miércoles, 24 de abril de 2019

La geografía del vino


Guillermo Corona (izquierda) y Matías Prezioso (Presidente AAS)
Una de las cosas que me apasionan del mundo del vino es que es imposible aburrirse con él. Es asombroso como una simple bebida puede llegar a involucrar tantos aspectos: historia, religión, biología, flora, fauna, ciencia, clima, personas, cultura, suelos, geografía, geología... y así podríamos seguir agregando muchísimos factores que, de una u otra manera, pueden tener relación con la elaboración de un vino.

Y si bien actualmente está muy de moda pregonar que el vino es una simple bebida y que no hay que "complejizarlo" para no espantar a aquel consumidor que no tiene más intención que pasar un buen momento con una copa en sus manos, vale también dejar para aquellos sí que buscan profundizar en el arte de hacer vino que tengan acceso a las múltiples variantes que influyen en su elaboración y resultado.  

Si estas leyendo este blog, seguramente perteneces a este último grupo y quizás te interese conocer lo que está haciendo el geólogo mendocino Guillermo Corona, analizando los suelos de Mendoza en los cuales se plantan más del 70% de los viñedos del país. La Asociación Argentina de Sommeliers lo contactó para ofrecer un seminario llamado Geografía del Vino, en el que se brindaron dos interesantes charlas sobre los suelos de Primera Zona y Valle de Uco.

Corona trabaja como geólogo en la actividad del petróleo, pero nos contó que en sus tiempos libres se ha apasionado con el estudio de las zonas viñateras mendocinas aplicando sus conocimientos en geología. Para ello establece una metodología de análisis que utiliza una amplia variedad de datos: clima, calicatas, drenaje, imágenes satelitales, pendientes, orientaciones, mapas geológicos, geomorfología, evolución geológica y edafología (rama de la ciencia que estudia la composición y naturaleza del suelo en su relación con las plantas y el entorno que le rodea).


Una de las originalidades de su trabajo radica justamente en la recopilación de gran cantidad de datos y realización de mapas en los cuales ha ido representando todos los viñedos ubicados en las zonas que analiza, superponiendo a ellos la información de mapas de temperaturas mínimas y máximas (que obtiene trabajosamente pidiendo datos de estaciones registradoras de datos pertenecientes en su mayoría a privados), zonas Winkler, mapas geológicos, datos de calicatas realizadas en las respectivas zonas, análisis de influencia del viento y de los elementos (sedimentos) que bajaron de la cordillera y se asentaron en las zonas actualmente plantadas; entre otros.


De esta manera ha llegado a determinar mapas de zonas, en los cuales se representan los principales conos aluviales desarrollados durante miles de años por los ríos Mendoza, Las Tunas y Tunuyán y las maneras en que dentro de esos mismos conos aluviales se generaron zonas particulares debido a la presencia de cerrillos, pendientes, mayor o menor depósito de sedimentos y otras variables que en su conjunto terminan definiendo ciertas particularidades que diferencian una zona de otras.
 

Y esas diferencias explican luego, desde un punto de vista científico, varios hechos conocidos como por ejemplo, porqué algunos son especiales para la plantación de viñas, o cómo se da que en los alrededores de la ciudad de Tunuyán el frío y las temperaturas mínimas son mucho más pronunciadas que en otras zonas del Valle de Uco ubicadas paradójicamente a mucho mayor altura sobre el nivel del mar (efecto de que esta zona es un bajo en el que se asienta el frío) impidiendo el desarrollo de los viñedos.
  

Pero mucho más interesante puede resultar este trabajo para identificar nuevas zonas o sectores que cumplan ciertas condiciones conocidas que han demostrado brindan vinos de superlativa calidad, sin tener que hacer el arduo y costoso trabajo de prueba y error que realizaron los pioneros.

No lo dijo Guillermo en su conferencia, pero se me ocurre que es válido comparar con lo que se hace con la actividad petrolera: no se andan haciendo pozos sin ton ni son para tratar de encontrar petróleo, sino que se estudia geológicamente y se analiza concienzudamente en donde se puede hacer la inversión con mayores probabilidades de éxito.


Cada una de las charlas del seminario brindó interesantes datos sobre Primera Zona y Valle de Uco y fue acompañada por una cuidada selección de seis vinos representativos de cada una de ellas que fueron degustados y comentados por el un panel de destacadas personalidades del mundo del vino como Marina Gayán (primera argentina con el título de Master of Wine) y los sommelier Agustina de Alba, Valeria Mortara, Aldo Graziani, Matías Chiesa y Martín Bruno.

