Novedades / Gacetillas de Prensa (contenido no verificado por El Ángel del Vino)

viernes, 13 de septiembre de 2019

Finca Beth, el terruño de Altamira en dos estilos

Recorriendo Finca Beth junto a Enrique Sack

Dos kilómetros de finca en Paraje Altamira

"Cuando un grupo de 5 amigos, dueños de sus éxitos laborales, se reúne para desarrollar un emprendimiento donde la meta es disfrutar y vivir la pasión por el vino, el éxito no tiene margen de error. Así́ nace Finca Beth, una nueva filosofía de vida para estas personas que, con 50 años de edad y una larga trayectoria en diferentes rubros, deciden re-emprender de cero y dejar un legado para sus próximas generaciones", así explican su proyecto en su página web.

Enrique Sack uno de los socios y el agrónomo Carlos Caggiati nos acompañaron durante la visita a la finca, que fue un placer conocer ya que venimos probando los vinos desde sus inicios en 2015 (nota). Enrique nos contó que compraron esta finca de casi 60 hectáreas ubicada en La Consulta, Altamira, Valle de Uco, en el año 2009 luego de asegurarse que disponían de los derechos de agua, ya que es un lugar en el que llueven apenas 250 mm al año. Era un terreno nunca cultivado, un monte de jarillas (flora xerófila) que tuvieron que desmontar con topadora y que tiene una longitud de 2 kilómetros por 300 metros de ancho. De esa longitud viene el nombre de uno de sus vinos: 2 Km.  
Es una de las zonas más altas del valle, ubicada al oeste y de las más privilegiadas para el cultivo de la vid y cuenta con suelos muy heterogéneos. Como la finca está muy cerca de la montaña hay mucha piedra. "Sacar la piedra costó tanto como el valor de la tierra, se utilizaron tractores a oruga de 50 a 60 toneladas, que van rompiendo en profundidad" cuenta Caggiati. 
Son suelos con escasez de nutrientes y calcáreo sobre las piedras. Se hicieron trincheras de piedra del lado de la montaña junto con dos canales aliviadores, para defenderse de los aluviones de agua que se producen cuando llueve mucho y graniza. Hay una pendiente de 5 m cada 100 m en el sentido oeste - este y de 3 m cada 100 m en el sentido norte - sur. Hasta hubo que dinamitar piedras que eran más grandes que las topadoras. Luego se colocaron los postes de madera para plantar y se plantó en 2010.
Para tomar agua de las napas hubo que perforar a 200 m de profundidad y la bomba se colocó a 170 m. Recién al segundo y tercer año se empezó a producir. Hay mayor parte de Malbec y luego Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir y Chardonnay.

En 2013 los Michelini les compran uvas y Juan Pablo (Juanpi) les ofrece hacer un vino: el 2 Km. Es la primera añada que hicieron. Al inicio el enólogo fue Juanpi, pero luego no pudo seguir y continuó su hermano a Matías Michelini. En 2013 se hicieron 1.300 botellas de 2 Km y actualmente se hacen 12.000. Luego se sumó la línea Rompecabezas pero con Felipe Stahlschmidt como enólogo, en la cual comenzaron con 1.000 botellas y hoy llegan a 8.000. Hoy se producen 20.000 botellas en total entre ambas líneas.

"Los dos enólogos, Felipe y Matías tienen muy diferentes estilos. Felipe cosecha 15 días más tarde y hace microvinificaciones, mientras que los Michelini vinifican en huevos de cemento", agrega Enrique. 
Aun así las producciones de vinos propios son limitadas, ya que venden la mayor parte de la uva producida; siendo algunas de las bodegas la compran: Nieto Senetiner, Kaiken, Michelini para Súper Uco, Arizu y Altos las hormigas.


La visita concluyó con la degustación de la mayor parte de los vinos servidos por el propio Enrique Sack:

2 Km Naranjo Chardonnay 2017 

"Nace un poco por casualidad, no quería elaborar blancos hasta que vino Matías Michelini y me lo propone. Como le digo que no, me retruca ¿y un Naranjo?", la primera cosecha fue en 2016. Es muy aromático, macera durante 50 días con las pieles y tiene textura de tinto. "Hay una sola hectárea de Chardonnay y elegí la parte más pedregosa para este vino. El rendimiento es de 5.000 kilos por hectárea, sale bien concentrado y con acidez", agrega. 

También degustamos los 2 Km Pinot Noir, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Blend 2016, éste último con la particuaridad de estar envasado en botella magnum y, de la línea Rompecabezas, las cosechas 2017 del Malbec (un vino con más extracción, con un porcentaje de paso por madera nueva), Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y el Blend compuesto por 65% Malbec y 35% Cabernet Franc; sobre el cual Sack comentó “Juan Pablo Michelini me dijo que el blend de Altamira tiene que ser Malbec y Cabernet Franc”, y es una combinación que ya ha dado sobradas muestras de ser exitosa.
Ya sea en una línea (2 Km) o en la otra (Rompecabezas), la calidad de los vinos de Finca Beth esta fuera de discusión, con la mano de dos enólogos que, cada uno con su estilo, logran interpretar la expresión de Paraje Altamira, uno de esos terruños que por la textura de sus vinos se presta al reconocimiento aun sin ver las etiquetas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cuando dejas tus comentarios nos ayudas!