Termidor, reconocida marca de vino de mesa argentino
La historia de Termidor
Mientras aparece una botella que rota de derecha a izquierda mostrando bien clara la etiqueta con el logo de la "T" rodeada de uvas y el nombre Termidor bien grande, el locutor dice: "Detrás del vino Termidor, hay toda una filosofía, hacer las cosas bien". En ese momento aparece una imagen de la bodega en la cual modernos tanques de acero inoxidable se enfrentan a las clásicas piletas de hormigón, mientras la voz en off continúa: "Desde sus avanzados métodos de elaboración, perfecta síntesis de técnica y artesanía, que dan como resultado su calidad constante".
Inmediatamente aparece la imagen de la plantación de un barbecho, las ataduras de una planta y la cosecha de racimos, con el audio que acompaña: "Y como de vinos se ha hablado mucho, preferimos mostrar, porque podemos". La pieza publicitaria termina con primer plano de una mano apoyando una copa de vino blanco al lado de la botella y la frase "Vino de mesa Termidor: toda una filosofía en vinos".
Realmente el spot para la TV era muy bueno. En apenas 40 segundos dejaba en el consumidor la imagen de un vino consistente, que había sabido ganarse un lugar en la mesa de los argentinos, y en el cual lo artesanal ha dado paso a la tecnología, manteniendo constante la calidad.
El lanzamiento de Termidor fue a principio de los 80, recuerda Daniel Pi, director de enología del grupo Peñaflor, y fue especialmente realizado para introducir el nuevo formato de tetra brik en la comercialización del vino.
En el 2001 el diario la Nación publicaba una nota que decía: "Peñaflor, bodega nacional capitaneada por Luis Alfredo Pulenta, imprimirá una nueva dirección a sus negocios: incursionará en el mercado de los vinos finos. Hasta hoy la compañía, una de las más grandes de la industria, obtiene el grueso de sus ingresos produciendo y comercializando vinos de mesa de bajo precio para los consumidores de recursos escasos. En los 80 sus marcas más conocidas eran Termidor, Bordolino, Algarves, Crespi y Perlé, en tetra brick; y Cuvée, Tomba y Hereford, en botella; todas en una franja de precios de entre uno y tres pesos" (en los estertores de la época un dólar igual a un peso).
Los Pulenta vendieron la empresa al grupo estadounidense DLJ (Donaldson, Lufkin and Jeanrette) que en el 2010 la vuelve a vender a sus actuales dueños: la familia Bemberg (ex propietarios de cerveza Quilmes). El Grupo Peñaflor es actualmente el mayor productor de vinos en Argentina y está considerado entre los primeros 10 más grandes del mundo, con exportaciones anuales por U$S 180 millones y presencia en más de 95 países.
En la página web de Peñaflor se nombran las bodegas que forman parte del grupo: Trapiche (líder en exportaciones), Finca Las Moras, El Esteco, Mascota Vineyards, Navarro Correas, Santa Ana, Suter, San Telmo, Bodega La Rosa y La Liga de Enólogos; aunque no figura Termidor ya que los vinos de mesa se manejan de manera independiente.
En diciembre de 2009 Tetra Pak, empresa de procesamiento y envasado de alimentos, con el apoyo del Instituto Nacional de Vitivinicultura, del Fondo Vitivinícola Mendoza y de la Unión Vitivinícola Argentina organizó un "concurso nacional del vino" en el que Termidor se llevó 3 de las 7 medallas de oro entregadas, con sus variantes Termidor Malbec, Termidor Torrontés y Termidor Selección Tinto. Esto decían:
"Décadas atrás, compartir un vino en cartón o servirlo en pingüinos de mesa era una rutina clásica, digna de ser compartida. Hoy esta rutina parece haberle dado lugar a una idea de que los vinos por ser económicos son de mala calidad, y ello no es necesariamente cierto. Como sucede en todos los mercados, hay productos de diversas calidades en todos los rangos de precios y en todas las presentaciones".
La industria del vino ha reconocido el esnobismo en el vino como uno de los (tantos) causantes de la pérdida de su consumo en los últimos 50 años; y esta querida marca "con acento francés", que nos conmovía con sus comerciales del tío francés o con aquel otro en que seducía la espalda de Patricia Echegoyen, desplegó en estos años varios spots publicitarios, que algunos recordarán con estas frases:
- Vino de mesa Termidor, desde siempre, claro y verdadero vino blanco.
- Prepárese para ver las últimas noticias, y para saborear mejor, la tranquilidad de su casa. Termidor, un buen momento, todos los días.
- Vino de mesa Termidor, con acento francés y algo más.
