viernes, 28 de junio de 2019

Santa Julia #porNaturaleza (lo que hay detrás del vino).


Esta semana realizamos un viaje express a Mendoza para visitar las fincas de Maipú y Santa Rosa de Bodega Santa Julia (bodega familiar de capitales exclusivamente argentinos propiedad de los Zuccardi). 

Lo novedoso fue que el objetivo no era el clásico viaje para recorrer la bodega -que ni siquiera pisamos- y probar las virtudes de sus vinos (aunque esto último no faltó, por suerte). El motivo del viaje fue conocer el manejo agronómico sustentable y en gran parte orgánico de las fincas y las acciones que la bodega lleva adelante respecto a responsabilidad social empresaria (RSE), tanto con su personal, como con las comunidades en las cuales se asientan sus fincas. Por eso el periplo se denominó #SantaJuliaporNaturaleza.

Acompañados por Nancy Johnson, Brand Ambassador de la bodega, el primer día apuntamos directamente hacia Finca Maipú, la cual está ubicada a 40 km de la ciudad de Mendoza y tiene 180 hectáreas a una altitud de 650 msnm. Y el segundo día recorrimos los 80 km hasta Finca Santa Rosa, que es más grande aún y cuenta con 475 Hectáreas a una altitud 620 msnm. 


Trabajo sustentable y orgánico 
Bodega Santa Julia fue pionera en ingresar en el proceso de certificación de sus viñedos como orgánicos, el cual comenzó a finales de los 90. Esto implica trabajar con el foco en el cuidado de la tierra y todos los recursos naturales que se utilizan, incluyendo medio ambiente y el capital humano.

Responsabilidad social empresaria
Desde Santa Julia pregonan: “crecer en armonía con la comunidad de la que somos parte ha sido desde el inicio uno de nuestros pilares fundamentales”. ¿Y cómo lo hacen?: cuidando a las personas que trabajan en las fincas y la comunidad donde se desenvuelven.


“Estamos convencidos que el vino no es sólo el resultado de la tierra, del clima o de la variedad que se cultiva, sino que es fundamentalmente la expresión del conjunto de personas que intervienen en su elaboración. Por eso entendemos la sustentabilidad desde cada uno de los aspectos de nuestro trabajo”. Santa Julia.
En este sentido, Bodega Santa Julia fue la primera en Argentina que ha logrado la certificación “Fair For life”. Esto les permite comercializar sus vinos en el exterior con dicho sello y asegura al consumidor final que la bodega cumplió estrictos estándares de calidad, y que los trabajadores de toda la cadena productiva gozan de buena y justas condiciones laborales. 

En Finca Santa Rosa visitamos el Centro Cultural Santa Rosa, una estructura que cuenta con diferentes espacios para actividades: salón de usos múltiples, centro de computación con internet (el único con internet en la zona), espacios de estudio para adultos y niños, gimnasio y biblioteca. 



Te contaremos en detalle sobre las acciones de RSE en una de nuestras próximas notas.

Sustentabilidad y certificación orgánica
Tuvimos la oportunidad de realizar extensos recorridos por las fincas visitando los puntos clave para lograr que trescientas hectáreas de las mil que posee Santa Julia se encuentren certificadas como orgánicas.

Al respecto, conocimos y recibimos detalladas explicaciones por parte de los Ings. Agrónomos Edgardo Cónsoli (Jefe de Agronomía de Familia Zuccardi y Santa Julia) y Bernardo Nerviano (Responsable de Fincas Maipú y Santa Rosa). 


Bernardo Nerviani y Edgardo Cónsoli

Entre otros temas nos enseñaron sobre:
  • las gigantes composteras,
  • los criaderos de lombrices para la formación del humus,
elementos con los cuales se reemplazan los fertilizantes de origen químico.

Observamos y aprendimos del manejo de mantos verdes, tanto en verano como en invierno, que permite incrementar el aporte de material orgánico en los viñedos y de los tratamientos insecticidas realizados con productos naturales.