En definitiva, una gran iniciativa de la AAS a la que asistieron más de cien personas y que permite crecer a sus asociados en el conocimiento del mundo del vino desde un punto de vista técnico y además muy actualizado.

Pueden seguir el trabajo de Guillermo Corona a través de sus publicaciones en Instagram @geografiadelvino

miércoles, 17 de abril de 2019

Los padres del Malbec #MalbecWorldDay


Hoy, 17 de abril, festejamos el día mundial del Malbec y los Argentina Wine Bloggers no podíamos dejarlo pasar sin hablar de nuestra querida cepa. Para salir de remanidas historias acerca de cómo la que es actualmente nuestra cepa tinta más representativa llegó a la Argentina traída por Michel Pouget y Sarmiento, el Ángel del Vino va a contar su historia anterior, que no es tan conocida. Vamos a hablar de los padres del Malbec.

El siguiente grafico del Instituto de Altos Estudios de la Viña y el Vino de Montpellier, muestra las relaciones de parentesco de varias cepas. En el mismo denominan al Malbec como Cot N (abajo al centro). Y siguiendo las flechas pueden ver a la izquierda la cepa madre y a la derecha el padre:
Cot N = MALBEC

El papá: Prunelard
En la zona de Gaillac existe una uva denominada Prunelard, cuyo nombre deriva de la similitud entre sus bayas (que además aparecen cubiertas por una especie de polvo) con la piel de una ciruela de la variedad Reine Claude (prune = ciruela en inglés).


Se describe la Prunelard desde el siglo XVI como una uva de calidad, que tras la crisis de la filoxera, fue declarada como perdida. Recientemente que un grupo de viticultores de Gaillac la redescubrieron en viñedos viejos de esa zona francesa.

A la vista no es fácil hacer la diferencia entre Prunelard y Malbec. Sólo se notan algunas diferencias ampelográficas menores. Debido a sus similitudes, Jean-Michel Boursiquot (ampelógrafo francés quien, junto a otros enólogos de esta nacionalidad, descubrió que en las viñas chilenas la variedad Carmenere sobrevivió y se confundía y se vendía como Merlot) les realizó pruebas genéticas y el resultado confirmó que el Prunelard es el padre de Malbec.


Quedaban en ese momento apenas quince hectáreas de Prunelard y dado que los vinos son de buena calidad y el potencial de la uva, la denominación de origen AOC Gaillac trata de reintegrar la Prunelard en su decreto y actualmente ya hay sesenta. Es un desenlace feliz para esta cepa, ya que solía ser la más cultivada antes de la crisis de la Phyloxera.

La mamá: Magdeleine noire des Charentes
La historia de la madre del Malbec se remonta a muchísimos años. Es una uva muy antigua encontrada por François-Xavier Perrin en 1992 en un viñedo abandonado de Saint-Suliac, Bretaña, zona donde hay muy pocos cultivares de uva tinta para vinificación. 

Dicho cultivar se reconoce como existente desde mediados del siglo XV. Posteriormente en 2004 - 2005, se la compara con genomas de las colecciones de Domaine Vassal (que tiene más de 2.300 variedades), revelándola como "desconocida" y se la clasifica como redescubrimiento de una vid de origen muy antiguo.


No es hasta 2008 que una misión de búsqueda de variedades de uva en Charentes (al norte de Bordeaux) descubre cuatro pies de vid desconocidos en cuatro aldeas de los Charentes y después de analizar su genoma en la Universidad de Davies (California), establecen que es la misma variedad de vid que la clasificada como desconocida de Saint-Suliac.

Así fue posible darle un nombre, ya que en la zona de Charentes quienes la cultivaron la llamaron "Magdeleine", probablemente debido a su precocidad, ya que madura para la fecha de Santa Magdalena, el 22 de julio. En vista de la gran cantidad de uvas que se han llamado Magdeleine, fue denominada Magdeleine noire des Charentes.

Más parentescos del Malbec
Para finalizar hacemos notar otra particularidad, y es que la Magdeleine noire des Charentes, reveló por su genoma ser también la madre del Merlot (mezclada con Cabernet Franc), lo que hace que la Malbec y la Merlot sean primas.

Espero que les haya resultado interesante conocer a los parientes de nuestro querido Malbec.


