miércoles, 11 de septiembre de 2019

Bodega Humberto Canale, 110 años.


Humberto Canale es, por su historia, la bodega referente de la Patagonia argentina. Fundada en 1909 por un inmigrante llegado a la Argentina, el tío abuelo de Guillermo Barzi Canale quien nos recibió con un almuerzo en el restaurante Sucre, para degustar sus vinos emblemáticos y contarnos la actualidad de la bodega, que posee un total de 160 hectáreas de viñedos en el Alto Valle del Río Negro, en la localidad de General Roca.



Comenzamos con unas mollejas bien regadas por un Humberto Canale Old Vineyard Rosé Pinot Noir 2018; que muestra en la etiqueta la figura de Guillermo caminando de espaldas con una niña de la mano. Y debajo de ésta, su nombre: Sol. Relata que la idea surgió porque tiene catorce nietos y en homenaje a ellos decidió agregar sus nombres en los vinos de la línea Old Vineyard, como este “Sol” dedicado a su nieta.



La zona del Alto Valle de Río Negro tiene una gran tradición vitivinícola (ver nota) debido a lo cual, cuando la bodega francesa Chandon en los años 60 decide invertir en nuestro país, estuvo entre las zonas vitivinícolas de la Argentina que recorrió el gerente general que vino a tomar la decisión, en busca del mejor lugar para elaborar espumantes. Y fue la elegida originalmente

El informe enviado al Barón Bertrand de la Doucette, de puño y letra, describía que el Alto Valle del Río Negro era la mejor zona para hacerlos. Incluso llegó a describir que los únicos viñedos “puros” que había y eran homogéneos eran "los de Canale", ya que en esa época era común que los viñedos tuvieran entremezcladas distintas variedades.

Finalmente, Chandon decidió instalarse en Mendoza, pero fue debido a que había mucha mayor facilidad allí con las cuestiones logísticas para elaborar vinos. De todas maneras, adquieren hectáreas en Río Negro, de las cuales plantaron cuarenta. Al principio, enviaron las uvas hasta Mendoza, pero luego abandonaron esta idea y comenzaron a abastecerse localmente.

Es entonces cuando Canale, después de mucho insistir, logra en los setenta comprar estas tierras que conforman la actual Finca La Isabel, nombrada así por la nieta mayor (sexta generación de la familia). Y de allí vienen las uvas del Rosé y las del otro Pinot Noir que probamos: Pinot Noir Old Vineyard La Isabel, que repite la costumbre de poner el nombre de una nieta en la etiqueta. Son uvas de un paño del Pinot Noir más viejo y puro que hay en Río negro. 

No podía faltar en la degustación el Riesling Old Vineyard La Morita 2018, nombrado así también por otra de sus nietas, de un viñedo de 1937.


Es en este momento cuando Guillermo nos cuenta cómo resolvió una pequeña disputa familiar: luego de haber nombrado sus vinos en honor a varias de sus nietas, la familia le planteó que estaba dejando fuera a los nietos varones. Cabe aclarar que Guillermo tiene en total 14 nietos, con lo cual no le alcanzaban los vinos para todos y, hombre práctico, encontró una solución, que fue nombrar al Malbec Old Vineyard como “los borregos”.

"Fuimos líderes en Semillón. En 1976 lo promocionamos en Estados Unidos con Alberto Etchart, Goyenechea y Trapiche en la visita de la fragata libertad a Nueva York, siendo la primera vez que lo presenté en el exterior. Luego salen Michelini, y de la Mota entre otros, con sus Semillón, pero nosotros habíamos sacado el Milagros (otra nieta), que fue el primer vino de la bodega en los 70", comenta acerca de esta cepa blanca que tan bien se da en la zona.

Poniendo el acento en el apellido
Se destaca que a partir de este año los grandes vinos de la línea dejan de llamarse Marcus para tomar el nombre Humberto Canale y quedando la marca Marcus para el entry level. Motiva el cambio la decisión de reforzar el apellido Canale, que en su momento fue dejado de lado para diferenciarse de la marca alimenticia.

Canale fue otrora una famosa panificadora (también de la familia fundadora), algunos de cuyos productos clásicos fueron los bizcochitos, el pan dulce, las galletitas Cerealitas y también mermeladas, entre otros. En esa época la marca era muy fuerte y desorientaba respecto al producto "vino" de la bodega. De esta línea degustamos el Humberto Canale Gran Reserva Merlot 2015.



"Cada traspaso generacional nos proyecta al futuro", dice Guillermo Barzi Canale que dirigió la bodega durante 40 años y explica que va dejando la posta a las nuevas generaciones, que aportan mayor apertura al negocio, participación y desarrollo profesional al equipo.

Como este año cumplen 110 años, han lanzado un nuevo vino para festejarlo. Cuando cumplieron 100 años, hicieron el Centennial en botella magnum, que fue un blend de Malbec, Merlot y Cabernet Franc. En esta ocasión se repiten los componentes del blend, pero sumando un poco de Petit Verdot. 

"De una selección de hileras se toma lo mejor y se busca una maduración uniforme para pasar a fermentar a cielo abierto en recipientes de 400 litros, haciendo pissage, con un sistema diferente a los que se utilizan para los Humberto Canale Reserva, que se hacen en piletas o tanques. Serán sólo 2600 botellas lanzadas este año al mercado" agrega Guillermo, bajo la etiqueta Barzi Canale Blend de Familia. 

Tiene un paso de un año por roble francés y americano y una estiba de ocho meses en botella. Y un detalle: cuenta en la etiqueta a modo de homenaje, con una tipología que resembla a la que tenían los famosos bizcochos Canale.




Es gratificante ver que esta bodega comercializa sus vinos (con enología de Horacio Bibiloni) en más de 26 países de Europa, Asia, Oriente, Estados Unidos y Latinoamérica, haciéndonos lucir con cepas que van más allá del Malbec, como el Semillón, Riesling, Merlot y Pinot Noir, que definen a la bodega y su región.

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