Alternativas de envases de vino.
¿Empieza a entender la industria del vino que en cuestión de consumo de alcohol el tamaño de la porción es importante?
Quizá sea consecuencia de un pasado glorioso ya ido, en el que el vino se vendía en damajuanas y el solo hecho de pensar en pequeños envases hubiera hecho reír a cualquiera; para eso estaba el pingüino. Ese era el envase pequeño. Y era como mínimo de medio litro o más. Los vinos en botella, que tomaba todo el mundo, venían en botella de litro y las de 3/4 estaban reservadas para algunos poco “finolis” o para los buenos restaurantes.
Pero era esa época ya se fue. Ha quedado atrás. Primero desaparecieron casi por completo las damajuanas. ¿Dónde en Buenos Aires podemos conseguir alguna todavía?. Hay, pero muy pocas.
Bag in Box y Tetra
Luego el cartón o el tetra reemplazó a la botella de litro y ese cambio siguió alejando a la gente del vino, porque lamentablemente se identificó el tetra con vinos de baja calidad. Hasta tal punto que en la Argentina el bag in box que vino después, que hubiera sido una buena opción para aquel consumidor fiel a un mismo vino sin las desventajas de la oxidación de la damajuana, tuvo un paso efímero y muy poco exitoso.
Apenas perduran e insisten con él un par de marcas. ¿Será que la gente lo asociada a la mala imagen del tetra? ¿Será cuestión de darle otra forma o formato para nuestro mercado? No creo.
Botellas de 750 ml
Los vinos en botella de 3/4 fueron ganando lugar y desplazando a los formatos mayores y, como en la mayor parte del mundo, pasaron a ser el casi único envase predominante. Más o menos el cambio fue bastante aceptable durante un tiempo, pero a largo plazo los resultados están a la vista. La caída del consumo de vinos en las últimas décadas fue estrepitosa. Las bebidas con alcohol perdieron preponderancia en el balance del consumo de bebidas a favor de las gaseosas, aguas saborizadas y hasta del agua mineral.
Curiosamente, de manera inversamente proporcional, las gaseosas y aguas que antes venían en botellitas y botellas de 1 litro se fueron agrandando hacia envases de 1,5 - 2,25 y hasta 6 litros en el caso de las aguas minerales. Ha quedado identificado el cambio en los hábitos de consumo tan solo mirando los envases.
Nuevos formatos
¿Qué le queda al vino habiéndose recorrido ya el largo camino de la calidad, sin lograr aumentar el consumo? Hoy casi todos los vinos son de buenos para arriba y tienen en los niveles entry level una indiscutida relación precio calidad positiva, teniendo en cuenta que ofrecen un producto natural, fruto de la tierra, proveniente de una fruta, cada vez con menos químicos y que viene ganando en frescura y “chupabilidad”, con niveles descendentes de alcohol y concentración
Para finalizar, un mensaje al consumidor: si bien los envases pequeños pueden facilitar el consumo directamente desde ellos, bebiendo de la lata o la botellita, esa facilidad quizá sea mejor dejarla solo para cuando no se dispone a mano de una copa. En el vino, y en las otras bebidas también pero al ser menos complejas aromáticamente no resulta tan importante, la experiencia olfativa es un factor preponderante y eso solo lo permite la copa.
Espero que te haya servido este capítulo de ABC del Vino by El ángel del Vino: Pequeños consejos que te ayudan a tener una gran experiencia con el vino.
Tomás vino todos los días? Virtud o pecado?
En las próximas entregas daremos ejemplos de marcas de latas y botellitas disponibles en el mercado, aun no son muchas pero se prevé que se sigan sumando opciones, especialmente entre las latas.
Aquí la serie completa de notas ABC del Vino? no te las pierdas:











No hay comentarios:
Publicar un comentario
Cuando dejas tus comentarios nos ayudas!