Referencias

martes, 16 de abril de 2019

Spielmann Estates, con el apellido en la etiqueta


El vino tiene eso, a medida que te vas metiendo de lleno en su mundo te atrapa, cada copa de buen vino te lleva a querer probar uno mejor, a saber cómo se hizo, en dónde, porqué es así y al final del camino muchos caen en sus garras... si el bolsillo ayuda y te va bien en los negocios, la tentación es grande: hacer tus propios vinos, sentirte parte, involucrarte en cada paso del proceso. No es mi caso (todavía), pero sí el que veo en muchos proyectos que más allá del éxito (o no) comercial que tengan, llenan de satisfacción y orgullo a sus protagonistas.

Es el caso de Rodolfo Spielmann, nacido en Buenos Aires, con estudios en economía y una larga y provechosa carrera en el mundo de las finanzas que le permitió vivir en varias partes del mundo y en ese trayecto tener la suerte de probar muchos y buenos vinos. Su profesión lo llevó varias veces a Mendoza y conocer a José Pepe Galante (uno de los enólogos mas prestigiosos de la Argentina) quien es actualmente su socio y enólogo part time ya que además, es director de enología en Bodegas Salentein. 
Rodolfo Spielmann
Así fue que compró una finca de 30 hectáreas en Perdriel (Lujan de Cuyo) sobre la calle Cobos donde cuenta con 17 hectáreas de Malbec, 6 de Cabernet Sauvignon, 2,5 de Syrah, una de Petit Verdot, y media de Cabernet Franc y de Pedro Giménez y en el año 2010 ya estaba lanzada su primera cosecha.

El suelo de la finca es arenoso, con canto rodado y un gran diferencial que es la arcilla, que retiene la humedad y hace más opulento al vino, "como en Bordeaux", asegura Rodolfo. 

Por allí pasa el canal Flores, que comenzó a irrigar esta zona cerca de 1910 tomando agua del recientemente inaugurado Dique Cipolleti. Nos explica Spielmann que el agua llega a través de acequias y se riega por manto, con frecuencia mensual, lo que se traduce en que la humedad se va yendo hacia el fondo donde la arcilla la retiene y las raíces, a medida que se secan las capas superiores (ya aprendieron que el agua no va a llegar hasta el mes que viene) van buscando profundidad y pueden llegar a bajar entre 6 a 8 metros.

Las plantaciones son a pie franco (sin injerto), realizadas de manera original como se plantaba antes, en hileras separadas apenas 80 cm, para que pudieran pasar los caballos de labor (hoy tienen un tractor angosto especialmente diseñado para esta medida).

El Malbec fue plantado en 1910 y lo que se puede demostrar, porque cuentan con certificado de inscripción ante el INV de esa época. De esas 17 hectáreas originales de Malbec quedan 12 y las restantes fueron replantadas en base a una selección masal del mismo viñedo. Las plantas antiguas tienen bajos rendimientos, de 3 kg por planta, con rendimientos de 5 mil kg/ha. 

En las plantas más nuevas se hace raleo para las líneas Canal Flores y Viñedo 1910. Sin raleo el rendimiento es de 10 a 12 mil ka/ha y con raleo baja a entre 8 y 10 mil kg/ha.

La producción total es de 40 a 45 mil botellas al año y por ahora no elaboran la totalidad de las uvas que produce la finca, sino que venden dos terceras partes, por falta de capacidad de la bodega. 

Se practica cosecha manual en cajas de 18 kg y se realizan micro vinificaciones en tanques y barricas, que modifican el contacto entre pieles u mostos para lograr mejor extracción de aromas, color y sabor. Para ello se quitan las tapas de los barriles, dejando hacer la fermentación con el barril puesto en posición vertical y luego se coloca la tapa, se lo acuesta y deja hacer la fermentación maloláctica. 



Todas las etiquetas toman nombres relacionados con el lugar, Pireko es la línea de entrada de la bodega, y su nombre en lengua indígena significa "agua de deshielo de la montaña". Canal Flores se debe a que dicho canal irriga la finca, Viñedo 1910 por la antigüedad del viñedo original y El Jinete Blanco por una leyenda conocida en Mendoza.