Visitamos la planta de tratamiento de efluentes de aguas de la bodega y conocimos las ventajas y desventajas de los distintos sistemas de riego con que cuentan las fincas: por superficie (a través del sistema que impulsó el fundador de la bodega en los sesenta, con cañerías subterráneas que llevan el agua al centro de los cuarteles, para ser desde allí volcadas a distintos sectores) y por goteo. Y también las dos maneras de obtener el agua: por derechos de riego desde los ríos cercanos a las fincas y por perforaciones con pozos y bombas extractoras. 



Recorrimos las fincas y apreciamos los distintos sistemas de conducción de la viña (espalderos y parrales) y profundizamos en detalles sobre ellos; así como sobre el proyecto Innovación que comenzó ya hace muchos años para la introducción y registro en el INV de variedades nuevas en Argentina. Algunas de esas variedades, que ya no resultan extrañas a nuestro oído, como Viognier y Ancelotta, fueron traídas al país por los Zuccardi.

Conocimos el impresionante vivero propio de Santa Julia, que les permite autoabastecerse de cientos de miles de plantas de calidad de distintas variedades para el proceso de renovación de los viñedos.



Vimos en profundidad -no sin sorpresa al entender la magnitud y la preparación que requiere su implementación- el sistema de defensa de las heladas, algo que quienes seguimos el mundo del vino por las redes sociales estamos acostumbrados a ver cómo se lo comunica cuando se encienden los fuegos en Francia, para la titánica lucha contra el frío y resulta que aquí mismo, en Mendoza, sucede y en extensiones mucho mayores aun sin tanta difusión.

En definitiva, un didáctico viaje al corazón de las fincas de Santa Julia, acompañados por sus expertos agrónomos y viticultores que nos permitió valorar el trabajo real que hay detrás de cada copa de vino que disfrutamos día a día. 



En próximas notas iremos explicando detalladamente cada uno de estos temas, y si bien son temas técnicos, te aseguro que leerlas te va a ayudar a comprender la esencia del vino, los aspectos menos glamorosos y conocidos, pero que son los que hacen que la uva llegue a la bodega en las mejores condiciones para dar comienzo a la alquimia de la transformación en vino. No te las pierdas.

Nota 2Certificación orgánica de Bodega Santa Julia
Nota 3Bodega Santa Julia, los viñedos de la histórica Finca Santa Rosa

jueves, 27 de junio de 2019

La Giostra del Vino, visita y degustación en Mendoza


Al 4200 de la histórica calle Cobos se encuentra el nuevo espacio de La Giostra del Vino. Ubicado en la antigua ex-casa de la familia Stocco, que fueron dueños de la actual bodega Los Maitenes, ubicada al lado y que formaba parte de la misma propiedad, hasta su subdivisión. Allí nos recibieron Giussepe Franceschini y Luciana Solanes, que hace poco adquirieron este lugar con la idea de reciclarlo para generar allí un espacio de recepción de visitas que podrán degustar no solamente los vinos de su bodega La Giostra del Vino, sino también productos regionales especialmente seleccionados y de la zona .


Pero los planes no terminan allí, ya que en el fondo del terreno se construirá una pequeña bodega en la cual pasarán a elaborarse sus vinos, lo cual confirmaron una vez lograda la obtención del permiso municipal que se les negaba por el grado de urbanización que viene avanzando en el área, pero que no parecía suficiente razón viendo que la zona está rodeada de bodegas.


Giuseppe nos esperó con una degustación de vinos "viejitos", en especial los blancos que eran cosecha 2012, algo a lo que no estamos tan acostumbrados en Argentina. 


Probamos dos blancos y dos tintos de la línea Bacán, nombre que en lunfardo designa al "hombre refinado y elegante, que gusta darse la buena vida, es galante con las mujeres y amante de las fiestas y el buen vino", lo cual es aclarado en la contra-etiqueta y no está mal, pensando que sus vinos se exportan y este término localista necesitaría una explicación.

