miércoles, 24 de abril de 2019

La geografía del vino


Guillermo Corona (izquierda) y Matías Prezioso (Presidente AAS)
Una de las cosas que me apasionan del mundo del vino es que es imposible aburrirse con él. Es asombroso como una simple bebida puede llegar a involucrar tantos aspectos: historia, religión, biología, flora, fauna, ciencia, clima, personas, cultura, suelos, geografía, geología... y así podríamos seguir agregando muchísimos factores que, de una u otra manera, pueden tener relación con la elaboración de un vino.

Y si bien actualmente está muy de moda pregonar que el vino es una simple bebida y que no hay que "complejizarlo" para no espantar a aquel consumidor que no tiene más intención que pasar un buen momento con una copa en sus manos, vale también dejar para aquellos sí que buscan profundizar en el arte de hacer vino que tengan acceso a las múltiples variantes que influyen en su elaboración y resultado.  

Si estas leyendo este blog, seguramente perteneces a este último grupo y quizás te interese conocer lo que está haciendo el geólogo mendocino Guillermo Corona, analizando los suelos de Mendoza en los cuales se plantan más del 70% de los viñedos del país. La Asociación Argentina de Sommeliers lo contactó para ofrecer un seminario llamado Geografía del Vino, en el que se brindaron dos interesantes charlas sobre los suelos de Primera Zona y Valle de Uco.

Corona trabaja como geólogo en la actividad del petróleo, pero nos contó que en sus tiempos libres se ha apasionado con el estudio de las zonas viñateras mendocinas aplicando sus conocimientos en geología. Para ello establece una metodología de análisis que utiliza una amplia variedad de datos: clima, calicatas, drenaje, imágenes satelitales, pendientes, orientaciones, mapas geológicos, geomorfología, evolución geológica y edafología (rama de la ciencia que estudia la composición y naturaleza del suelo en su relación con las plantas y el entorno que le rodea).


Una de las originalidades de su trabajo radica justamente en la recopilación de gran cantidad de datos y realización de mapas en los cuales ha ido representando todos los viñedos ubicados en las zonas que analiza, superponiendo a ellos la información de mapas de temperaturas mínimas y máximas (que obtiene trabajosamente pidiendo datos de estaciones registradoras de datos pertenecientes en su mayoría a privados), zonas Winkler, mapas geológicos, datos de calicatas realizadas en las respectivas zonas, análisis de influencia del viento y de los elementos (sedimentos) que bajaron de la cordillera y se asentaron en las zonas actualmente plantadas; entre otros.


De esta manera ha llegado a determinar mapas de zonas, en los cuales se representan los principales conos aluviales desarrollados durante miles de años por los ríos Mendoza, Las Tunas y Tunuyán y las maneras en que dentro de esos mismos conos aluviales se generaron zonas particulares debido a la presencia de cerrillos, pendientes, mayor o menor depósito de sedimentos y otras variables que en su conjunto terminan definiendo ciertas particularidades que diferencian una zona de otras.
 

Y esas diferencias explican luego, desde un punto de vista científico, varios hechos conocidos como por ejemplo, porqué algunos son especiales para la plantación de viñas, o cómo se da que en los alrededores de la ciudad de Tunuyán el frío y las temperaturas mínimas son mucho más pronunciadas que en otras zonas del Valle de Uco ubicadas paradójicamente a mucho mayor altura sobre el nivel del mar (efecto de que esta zona es un bajo en el que se asienta el frío) impidiendo el desarrollo de los viñedos.
  

Pero mucho más interesante puede resultar este trabajo para identificar nuevas zonas o sectores que cumplan ciertas condiciones conocidas que han demostrado brindan vinos de superlativa calidad, sin tener que hacer el arduo y costoso trabajo de prueba y error que realizaron los pioneros.

No lo dijo Guillermo en su conferencia, pero se me ocurre que es válido comparar con lo que se hace con la actividad petrolera: no se andan haciendo pozos sin ton ni son para tratar de encontrar petróleo, sino que se estudia geológicamente y se analiza concienzudamente en donde se puede hacer la inversión con mayores probabilidades de éxito.


Cada una de las charlas del seminario brindó interesantes datos sobre Primera Zona y Valle de Uco y fue acompañada por una cuidada selección de seis vinos representativos de cada una de ellas que fueron degustados y comentados por el un panel de destacadas personalidades del mundo del vino como Marina Gayán (primera argentina con el título de Master of Wine) y los sommelier Agustina de Alba, Valeria Mortara, Aldo Graziani, Matías Chiesa y Martín Bruno.

En definitiva, una gran iniciativa de la AAS a la que asistieron más de cien personas y que permite crecer a sus asociados en el conocimiento del mundo del vino desde un punto de vista técnico y además muy actualizado.

Pueden seguir el trabajo de Guillermo Corona a través de sus publicaciones en Instagram @geografiadelvino

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