Pireko Pedro Giménez 2018 
Este vino tiene su historia particular, ya que las plantas originales de Pedro Giménez habían sido transplantadas a Syrah, pero ciertos brotes continuaron saliendo de abajo y dando uvas blancas. En la cosecha 2015 la esposa de Pepe Galante las vio aun en la planta luego de la cosecha del Syrah y le pidió a Pepe: "¿y si hacemos un Cosecha Tardía con ellas?". Y así se hizo esa vez. En 2016 el clima no permitió aprovechar las uvas y en 2017 Galante prefirió continuar haciéndolo como vino seco. No tiene paso por madera, pero tiene la particularidad de que pasa seis meses en sus borras lo que le da un toque distinguido en nariz y untuosidad en boca. 91 angelitos 😇 $ 350

Pireko Malbec 2018
Es un vino fresco y frutado, pero al cual no le terminé de encontrar la vuelta, no me convenció ni en nariz ni en boca. A primera vista no parecía ser una botella defectuosa, pero me quedó la duda. 84 angelitos 😇 $ 350

Pireko Cabernet Sauvignon 2018
Este vino fue una de las revelaciones de la degustación porque le gustó a todos, muy equilibrado y redondo, muy tomable y a la vez distinguido. Atentos a la relación precio / calidad: 90 angelitos 😇 $ 350



Canal Flores 2013
Es un Malbec 90%, con 7,5% de Syrah y 2,5% de Cabernet Sauvignon. Tiene un paso por roble de 9 meses, 25% de primer uso. Es un vino de estilo serio en el que predomina la fruta madura. Lamentablemente presenta una evolución más rápida de lo esperada para esta cosecha, probablemente como efecto del granizo que sufrió la uva cuando aún estaba en la planta, deduce Spielmann ante nuestro comentario. 88 angelitos 😇 $ 690


Canal Flores 2012
Si bien durante la degustación se sirvió solo el 2013, en el mercado aún se está vendiendo la 2012. Y como premio a los que nos quedamos hasta el final, pudimos probarla porque fue descorchada una botella. Es 85% Malbec, 9% Syrah y 6% Cabernet Sauvignon. Algo ahumada en nariz, con el mismo perfil de fruta madura y suave al paladar, esta sí, en su punto justo de evolución. 90 angelitos 😇 $ 690


Viñedo 1910 2014
La primera cosecha de este vino, elaborado exclusivamente con uvas del viñedo centenario, fue realizada en 2012. La cosecha 2013 se exportó en su totalidad y ahora está a la venta el 2014. Es un corte 85% Malbec y 15% Cabernet Sauvignon que lleva un paso por barrica de 14 meses. El que más me gustó, delicado en nariz, la madera bien integrada y con lindas notas a frutas rojas y espacies. Buen cuerpo y frescura en boca. Con la elegancia que se suele encontrar en los vinos que provienen de viñas bien cuidadas de parrales viejos. A diferencia de los Canal Flores se observa en este vino un buen potencial de guarda. 93,5 angelitos 😇 $ 1250


A Rodolfo le entusiasmó en 2012 la calidad de la cosecha y lanzó una primer botella de la línea "Cuentos y leyendas", que tomará estas historias que suelen circular por lugares tradicionales de Mendoza para nombrar y decorar las etiquetas. En 2012 se llamó El jinete blanco (esta historia puede leerse en el libro Mitos y leyendas del vino argentino" de la escritora Natalia Páez).




El jinete blanco 2012
Si bien en boca logra aun mantener la fruta -madura como todo el estilo de la bodega- y un mínimo de frescura que lo hace perfectamente tomable, en nariz ya predominan los aromas terciarios y empireumáticos dejando poco resto para imaginar como fue en su origen. Rodolfo Spielmann adelantó que es probable que con la cosecha 2018 salga una nueva etiqueta de esta línea así que quedamos a la expectativa. 89 angelitos 😇 $ 1750

Fue un placer conocer de primera mano de su dueño este hermoso proyecto que revaloriza viñas centenarias de Malbec y ofrece en general muy buenos vinos de estilo clásico, con una tendencia poco a poco a modernizarlos y refrescarlos reduciendo el paso por madera. Quedamos a la espera de la próxima leyenda y esperamos mucho de una bodega en la cual su propietario juega su pasión y su apellido.