Bacán Blend Blanco 2012
Es un blend con 70% Chardonnay de Gualtallary, 20% Sauvignon Blanc de Vistaflores y 10% Torrontes de Luján; que pasó seis años en botella y uno en bodega. "La parte aromática pico ya pasó, pero está complejizándose", nos explica Giussepe y cuenta la historia de este vino:

"De 2007 a 2011 hice sólo Malbec. En 2011 hice Sauvignon Blanc y después decidí agregar otro blanco que, para darle el toque argentino, fue con la cepa Torrontés. Fue un corte pensado antes de hacer los vinosEl corte en porcentaje no es fijo, pero sí lo es la composición. Puede haber añadas más especiadas u otras más frutadas", aclara.


Bacán Reserva Sauvignon Blanc 2012
Crianza en barricas, alcohol no elevado. Viñedo de Vista Flores que se deja con buena canopia. “Nuestro estilo es usar paso por barrica en todos los vinos, pero que no se note” dice, cuando se le pregunta sobre el uso de madera. Es excelente la evolución de este vino, que no representa en absoluto su edad.
“Siempre he pensado en hacer las cosas a largo plazo”, G.F.
Charlamos un poco de su visión, y en especial, de que se lo nombra como una referencia entre los enólogos que hacen vinos blancos en Argentina. Al respecto le preguntamos cómo ve el futuro de los vinos blancos en nuestro país:

"Falta, en los vinos blancos argentinos, un montón... por ejemplo definir lugares. Además la Argentina debería definir el varietal blanco icono del país", opina, dejando entender que no es el Torrontés la uva que puede lograr un destacado lugar en el mundo, tal como el Malbec lo hizo entre las tintas.

Le consultamos cuál ve con posibilidades y contesta: "puede ser la Pedro Giménez que es una gran cepa ya que no oxida nunca y tiene una plasticidad importante, ¿cuánta gente le pone realmente trabajo a un viñedo de Pedro Giménez?, cuestiona. "Es una cepa que no da demasiada acidez, hay que encontrar la identidad y la originalidad". 

Luego lo piensa mejor y dice: "el Semillón también podría ser". Giuseppe ha lanzado recientemente un Semillón llamado Puercovin Puercoespin, de parrales viejos de Villa Bastías, Luján de Cuyo.

También ha lanzado recientemente un Pedro Giménez que se macera dentro de la barrica y se embotella con tapa corona, bajo la marca Sparring (abajo la botella, que no degustamos, y foto de la pintura original que ilustra la etiqueta y está colgada en la galería de la casa).

"No tengo medios económicos para producción masiva, por lo que todo lo que hago está hecho para durar" G.F.
Bacán Malbec 2012
Con uvas de Perdriel, se elabora bajo método reductivo y de esta manera se logra mayor capacidad de guarda, preservar la fruta y representar mejor el lugar.


Bacán Reserva Malbec 2014
Un 20 a 25% pasa por barrica. "Fue una añada húmeda, lluviosa y resultó más delgada, pero no tanto menos alcohólica", nos cuenta Franceschini.

Saltimbanco Tempranillo 2014
El Tempranillo de Giuseppe me asombró desde la primera vez que lo probé en una Feria Fulanos (nombre de la Distribuidora que lo comercializa en Buenos Aires), por su precioso bouquet. Se puede decir que está cada vez mejor.



El cierre fue con la foto grupal del Tour Mr. Wines, que fue tomada justo en el lugar en que próximamente Franceschini comenzará a construir su nueva bodega. Le deseamos el mayor de los éxitos con ella.

lunes, 24 de junio de 2019

Pintom y La Nave va. Los vinos de Canopus


En la nota anterior te contamos a fondo cómo se las arregla Gabriel Dvosquin para hacer frente al frío de El Cepillo y obtener vinos cuyos atributos les gusta definir en tres palabras: fineza, texturas y carácter. 

