, Matías Michelini era el enólogo de Finca Sophenia y Juan Pablo se desempeñaba en Wine Valley (de la familia Millan), una bodega de 15 millones de litros en la que elaboraba para varias de las bodegas grandes e interactuaba con ellas como enólogo. 


En ese momento uno de los cuatro hermanos, Gerardo, vuelve junto a su esposa Andrea Muffato de vivir en España (es contador y se había ido en la crisis del 2001) y Matías lo trae a Gualtallary. Buscan inversores, se asocian a unos canadienses, y a fines de 2007 se compra este campo, para finalmente construir la bodega en 2008.


Rememora Juampi: "Pero no pudimos esperar y la primera añada se hizo en Finca Sophenia. La intención fue hacer vinos no por protocolo (como los de antes, súper concentrados y con mucha madera) sino hacer lo que a nosotros nos parecía: un porcentaje sin levadura, otro porcentaje con levaduras seleccionadas... empezamos a desmontar y encontrar piedras blancas y pensábamos ¿dónde nos metimos?, esto es salitre... Los primeros acá arriba fueron Catena Zapata y Freixenet, y después nosotros".


"Empezamos a decidir en base a la degustación, no son vinos naturales, pero están hechos con la menor intervención y agregado de insumos posible, en bodega primero y luego también se lo pedimos a los productores que nos venden uva. ¡Cuando vieron que gastaban menos dinero en productos y llegaban a obtener más uva! Es que a cada lugar hay que interpretarlo" aclara.

Y no podía faltar que nos cuente la historia de los huevos: "En 2012, en un viaje a Francia, descubrimos los huevos de cemento y los vinos que surgían de ellos. Cuando averiguamos acá descubrimos que Noemía y Michel Rolland en Clos de los Siete ya los tenían, pero la diferencia es que esos mismos vinos, hechos en huevo, terminaban en barricas".


"Nosotros, por lo que descubrimos en Francia, nos convencimos que los vinos criados en huevo eran maravillosos y decidimos mandar a construir los huevos acá mismo, ya que traerlos de Francia era muy oneroso. Probamos mucho, elaboramos un Malbec del mismo día de cosecha en: huevo, pileta, acero, ánforas, etc. para ver que salía. Luego nos juntamos con un grupo de enólogos entre los que estaban Alejandro Vigil, Sebastián Zuccardi, Edy del Popolo, David Bonomi y catamos todo a ciegas para que cada uno opinara. Todos eligieron la copa cuatro, con adjetivos de: es distinto, es raro, carácter fuerte, tiza... y era el hecho en huevo. Lo dejamos allí hasta embotellar y salió la línea Eggo".

A fin de lograr vinos naturales de altísima calidad, la bodega fue diseñada en cuatro niveles para transportar uvas y vinos por gravedad, con el uso mínimo de bombas.

Tampoco podemos obviar que Juampi está elaborando vinos bajo velo de flor (hongo que se forma en la superficie expuesta al aire dentro de la barrica), así que mientras lo probábamos nos contó:
"Bonomi me explicó como hizo el Volare. Hay mucha colaboración entre enólogos y es una de las razones por las que en tan poco tiempo se ha disparado el vino argentino en el mundo. Los proyectos chicos sirven de inspiración a los grandes".

Los vinos la gama alta ya son de autor, no tanto del suelo, sino más de la crianza, van más allá del terroir, pasan más por la decisión de a qué vasija, o una mezcla de añadas.


De la finca propia, saldrá a fin de año una novedad: "el Barba" en referencia a mi propia barba y a Dios, proque es único lo que nos pasó con este vino. Se llamará "El Barba Arena".

"La barrica que compramos en Zorzal es siempre nueva, no usada, porque creo que una barrica usada trae su propia historia y eso no lo quiero. Vamos yendo más a las barricas de 500 litros y estamos comprando barricas nuevas, las lavo con vino de media o baja calidad y les quito el tanino fuerte (proceso que lleva un mes)"

Hasta aquí los conceptos que definen a Bodega Zorzal contados por su protagonista, y claro que vamos a hablar también de sus vinos, pero eso será en nuestra próxima nota.

martes, 6 de noviembre de 2018

Los Icewine de Bodega Inniskillin - Canadá


En la nota sobre la Península de Niágara -una de las siete regiones de origen certificadas de Canadá por la VQA- describimos las bondades de la misma para la producción vitivinícola, con lo cual, a la misma sólo le faltaban visionarios emprendedores para desarrollar buenos vinos y lograr el reconocimiento internacional. 

Entre ellos hay que incluir a Donald Ziraldo y Karl Kaiser, los fundadores de bodega Inniskillin y cuyo mayor logro fue poner sus Icewines, que producen desde 1984, a la altura de los grandes vinos dulces del mundo.

Visitamos la bodega justo en la semana que comenzaba la cosecha (mediados de setiembre), nos recibió Silvia Gingras y nos acompañó a recorrerla. Comenzamos por el edificio original, un viejo granero de 1929 con la arquitectura típica de la región, aunque la bodega recibe su primera licencia en 1975.




