Restaurante Abrasado
Gastronomía premiada internacionalmente en Mendoza
En nuestra nota sobre Bodega Los Toneles te contamos los detalles de la visita guiada a la misma. El cierre ideal del recorrido es, por supuesto, dirigirse luego al restaurante Abrasado cuyo nombre es un juego de palabras entre un abrazo y las brasas que dan calor a los fuegos.
Si hay algo que no cuesta encontrar en las cercanías de la ciudad capital de Mendoza son bodegas, porque la industria vitivinícola ha sido, y es, uno de los sostenes más relevantes de la economía de la provincia y porque, además, históricamente los viñedos y las instalaciones para vinificar sus uvas estaban cerca del centro de la ciudad.
Por ello, basta con hacer muy pocos kilómetros para divisar grandes edificios y estructuras que crecieron y se desarrollaron al amparo de la pujante industria del vino durante todo el siglo XX. Pero ya es conocida la debacle del consumo que sobrevino a partir de los '80 y sus consecuencias: la mayoría de esas grandes y hermosas bodegas fueron quedando en el camino y hoy se ven abandonadas o sus edificios destinados a otras actividades.
Y este sería el caso de bodega Los Toneles si la familia Millán, propietarios de la cadena de supermercados Átomo, hubiera seguido su decisión inicial de adquirir ese enorme terreno y sus edificios, donde el vino había reinado hasta su cierre, para dedicarlo a una nueva sucursal del supermercado.
Pero algo los llevó a cambiar de opinión. Así fue que todo el complejo fue sometido a su recuperación y restauración incluyendo, además de la bodega en sí misma, la apertura de un espacio cultural, con un enorme salón de eventos y un restaurante llamado Abrasado que coloca a la gastronomía de Mendoza en un lugar de privilegio.
Tuve la suerte de conocerlo hace unos años, a poco de su apertura, y volver ahora después de la pandemia que obligó a cerrar sus puertas un buen tiempo, y me dio satisfacción encontrar todo el complejo mejorado y luciendo en todo su esplendor. Llegamos al caer la tarde para realizar primero la visita guiada por la bodega (que comentamos en esta otra nota) y pasar luego al restaurant.
Fuimos recibidos por el Chef ejecutivo Matías Gutiérrez, que maneja un staff de trece personas en la cocina, para dar lugar a una de las mejores experiencias culinarias de la ciudad de Mendoza. Tal es así, que ha sido recientemente elegido como el mejor restaurante de las Great Wine Capitals (Grandes Capitales del Vino) y galardonada con premio Oro internacional en la categoría restaurantes de los Best of Wine Tourism 2022.
La capacidad del restaurante es de 90 cubiertos y actualmente se hace necesario una reserva con un mínimo de una semana de anticipación, tal es su éxito. La carta es similar tanto en el almuerzo como en la cena, para los que el restaurante permanece abierto de martes a sábados, mientras que los domingos solamente se brinda almuerzo.
La especialidad son las carnes maduradas en seco: «Dry Aged Beef» al que se someten algunos de los mejores cortes de carne vacuna para potenciar su sabor, color, terneza, textura y jugosidad. El proceso consiste en mantenerlas a un rango de temperatura que oscila entre 1 y 3°C, con humedad del 70% y permanente circulación de aire.
Pero recientemente han abierto el juego a otras opciones, como comida árabe o fusión Nikkei, con varios productos destacados. Acorde a los nuevos tiempos, además, se han incorporado platos para celíacos, vegetarianos y veganos.
El servicio, que es realmente excelente y cálido, comienza con la llegada de una panera que cuenta con exquisitos panes elaborados con masa madre de cuatro años de antigüedad. Para dar inicio a la cena, contamos primero con la presencia del simpático Bartender Federico Gómez (foto izquierda) quien nos recomendó comenzar con sendos Gin Tonic.
Luego se acercó Santiago Fiori, encomendado para servirnos los vinos de la bodega, quien nos contó que llegó desde Paraguay con el sueño de estudiar enología en la Universidad de Cuyo, donde comenzó hace 10 meses. Para acompañar la cremosidad de las entradas nos recomendó el Mosquita Muerta Blend de Chardonnay, Sauvignon Blanc y Semillón, con uvas de Luján de Cuyo y el Valle de Uco, el Fuego Blanco Gewurztraminer del Valle de Pedernal y un Perro Callejero Pinot Noir.
Comenzamos con rolls de sushi y dúo de nigiris de carne y salmón flambeados con corazón de wasabi, un plato de burrata, remolachas baby, frutilla en aceto Millán y albahaca fresca y una exquisita pasta de garbanzo y remolacha.
Luego pasamos a uno de los platos que más disfrutamos, por lo original y por la propuesta de cocinarlo en la mesa sobre una plancha de hierro fundido bien caliente. Se trata del Ishiyaki Abrasado, consistente en láminas de bife de chorizo madurado y macerado en exquisita salsa oriental. Aquí los vinos fueron Mosquita Muerta Black Malbec 2020 y Abrasado Gran Malbec.
Estando incluidas en la carta no podíamos dejar de pedir las mollejas de corazón asadas al limón, cuyo cremoso interior contrastaba perfectamente con su crocante exterior. Vinieron acompañadas de papas fritas bastón con siracha de la casa, especialmente bañadas en salsa de mango.
Pero el plato estrella de la noche fue el bife de chorizo madurado al vacío. Lo notable fue que pudimos probar las carnes en tres grados: sin maduración y con 30 y 60 días de maduración, algo que recomendamos hacer para notar bien las diferencias, ya que luego de este proceso las carnes adquieren destacada terneza, suave textura y sabores intensos. Vino acompañado de unos papines andinos y bruselas salteados en manteca de ajo negro.
Este plato se lució acompañado con un Malcriado 2016, el vino icono de la bodega y tope de gama: 100% Malbec, con uvas de tres zonas: Los Chacayes, Los Árboles y Valle de Pedernal.
Los postres no se quedaron atrás, comenzando por una delicada Creme Brulee de té Matcha presentada en tacita de porcelana.
Pero el postre que más se luce desde lo escénico es sin dudas "Noche estrellada en Abrasado, un homenaje al postimpresionismo", que me hizo recordar las viejas y gloriosas épocas en que cualquier mozo en Buenos Aires encendía el fuego en la mesa, para el panqueque quemado al rhum, hasta dejarlo bien crocante. En este caso, las llamas sirven para derretir La Noche Estrellada, diseñada en memoria del pintor holandés Vincent Van Gogh y una de sus pinturas que, según el investigador Albert Boime, tras un estudio detallado de la composición, ha preferido ver al pintor como un realista y no como un loco, que ha sosegado su locura en el caballete.
Si bien nosotros, periodistas del mundo del vino, fuimos agasajados con la posibilidad de probar varios de los vinos que elaboran los Millán propietarias de Bodega Los Toneles, entre ellas Mosquita Muerta, Los Toneles, Fuego Blanco y Abrasado; el cliente que asiste al restaurante podrá elegirlos de la carta u optar por menús de pasos, acompañando por vinos especialmente elegidos para ellos.
Para que no haya sorpresas, el restaurante pone a disposición la carta completa, con sus precios aquí.
Sinceramente, para aquellos que buscan una experiencia gastronómica de nivel internacional, Restaurante Abrasado es una de las mejores opciones en Mendoza. Cerca del centro de la ciudad, con posibilidad de complementarla con una visita a la bodega y una calidad de producto y servicio de primer nivel.

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