El nombre Canopus corresponde a una constelación de estrellas que se ve desde el hemisferio sur, pero los vinos son más conocidos por sus nombres propios: La Nave va, Pintom y El Subersivo



El enólogo italiano Giuseppe Franceschini es asesor desde el año 2015 y los vinos ya se exportan a mercados que buscan vinos orgánicos con esas cualidades, como Suecia y Dinamarca.

En un extremo de la finca, bajo un pequeño quincho con techo tapizado de ramas de la propia vid, una mesa, unas pocas sillas y con fueguito que iba calentando unos pancitos, catamos las muestras de la última cosecha:

Petillant naturelle (Pet Nat) Pinot Noir
Es un frizante natural, blanc de noir. Saldrá como Pintom Pet Nat en botella de espumante con tapa corona.


Pintom Rosado Subersivo 2019
"Un vino que emerge a pesar de las condiciones. Un vino que no tenía que ser, y terminó siendo. Cuando los obstáculos del clima se interponen, el Subversivo decide no abandonar, redobla la apuesta y asume mayores riesgos". Así lo definen. Tiene un particular proceso de infusiones en su elaboración.

"El Pintom Subversivo es uno de los vinos del año. Pinot de las mejores parcelas del sector sur. La zona más marcada por el caliche. Fue un vino al que le dedicamos mucho foco desde las zonas de cosecha hasta una vinificación muy cuidada", cuenta Gabriel.


Pintom Pinot Noir 2019 (muestra aun no embotellada, en la foto con etiqueta 2017).
Las hectáreas de Pinot Noir son dos cuarteles bien diferentes. El cuartel Pinot Sur de 0.8 hectáreas está sobre un bloque de caliche puro que se encuentra a 40 centímetros de profundidad, mientras que el cuartel Pinot Norte, de 1,2 hectáreas, subdividido en 3 parcelas, está sobre suelos de arena, limo y piedra a una profundidad que oscila entre los 40 y los 80 centímetros.




Y La Nave Va Malbec 2019 Malbec del frío.
También probamos una muestra aun no embotellada, en la foto con etiqueta 2017. Este Malbec, proveniente de selecciones mendocinas, está plantado en nueve parcelas distintas a partir de las diferentes combinaciones de sus suelos, compuestos de arena, piedra y caliche.


Malbec del vecino 2019
El llamado "Malbec del vecino" es una vinificación muy pequeña cosechada un poco más tarde y será uno de los componentes del corte La Nave va.

La Gran Nave 2019
Lo mejor que sale de Malbec en este lugar. Selección de parcelas de cinco sitios, tres de Cuartel 3 y dos de Cuartel 5. Acerca de él Dvosquim expresa: "De todos los vinos que hacemos es el que mayor búsqueda de matices y alta calidad de lugar tiene. Se elabora desde el año 2017. Siempre en busca de textura, profundidad, perfume y medio de boca".

Son vinos exclusivos, partidas pequeñas y no fáciles de encontrar, pero muy cuidados y podríamos decir que especiales; de esos que dan ganas de seguir año a año y ver cómo evolucionan, habiendo arrancado tan bien.


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Foto del Grupo MrWinesTour que visitó Canopus:



jueves, 20 de junio de 2019

Canopus, los vinos que enfrentan al frío (Pintom y La Nave va)


El cartel amarillo se ve desgastado, como mostrando que ni para el metal en que está pintado resulta fácil este lugar en El Cepillo, al sur del Valle de Uco. Un territorio que contiene los buscados suelos calcáreos, al igual que parajes vecinos como Altamira o Gualtallary pero que, aun estando más alejado de las montañas, puede alcanzar temperaturas inferiores que en esos otros sitios.