Donald Ziraldo es canadiense hijo de italianos, tiene hoy 68 años y es considerado un embajador de los vinos canadienses ya que viaja por todo el mundo promocionándolos, mientras que Karl Káiser -fallecido el año pasado- nació en Austria, donde hacía vino para un monasterio y sidra en el verano durante sus vacaciones, ya que era profesor. Se mudó a Canadá luego de casarse con una canadiense y el primer vino que tomó en su nuevo país de residencia fue un espumante dulce muy barato y exitoso por esa época llamado "Baby Duck" que no le gustó mucho y lo impulsó a decidir elaborar sus propios vinos.

Para ello fue a comprar viñas al invernadero que poseía Donald Ziraldo y allí hace contacto con él por primera vez. Dos años después le da a probar a Ziraldo su propio vino y éste le propone hacer una bodega juntos. En los años 70 y 80 los vinos canadienses no eran muy buenos, pero en 1991 la bodega se anima a presentar en Vinexpo un Icewine cosecha 1989 elaborado con uva Vidal y gana el premio mayor en su categoría.


Actualmente en Niágara hay muchos productores de uva que no hacen vino pero viven muy bien vendiendo su producción a las bodegas existentes. Inniskillin contrata a entre 25 y 30 de estos productores en forma exclusiva. En la finca donde se ubica la bodega cuentan con casi 8 hectáreas plantadas y en la finca de Montague otras 100 más. Esto se suma a otras 160 hectáreas de productores, superando así las 265 hectáreas en total, lo que les permite producir 1.500.000 botellas al año.





En 1983 Karl Káiser decide comenzar a producir Icewine y le dice a Ziraldo que deje sin cosechar una parte del viñedo para hacer estos vinos tan especiales. Cuando llego la época de cosecha (con la uva muy madura, ya que se deja en la planta hasta pasado el otoño y la llegada del invierno) vinieron los pájaros y se comieron casi todo. En 1984 insiste pero toma la precaución de colocar una red protectora y logra así su primera producción de Icewine.

Para el nuevo milenio la bodega decide lanzar un nuevo producto y crea el Sparkling Vidal Icewine. Es una novedad total, porque no se había hecho en ninguna otra parte del mundo hasta ese momento.


Gracias a la ayuda de Michelle Mc Carthy (ex presidente de la asociación canadiense de sommeliers) que nos hizo el contacto con la bodega, tuvimos la oportunidad de que el enólogo Bruce Nicholson pudiera dedicarnos media hora de su día de trabajo, justo cuando recién comenzaba la cosecha, para degustar con él los famosos Icewine de la bodega. Bruce tiene 60 años y hace 25 años elabora los Icewine en Inniskillin.

Bruce Nicholson, enólogo
"Hacer Icewine es difícil porque la dulzura de las uvas congeladas lo hace complejo. Se cosecha entre -8 °C y -10ºC y resultan vinos preponderantemente dulces, en los que la acidez no se destaca tanto, ya que debido al método de producción debe ser agregada. La complejidad aparece por la evolución y concentración del azúcar en la uva congelada. Los añejados ganan además mayor complejidad por su evolución", expresó Nicholson mientras dábamos paso a la degustación de Icewines cosechas 2016 y 2017, elaborados con uvas Vidal, Riesling y Cabernet Franc, con y sin paso por barrica y el espumante.


Inniskillin Gold Vidal Icewine 2016  375ml - USD 38
La uva Vidal es un híbrido de Ugni Blanc y Seibel, que tiene una piel gruesa adecuada para cosechar al final de la temporada. Es la uva más cultivada para Icewine en Ontario. Su buena acidez natural le da una gran estructura, exquisitos aromas y sabores tropicales de mango y lichi.



Inniskillin Oak Aged Vidal Icewine 2016 375ml - USD 61 
Inniskillin Vidal Icewine se fabrica en dos estilos distintos: sin envejecimiento de roble para dar énfasis a frutas frescas y con envejecimiento de roble para mayor complejidad.



Inniskillin Riesling Aged Icewine 2017 375ml - USD 80
La uva Riesling es una variedad clásica adecuada para Icewine. Sus aromas y sabores tropicales y cítricos ofrecen una elegancia que se define por su alta acidez natural.

Inniskillin Cabernet Franc Icewine 2017 375ml - USD 76
Las características de la baya roja del Cabernet Franc se traducen en un Icewine con aromas y sabores a frutillas. Este Icewine es completamente diferente de los Icewines blancos. El color proviene solo del prensado porque no hay contacto con la piel durante la fermentación. Cuanto antes se cosecha, más oscuro es el color y más profundos son los sabores.



Inniskillin Sparkling Cabernet Franc Icewine 2017 - 375ml - USD 92
Elaborado bajo método Charmat, este Icewine espumante se muestra fresco y vibrante, con un estilo único que ofrece una sensación seca para un Icewine ya que las burbujas logran cortar la dulzura natural.

Sorprenden los elevados precios de los Icewine, pero son realmente un producto muy exclusivo, no solo por las dificultades que implica proteger los viñedos y las uvas hasta principio del invierno y cosechar la uva congelada, sino también por el bajísimo rendimiento que se logra. Pero como sucede con otros grandes vinos dulces del mundo, como el Sauternes o el Tokaj, las pequeñas producciones se venden y agotan cada año. No dudes en darte el gusto si alguna vez tienes la oportunidad.  


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