Era la época en que nadie se sonrojaba por mezclar el vino con un chorro de soda, enfriarlo con hielo o comprarlo en damajuana. A partir de los 90, esos pasaron a ser "pecados capitales" y hoy estamos tratando de volver a desestigmatizar al vino de mesa y que el consumidor de menos recursos vuelva a poner el vino en la mesa familiar.
La actualidad de Termidor
Aunque con menos volumen que en los 80, la marca continúa vigente y se fue aggiornando a los nuevos tiempos: se llegaron a hacer 17 millones de litros mensuales de Termidor, pero este segmento fue el más afectado por la baja del consumo del vino y actualmente se despachan por mes entre 4 a 6 millones de litros, que son procesados enteramente en la provincia de San Juan.
"De esos 60 millones de litros anuales, casi un 20% es elaborado directamente por Peñaflor y el resto lo producen bodegas trasladistas de vinos a granel, bajo supervisión y especificaciones que determinan precisamente qué vino queremos, para lograr una calidad constante y que no tenga defectos", explica Daniel Pi.
En el tinto, que por reglamentación del INV debe contener al menos un 75% de uvas tintas, las preponderantes son Bonarda, Tempranillo, Sangiovesse y pueden incluir también uvas rosadas como las criollas (Cereza, Criolla grande). El rosado se elabora principalmente con esas Criollas y el blanco con Pedro Jiménez, Torrontés y Moscatel.
Para esta nota compré los tetra de un litro del tinto y el blanco, pagándolos apenas $65 y $75 respectivamente (bastante menos de un dólar). Ambos superaron mis expectativas para ese precio: vinos de los cuales no se puede pretender mucho desde el aspecto aromático (casi nada en realidad en especial en el tinto), pero con un muy agradable paso por boca, fluidos, con agradable acidez y leve tenor dulce (0,95 gr. el tinto) que lo hacen rico y tientan inmediatamente a tomar otra copa, o vaso, porque la copa realmente no es necesaria.
Usted, si es un lector habitual nuestro se estará preguntando ¿Cómo en este blog, en el que se cuentan historias de los enólogos y las bodegas más prestigiosas de la Argentina, me están hablando de un vino envasado en tetra?
Mi respuesta es: porque es vino, porque los vinos de mesa siguen siendo los que conforman la amplia base del consumo en nuestro país y, principalmente, porque para el precio que tienen son una opción más natural, saludable y rica que muchas otras bebidas de consumo masivo. Salud!





ResponderEliminarHola Angel, siempre me encuentro contigo, leyendo tus amables reseñas
y es un verdadero gusto para mí.
Prefiero comprar de "a-caja" y llevarlo en mano, sosteníendolo
con la palma de la mano hacia atrás; como quién "oculta-un-pecao"
Ah, sí... He visto a muchos buenos amigos por el barrio, dedicados
a las tareas de la construcción, "trasladarlo" de esa manera
y me ha gustado mucho. Otros amigos -encargados- me ven pasar y sonríen.
Dos cosas y no molesto más :
- prefiero el blanco
- tapa a rosca está muy bien, pero un poco incómoda para verter,
leve tendencia "al-vuelco" sobre el mantel.
Muchas gracias, saludo cordial.!
Tetra Pak
tapa a rosca
El segundo mejor vino que e tomado, el primero fue hecho en la familia
EliminarGracias Jorge, maestro de la escritura! No debe darnos verguenza alguna, llevelo nomas bien al frente que hay mucha gente que toma gaseosas, pura quimica. Usted jugo de uvas fermentadas
ResponderEliminarMe encantó esta nota!!!
ResponderEliminarRecientemente compré un cartón de Termidor Blanco,y fue una tuve una sorpresa al probarlo,era como tomar agua con sabor a vino, totalmente decepcionado de Termidor Blanco.
ResponderEliminarQue lastima, tenia sabor a vino al menos. Te referís a que le faltaban aromas? Justamente los vinos básicos suelen ser deficitarios en ese sentido, están pensados para que sean ricos, fáciles y bebibles, con poco cuerpo, pero no para sorprender con otras características que ya requieren mayores cuidados en la elaboracion y por ende mayor costo.
ResponderEliminarBuenas noches.Se.podra conseguir la publicidad de los años '80 dónde los sobrinos estaban esperando al Tío Francés? Y Termidor era lo que los unos.La nena rubia de la publicidad era mi hermana que falleció hace un año y quisiera saber si se puede conseguir para tenerla de recuerdo.Gracias
ResponderEliminarLos sobrinos eran los hermanitos Amata vecinos míos de Palermo viejo yo también buscaba esa publicidad sin suerte de encontrarla
EliminarHola, gracias por su comentario y lamento mucho el fallecimiento de su hermana. Quizá si lo busca por youtube con un poco de paciencia lo pueda encontrar. Saludos cordiales
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