Canopus es el proyecto de Gabriel Dvosquin, quien trabajó como periodista en Europa, se enamoró del vino y se involucró en la Borgoña trabajando con la poda y tares culturales en la viña. Decidido a iniciar su propio camino adquirió trece hectáreas en El Cepillo y ya tiene plantadas diez de ellas con Malbec y Pinot Noir.


"No tengo pasado ni familia en el vino, me faltan generaciones. Solo busco hacer lo que pienso y quiero: profundidad, pureza y a partir de eso, obtener sabor y carácter". G.D.
Al emprender este camino, dice que tenía claro tres cosas que quería: suelos calcáreos, un lugar que tuviera frío y un lugar "vivo".
Piedras bañadas en calcáreo
Los "suelos calcáreos", porque estaba convencido que eran necesarios para obtener pureza y finura en los vinos. El "frío" porque permite que, si se logra pasar esa dificultad, se abran en los vinos profundidad y capas de boca. Y un "lugar vivo" significa un suelo sin haber sido afectado por glifosatos, sin residuos químicos. 

"Hasta 2007 / 2008 era el boom del Malbec cálido, musculoso, de alto contenido alcohólico y de suelos arcillosos", aclara, pero él ya estaba decidido a ir en búsqueda de otro estilo.



"Fue el agrónomo Ricardo (Charly) García, quien me ayudó a buscar el lugar. Y resultó ser esta finca, que se abandonó, y se dividió en tres, y yo compre la parte sur".

Llegar a esa profundidad y pureza que Gabriel busca no es tarea fácil, requiere de mucha precisión y detalle. Y en sitios como este, además de un manejo milimétrico del viñedo, hay que enfrentar la complicación del clima riguroso de El Cepillo, zona conocida como "el cementerio de los turcos". Ya lo experimentaron. Plantaron en 2010, la primera cosecha fue en 2014 y al año siguiente, en 2015 la cosecha fue muy pobre, debido a las heladas. En esta zona suele haber heladas tempranas y tardías.

El cuidado del frío.
De entrada, iba a escribir el "manejo del frío", pero me pareció inapropiado. El frío no es posible "manejarlo", la única opción es cuidarse de él.


"El año pasado logramos traer gente que fue importante para ayudarnos a cambiar lo que pensamos en cuanto al frío. Un especialista alemán me ayudo a analizar cómo entra el frío, las corrientes de aire, y dónde se estancan. De esta manera aprender a crear corredores para desagotar el aire y saber cómo armarlos. Para ello se arma un mapa de la finca y ver los datos sí coinciden", nos explica.

Básicamente se trata de trabajar dos aspectos: las heladas y el frío en invierno. Para cuidarse de las heladas efectúan una defensa pasiva, utilizando corteza verde; y una defensa activa, utilizando el calor producido por fuego. Para esto último hay que estar atentos a los registros de temperatura en el mismo viñedo (no sirven las temperaturas de otros lugares) por lo que se instalaron cinco sensores 4G que transmiten la información. El especialista que los ayuda con la tecnología es Guillermo Corona. Esta tecnología permite recopilar datos, que son fundamentales para tomar la difícil decisión de prender los calentadores lo cual es costoso, ya que hay que mover gente y gastar recursos.

Van aprendiendo con toda esa data, por ejemplo, sobre la manera en que baja el frío dependiendo de si la cordillera esta nevada, y los vientos. "Registrando como venían bajando las temperaturas los días en que no llegaba a cero, hasta que un día, cuando llega a -5°C o -8°C, se decide prender los calentadores", cuenta Gabriel mientras contempla los viñedos, seguramente recordando esa noche.
"Respeto al tiempo, porque el tiempo no me va a alcanzar para lo que quiero hacer" G.D.

Viñedos orgánicos
"La finca es orgánica (certificada) y trabajamos con manejos biodinámicos, respetando las condiciones del origen de cada vino, con una intervención mínima. La biodinamia nos interesa un montón. Es muy importante ayudar a la planta a entender cuándo termina el ciclo activo, para que guarde todas las reservas posibles para la llegada del frío y las heladas, por eso se hace deshoje".