En abril se festeja el día del Malbec y que mejor que acompañar la movida de Argentina Wine Bloggers llamada #AWBDescorcha que escribiendo sobre ejemplares de nuestra cepa insignia. En esta nota pudiste conocer más acerca de tres de ellos: Pireko, Canal Flores, Viñedo 1910 y El jinete blanco (recordamos que se en Argentina se puede considerar varietal con hasta 85% del contenido de una misma cepa).

viernes, 12 de abril de 2019

Gaudeo, nueva línea Malbec Single Vineyard de Bodega Trivento


En Julio del año pasado reflejamos con sendas notas nuestra visita a Trivento y comentamos cómo la bodega ponía nuevo énfasis en al mercado argentino, destacando las novedades que se venían, entre ellas el lanzamiento de nuevos vinos de alta gama. 

En abril se festeja el día del Malbec y que mejor que acompañar la movida de Argentina Wine Bloggers llamada #AWBDescorcha que escribiendo sobre nuevos ejemplares de nuestra cepa insignia.

Estos vinos muestran las inquietudes de su equipo enológico, encabezado por Germán Di Césare, para reflejar lo que tiene para dar Mendoza, y en particular el Valle de Uco, bajo el concepto de Single Vineyard o lo que Di Césare denomina vinos de "micro terroir".


Germán expresó: "Antes cosechábamos en Valle de Uco y todo mezclado iba a parar a la misma botella, pero poco a poco vamos mostrando distintas cosas, distintos vinos del Valle de Uco, en una búsqueda de diversificación, que hable más de lugares que de variedades".

Así lanzan Gaudeo, tres malbec de diferentes lugares:
  • Paraje Altamira (San Carlos), viñedo propio de 125 ha ubicado a 1070 m de altura sobre el nivel del mar, en el cual hay varios clones de malbec.
  • En Gualtallary (Tupungato), utilizan uvas de un productor que posee 20 ha a 1300 msnm.
  • En San Pablo (Tunuyan), utilizan uvas del mismo productor que posee allí 30 ha (no todas plantadas aún) a 1480 msnm.
En todos los casos son suelos aluvionales, con mucha piedra y carbonato de calcio. Lo interesante es ver cómo estos lugares, aun estando relativamente cerca -de Altamira a Gualtallary hay 45 km y de Gualtallary a San Pablo apenas 8 km- tienen distintos suelos, bastante heterogéneos, y presentan variaciones importantes de temperaturas mínimas y máximas. Lo que quieren mostrar es cómo se desarrolla un mismo varietal en cada sitio. 

Los vinos se añejan en foudres y no en barrica, para influenciar menos con la madera y mostrar mejor el perfil de cada lugar.

- ¿Porque el nombre Gaudeo?

- "Proviene del latín Gaudēre, que significa alegrarse, disfrutar, gustar…. Y surgió porque cuando me preguntaron que sentía al hacer estos vinos expresé que para nosotros ir al viñedo ya era un placer, que comenzaba al salir en la camioneta escuchando música y tomando mate hasta llegar, contemplar ese paisaje y ver cómo las uvas van mostrando sus distintas dimensiones", nos cuenta.
"Placer que nos genera crear estos vinos con la mejor expresión de cada micro terroir". Germán Di Césare
Gaudeo Single Vineyard Malbec 2015 - Paraje Altamira - San Carlos.

Son 125 ha plantadas en 2005, con una densidad de plantación de 3.600 plantas por hectárea y rendimiento de 7.000 kilos por hectárea. Es un suelo pobre, de perfil profundo, franco arenoso y abajo recién aparece el caliche.

Posee intensidad de nariz media, floral, con aromas a fruta negra y especies. Lo que más se destaca es la textura en boca y su estructura y cómo en el medio de ello aparece cierto frescor.

Germán dice que le hace acordar al helado granizado por la textura de los granitos de chocolate en el mismo.  92 angelitos 😇


Gaudeo Single Vineyard Malbec 2015 - Tupungato

El viñedo está ubicado en Gualtallary y fue plantado entre 2009 y 2011 con una densidad de plantación de 4.200 plantas por hectárea y da un rendimiento de 8.000 kilos por hectárea. Uno supone que en esta zona las uvas deberían madurar más tarde que en Altamira, pero eso no sucede, porque el suelo es muy arenoso, se calienta con el sol y se termina cosechando antes, aunque en una ventana de tiempo más corta. 

El pH y la acidez son bien bajos, pasan de 3,4 a 3,7 en apenas 10 días. Éste es un lugar cálido dentro de un lugar frío, lo que brinda una nariz más fresca que en Altamira, mas vibrante.