Tienen un enfoque integrador holístico, tanto en lo biológico como en lo químico y lo referente a los suelos. Dan mucha importancia a la sensibilidad de la raíz para entrar en contacto con el suelo.

Para ellos es importante la vegetación que hay entre las hileras, por ello han traído seis familias y quince especies de gramíneas específicamente para enriquecer la tierra a través de la liberación de cationes, estimulando la vida de insectos arriba y de la micro biología abajo.

"Se estimula la raíz y luego a la planta, tenemos identificados lunares o parcelas para cosechar separadas y micro vinificar, pero eso solo se logra cuando hay buen volumen de cosecha como en este año 2019 que fue muy bueno, el mejor hasta ahora", se alegra Gabriel.

Los suelos
Los suelos son parecidos a los de Altamira, con piedra redonda, y mucho carbonato de calcio cubriéndolas. En lugares aparecen a 20 cm y en otros a 60 cm de profundidad. 

Antes de plantar se hicieron mediciones de eletro-conductividad, las que varían mucho. Y varias calicatas. Hay algunas que muestran caliche (calcio) compactado, en estratos. "Ese caliche está también en PerSe, Zuccardi Piedra Infinita, La Cautiva, Monasterio..."; nos informa, a sabiendas que esas bodegas se lucen con los vinos provenientes de esos terroirs.

Cuenta que la finca fue visitada por Paul Krug, de la familia fundadora de Champagne Krug, que estudia suelos y trabajó en La Romanée Conti y en California, y comentó que es muy difícil encontrar esos estratos de caliche en otros lugares del mundo.


En la próxima nota te contamos la degustación de los vinos cosecha 2019 de Canopus: La Nave va, Pintom y El Subersivo, elaborados con el asesor italiano Giusseppe Franceschini.

Más info:

viernes, 14 de junio de 2019

Las novedades de Desquiciado


Conocí a Martin Sesto y a Gonzalo Tamagnini en la presentación oficial de su proyecto "Desquiciado" en Buenos Aires, hace un par de años. En ese momento me impresionaron la frescura y las ganas de ambos y me gustó mucho el Cabernet Franc que habían traído. Recuerdo que les compre dos, uno todavía duerme en mi cava.  

A Gonzalo lo volví a encontrar en una visita a Mendoza y allí, en el medio de la cena, se fue corriendo a buscar una muestra de tanque de una Garnacha que estaban elaborando, con tanto o más entusiasmo que la primera vez.

Ellos dicen que el nombre Desquiciado lo eligieron para transmitir la locura que les genera producir una botella de vino. Trabajan para Alejandro Sejanovich y Jeff Mausbach y, por su lado, decidieron ensayar estas etiquetas propias, que han recibido muy buenos puntajes. 


Puntajes Parker de las etiquetas Desquiciados

Gonzalo Tamagnini es de esos enólogos que no se quedan en la cómoda, y le gusta mucho experimentar, buscando siempre algo nuevo, probando algo distinto en cada cosecha. Y en este encuentro de Productores Amigos, que realizamos en el marco del Mr. Wines Tour, vino decidido a mostrarnos las novedades de este año:

Chardonnay 2018
"Para elaborarlo usamos las barricas del 2017, con sus borras, y ahí echamos el vino nuevo, el de la cosecha 2018. Esto le da más complejidad", explica. Contiene entonces un 10% de la cosecha 2017. Con uva de Gualtallary, de un parral de un viñedo de Jean Bousquet.

Pinot Noir 2018
"No tenemos el conocimiento para hacer buenos Pinot Noir, pero vamos a aprender, al menos hacemos algo que se puede tomar", confiesa, con sinceridad brutal, acerca de este Pinot Noir que asoma fuerte en nariz, en correspondencia con el estilo de los Pinot mendocinos.

Es un corte de regiones: un 50% de 2 o 3 barriles de Gualtallary, Los Arboles. El restante 50% pisado a pie, con racimo entero. Pasa ocho meses en barrica vieja y tiene un 5% de refresh con cosecha 2019.


Garnacha 2018
La última muestra fue esta Garnacha a la que "se le fue agregando Syrah para darle sustento, porque la Garnacha de este viñedo no polimeriza".

Para cerrar la breve presentación que realizaron, expresaron: 

"Queremos salir a buscar otras regiones como Altamira, San Carlos. Hacer co-fermentación y micro vinificación, que es lo que da la escuela de Alejandro (Colo) Sejanovich, ya que llevamos seis años trabajando con ellos", cuenta Gonzalo sobre su estilo y el futuro.



Los Desquiciado son vinos que no defraudan, pequeñas producciones de estos winemakers que van incorporando ideas nuevas y nunca se quedan estancados en lo ya realizado.

miércoles, 12 de junio de 2019

Doña Paula. Catando vinos de tanque.



Luego de la charla técnica que Marcos Fernández, enólogo de Doña Paula, nos dio al inicio de la visita a la bodega (ver nota), pasamos a la realizar una recorrida en la cual nos dimos el gusto de probar varios vinos directamente de los tanques y barricas. 

Esta es una experiencia que siempre suma mucho, ya que nos acerca al trabajo del enólogo al permitirnos evaluar los vinos en sus diferentes etapas de elaboración para ir comprendiendo el maravilloso trabajo de predicción y anticipación que realizan. Algo que seguramente no enseña la teoría (por más que ayude a comprender) y solo se logra con prueba y error, o sea con la experiencia práctica. 

Marcos no se limitó a realizar una simple recorrida probando muestras, sino que se tomó el tiempo de pensar cómo hacer algo instructivo y nos propuso realizar interesantes juegos de contraste, por ejemplo, entre dos Malbec que van a Selección de Bodega, uno plantado con la viña en cabeza contra el mismo Malbec con la viña plantada en espaldera.


También probamos de tanque varios blancos: Sauvignon Blanc, Chardonnay y Riesling. Además Marcos nos contó una novedad, Doña Paula lanzará próximamente al mercado vinos en lata. Y entre ellos habrá un Sauvignon Blanc proveniente de Finca Los Altos, que sale con solo 8,5º de alcohol.

Los Cardos Sauvignon Blanc 2019de tanque.
De Gualtallary, este blanco destinado a la línea entry level de la bodega, muestra un equilibrio entre las notas verdes y las tropicales, con una acidez importante. Notas a pomelo rosado, cítricos y tropicales como ananá y maracuyá. Valdrá la pena buscar este blanco de de Los Cardos. 

Doña Paula Estate Sauvignon Blanc 2019, de tanque.
Tiene un 80% uvas de Gualtallary que se cosechan en dos pasadas: la cosecha más temprana aporta la ruda y la tardía maracuyá. Se siente mineral, por el lado del grafito. El restante 20% son uvas de Finca Los Cerezos (Tupungato, 53 hectáreas a 1000 msnm).

El corte se había realizado el día anterior; "el vino aún está algo desarmado", explicó Marcos, "pero a medida que se empiece a ensamblar aumentará su intensidad aromática. En USA buscan esta variedad más madura y con notas tropicales. En cambio, para el Estate buscamos notas a ají y ruda. El Estate se puede guardar dos o tres años y por eso se envasa en botella verde", aclara.


Doña Paula Estate Riesling 2019, de tanque.
Con los Riesling, Marcos propuso otra experiencia de aprendizaje: ver como se nota la evolución en esta variedad al añejar, yendo hacia notas petroleadas, a querosén.

Probamos, también de tanque, el Riesling de Gualtallary destinado al Doña Paula Estate, de la cosecha 2019 que estaba recién elaborado. Se destacaban las notas a frutas blancas como durazno blanco. En boca se remarcan cierta textura y taninos (el Chardonnay, el Riesling y el Semillón son variedades blancas que tienen taninos, nos aclara) y por eso tiene un final más largo.