Tiene una boca bien jugosa, lineal, siendo más largo que ancho. La palabra elegida por Di Césare para definirlo es "nervio". 95 angelitos 😇


Gaudeo Single Vineyard Malbec 2015 - Tunuyan

Viñedo ubicado en San Pablo, cerca de las Bodegas Salentein y Tapiz, un poco más arriba que Gualtallary. Posee una densidad de plantación de 4.700 plantas/hectárea y un rendimiento de 2.000 kilos/hectárea.

Aquí todo sucede más tarde, la floración, el envero, la maduración. Está ubicado entre el arroyo Las tunas y el arroyo Novillo muerto y es notable como el agua de estos es platinada debido a los minerales que trae. Es una zona más salvaje, pegada a la montaña, bien silvestre. Se cosecha con 24 brix que equivale a 14 o 14, 5° y un pH de 3,4. Lo queda una relación increíble entre el pH y el alcohol.

Es muy estructurado, posee más cuerpo, con taninos más filosos e interesante tensión en boca, donde resulta amplio, largo y con buen final. Es el que más me gustó, en nariz se siente más el positivo aporte de la madera. Muy logrado. 96 angelitos 😇

En julio de 2018 nos habían indicado que estimaban un sugerido de alrededor de $600, y considerábamos que este precio los pondría en la categoría de "best-buy". Pero inflación y buenos puntajes obtenidos mediante, finalmente son lanzados a $1.250, un precio que está alineado con exponentes de similar calidad de la competencia y lo aleja de la categoría best-buy. 

Es una buena noticia contar con estos tres nuevos exponentes de malbec, que se lanzan al mercado en coincidencia con el mes del festejo de esta cepa.


Otra nota sobre Trivento en este blog: 

Trivento, los vinos que son su columna vertebral y la excepcional cosecha 2017



jueves, 4 de abril de 2019

L.T.U. la amistad hecha vinos.


Como muchos otros, los vinos L.T.U. surgen de la necesidad de un grupo de amigos de poner en común esa amistad a través de algo tangible, algo que los una y que a la vez pueda compartirse. Porque eso es el vino.

Una botella de vino va a estar ahí lista para descorcharse y dividir su tesoro en varias copas, cada una de las cuales será acariciada por unas manos, su néctar apreciado por unas papilas, las sensaciones que despierten serán comentadas por cada uno, compartiendo así las emociones de ese grupo de amigos.

Y a la vez, cuando no estén juntos, al momento de descorchar una botella de ese vino pensado y realizado en común, disfrutarlo y dejar volar la mente para acercarse a ellos en la distancia.

Todo eso y mucho más tiene un vino elaborado entre amigos. En este caso el L.T.U. nombre que agrupa las iniciales de sus apellidos: Larrain, Lasmartres, Toso y Undurraga.


Los amigos son seis, seis personas de una u otra manera ligadas al mundo del vino, que el destino fue juntando para hacer su primer vino al que llamaron Cayu; que significa "seis" en mapuche.

Cristobal Undurraga
Algunos de ellos estuvieron presentes cuando probamos los L.T.U. en la coqueta vinoteca Grand Cru del barrio de Recoleta. Comencemos por Cristóbal Undurraga, chileno y primer enólogo de una familia que lleva cinco generaciones haciendo vino, por ello, seguramente muchos reconocerán su apellido. 

A su lado estaba Ricardo Toso, otro apellido con la misma resonancia en el mundo vino, pero de este lado de la frontera andina. Es el dueño de una finca en La Consulta donde en 1998 plantó el viñedo "Don Fernando" -que provee las uvas de los L.T.U.- sobre un suelo calcáreo, con roca aluvional, en la parte baja del Río Tunuyán, en Valle de Uco.

Y ellos fueron el origen de esta historia, porque Cristóbal lo conoció a Ricardo en el año 2002, cuando trabajando para Bodega Kaikén (de capitales chilenos, a la cual había llegado de la mano de su propietario Aurelio Montes), buscaba comprar uva a viticultores de la zona. Cuenta que esas uvas de La Consulta eran las mejores que conseguía comprar. Por ello en 2007, ya decido a volver a Chile para encarar el proyecto de familiar de Bodega Koyle, le propone a Toso hacer un vino con uvas de ese viñedo.

¿Y cómo lo hacemos? le contestó Ricardo abriendo el camino a este proyecto que hoy da más que un solo vino.

Así fueron haciendo un equipo de técnicos: Alfonso Undurraga (hermano de Cristóbal) y Julio Lasmartres manejan lo relacionado con lo comercial y Mario Toso (hermano de Ricardo) la parte de la agricultura del viñedo. El sexto socio es Tomas Larrain. Y así largaron en 2007 con el primer Cayu. 

Al principio se ataban al concepto "un viñedo, una variedad, un vino". Así los Cayu y los L.T.U. son siempre varietales, siendo los últimos solo lanzados cuando la calidad de la uva lo amerita. En 2016 no se hizo porque fue un año climatológicamente muy difícil. 

Hoy pero piensan que el mercado ha ido evolucionando y que con un corte se puede destacar mucho más el potencial de cada terroir, con lo mejor de cada añada. De ahí viene la historia del vino con el que abriríamos la cata, el Tundra.

Tundra es el nombre de la sociedad, asociado a la idea: "clima extremo = proyecto extremo".


Tundra 2016 89 angelitos 😇
Es un blend 60% Malbec, 30% Cabernet Franc y 10% Merlot. En nariz presenta guinda fresca, los herbales del Cabernet Franc y la fruta roja del Merlot. Es jugoso, tenso, fresco, muy al estilo Burdeos.

Luego pasamos a los L.T.U.


LTU 2014 - 92 angelitos 😇
Todavía sin su etiqueta definitiva probamos la novedad, la última cosecha en salir al mercado. Se elabora con uvas del viñedo Rebón (20 hectáreas) del cual Paul Hobbs compra para hacer el Bramare. "Esta uva la vinifiqué entre 2002 a 2007 y buscaba el mejor lugar del viñedo. En 2007 dije: estas dos hectáreas son las mejores, un plateau de zona alta que por homogeneidad y madurez, elegí. Hacemos de seis a diez mil botellas según la cosecha". 

De entrada ataca con un leve amargor que demuestra que le falta tiempo en botella. En nariz especies, violetas y en boca suavidad de taninos. 

Cristóbal expresa: "lo que más me sorprende es la fineza del tanino, fresco, con tensión en boca, que se da por el suelo, su drenaje de piedras aluviales que permite a las raíces ir en profundidad".


LTU 2013 95 angelitos 😇
El más equilibrado, tiene una excelente nariz. Fue el año del cambio en el LTU, fue el primer año que no ralearon, porque opinan que los grandes viñedos se autorregulan. En boca es muy frutado.

LTU 2012 - 90 angelitos 😇
Se destaca su calidez, una madurez perfecta que dio fruta negra, cáscara de mandarina o de naranja y está para tomar ya mismo. Es el más amable en boca.


LTU 2011 - 93 angelitos 😇
Muy buena acidez. Está como si fuera nuevo. Tiene un potencial de guarda tremendo, se encuentra en evolución todavía. No llegó a despedir los aromas terciarios, sólo primarios a fruta y los secundarios de la barrica, pero nada de cuero humedad etc. que suelen ser aromas terciarios.

Cristóbal Undurraga enfatiza la importancia de reducir o eliminar la influencia de los químicos en el viñedo: "La fertilización química (nitrógeno, fósforo y potasio) mata la expresión del terroir. En estos proyectos, que son de terroir, tenemos que buscar el balance total. Se logra sacando los fertilizantes, lo que hace caer la producción y se logra equilibrar solo: la madurez se tarda más, se demora el envero, empieza a madurar, sube el azúcar y baja naturalmente la acidez".
"Cuando el viñedo está en equilibrio, la madurez llega antes". Cristóbal Undurraga
Para cerrar nos cuentan que hay un proyecto de hacer un vino L.T.U. en Chile, con filosofía de la Borgoña, un vino de lugar: "Ese lugar en Mendoza es el viñedo Rebon y en Chile encontramos un viñedo en Sierras de Bellavista, la parte más alta de Colchagua, son 2 hectáreas de un inglés que tiene un Loft. Hay Cabernet Sauvignon, es una viña joven. Lo hicimos en 2017 y salió verde, piracínico. En 2018 raleamos y pusimos menos fertilizantes y lo vinificamos pero no convenció aún, por quedar demasiado herbáceo. Así que habrá que esperar. El problema es que todavía hay influencia del nitrógeno con que anteriormente se fertilizó el suelo. Es un viñedo de cinco años, ubicado 1100 m de altura sobre roca pura".

Que mejor que concluir la nota con las propias palabras de Undurraga sobre los vinos que hacen en L.T.U.: "buscamos vinos frescos, con exceso de tomabilidad”.

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