Doña Paula Estate Riesling 2018, de tanque.
Del mismo viñedo, en esta cosecha que ya lleva un año en tanques, aparecen esas notas a hidrocarburos y caramelo de miel, propias del añejamiento que nos quería mostrar el enólogo, sin perder la textura. Muy bueno. Se producen 12 mil litros.

Chardonnay 2018de tanque.
Fermentado en barricas de roble, 40% de primer uso y 60% de segundo uso. Después va a huevos de cemento para que el movimiento de convección le haga ganar textura y vuelve a tanque hasta su fraccionamiento. "La guarda en huevos mejora a algunos vinos, pero su uso para fermentación es más complicado ya que cuesta llegar a una temperatura elevada", confiesa el enólogo.



Finalmente llegó el turno de los tintos y realizamos la prueba de Malbec que nos había anticipado.

"Los Malbec de zonas con caliza huelen a tiza y se relacionan con el umami (glutamato, que tiene un aroma graso, como a caldo de carne) y dan sequedad en la lengua. Los Malbec de suelos más profundos y con mucho menos calcáreo, aun dentro de la misma Finca Alluvia, huelen más a grafito", explicó.

Malbec Finca Alluvia 2019 Plantado en cabeza, de barrica. 
Forma parte del corte de Selección de Bodegas en una proporción del 40%. "Se notan las notas espaciadas, pero también la violeta, pimienta blanca (algo raro de encontrar en el Malbec). Estos aromas sólo se dan en años secos", nos enseña Marcos. El rendimiento es de solo 3.500 kg/ha. Finca Alluvia está en Gualtallary, con 135 hectáreas a 1.350 msnm.

Malbec Finca Alluvia 2019 Plantado en espaldera, de barrica. 
Forma parte del corte de Selección de Bodegas en una proporción del 60%. "Presenta umami y fruta negra, muy buena boca. Los plantados en cabeza muestran un perfil más especiado, casi parecidos a un Cabernet Sauvignon".

Cabernet Franc 2019, de tanque.
Todavía está con las pieles (y con ellas quedaría una semana más). Mucho pimiento morrón, fruta negra, especiado (pimienta negra). Riquísimo.

Cassavechia 2019, de tanque.
Se trata de una variedad proveniente de la región de Campania, cuya capital es Nápoles, en el sur de Italia, y llegó a la Argentina en 2006 a través de Martín Kaiser, el agrónomo de la bodega. Es una cepa poco conocida en Argentina y solo hay 3,5 hectáreas, que posee Doña Paula en el viñedo Los Indios ubicado en El Cepillo (80 hectáreas a 1.150 msnm).

También está todavía con pieles al tomar la muestra del tanque. Tiene aromas a cáscara de pomelo y a jazmín. Taninos demasiado fuertes. Se utiliza para dar carácter en cortes.


La despedida fue con el vino premiado recientemente en el concurso "International Wine Challenge” (IWC) 2019, el Doña Paula Selección de Bodega 2016 que obtuvo el trofeo al mejor Malbec de Mendoza (Mendoza Malbec Trophy) y una Medalla de Oro con una puntuación de 96/100.

Selección de Bodegas 2016 (botella).
Proveniente de la finca Alluvia en Gualtallary, Valle de Uco, como comentamos antes en la prueba de tanques, es un blend de Malbec espaldera y viña en cabeza. Para saber más de este vino te recomiendo leer la nota que publicamos sobre la Vertical Doña Paula Selección de Bodega

Muchas gracias a Marcos Fernández por tomarse el trabajo de recibirnos y preparar tan detallada e instructiva degustación, que demuestra la pasión que tiene por su trabajo y las ganas de mostrarlo. Si te interesa conocer más sobre Doña Paula podés ver el sitio web de la bodega que publica interesantes notas sobre estudios de suelo y la identidad de los vinos argentinos.

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