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miércoles, 2 de noviembre de 2022

Atamisque, vino y enoturismo

Enoturismo, posada y Restaurante

Bodega Atamisque, entre ciel et terre.

Mucho más que solo buenos vinos

En Atamisque hay de todo, viñedos, bodega y vinos, por supuesto, pero también un precioso lodge con maravillosas vistas, restaurante, golf y la posibilidad de quedarse en la estancia disfrutando de todo sin moverse de allí.

Atamisque no es solo una bodega, es una estancia que cuenta con un abanico de ofertas enoturísticas envidiable. La finca data de 1800 y fue antiguamente la Estancia San José, que tenía más de 20.000 hectáreas y dio nombre del actual distrito donde se encuentra. De su funcionamiento como tal dan cuenta unas 20 casas ubicadas en la entrada, que ahora se prestan a los empleados de la finca para vivienda.

En los '80 se dedicaba a producir frutas, como cerezas, duraznos, manzana y frutos secos: nogales, almendras y castañas. Sólo había unas pocas hectáreas de Pinot Noir y Chardonnay cuyas uvas eran vendidas a Chandon y Catena Zapata.

En el año 2006 es comprada por John Du Monceau, un hombre de negocios franco-belga que había llegado a la Argentina como director y accionista del Grupo hotelero Accor y, al jubilarse, decidió invertir sus ahorros y convertir en realidad el sueño de encarar un proyecto turístico que, además, incluyera una bodega, influido seguramente por su esposa Chantal, cuyo abuelo Alfred Condeminal (1856-1918) fundó la bodega de la familia en Beajulais, Francia.

Hoy la finca tiene 800 hectáreas y sus vinos, que comenzaron elaborándose en Ruca Malén, se producen en la bodega propia desde su inauguración en el año 2009. En el año 2010 se agregó el restaurante, llamado Rincón Atamisque (que abre de martes a domingo a mediodía) y en el 2012 la cancha de golf (un par tres de nueve hoyos que se reinaugurará en diciembre próximo con un torneo), un criadero de truchas y también un desarrollo inmobiliario

El paisajismo en el golf y en el parque alrededor de la casa del propietario, fueron diseñados por el paisajista francés Charles Thays manteniéndose todas las especies por el plantadas en su momento. La casa es original de la finca, pero fue restaurada, y la anécdota es que en ella se hospedó Walt Disney, en ese famoso viaje a la Argentina en que se habría inspirado para su famosa película Bambi.

En 2013 se sumó un lodge con 6 habitaciones, para terminar de conformar el actual complejo enoturístico, que permite alojarse en el lugar al menos dos a tres días sin tener que salir, entreteniéndose con actividades como cabalgatas, paseos en bicicleta, bellísimos paisajes con vistas a la cordillera y recorridos por los viñedos. No hay otro lugar en Mendoza con una oferta similar.

La estadía en las cabañas cuesta USD 300 la noche y también existe la posibilidad de solicitar paquetes personalizables. Hay un proyecto de ser ampliada con seis habitaciones más, piscina y spa.

El diseño, tanto de la bodega como del restaurante, fue realizado por el estudio de arquitectura Bormida & Yanson, recordando el estilo de las granjas de los Alpes franceses e italianos, con paredes de piedra y techos de lajas.


Los viñedos se encuentran ubicados a 1.300 metros sobre el nivel del mar y es una de las bodegas ubicadas en mayor altura de toda Mendoza. El riego se realiza por goteo, tanto para los frutales como para los viñedos, mediante agua obtenida con pozos y guardada en un reservorio.

Cuentan con 140 ha plantadas pon Chardonnay, Sauvignon Blanc, Viognier, Torrontés, Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Pinot Noir, Petit Verdot y Syrah.

Los vinos de la bodega cuentan con nombres de árboles autóctonos: Serbal, Catalpa y Atamisque, que significa en la lengua local agua clara. Ello se debe a que cuando los indígenas lo encontraban era indicio de que abajo de esos árboles, había agua dulce.

El enólogo es Philippe Caraguel, ingeniero agrónomo de la Universidad de Cuyo y con una maestría en Montpellier, quien trabajó dos años en Moet Chandon de Francia, varios años en Chandon Argentina, dos años el Nieto Senetiner, en Lagarde y en López.

La bodega se ubicó en un desnivel del terreno que permite mover la uva por gravedad sin uso de medios mecánicos y hasta el movimiento de las barricas aprovecha esto para su traslado. En la entrada hay un anfiteatro con una hilera de cada una de las variedades de la bodega y con un pequeño patio de olivos en el centro.

El proyecto comenzó para exportar, pero luego fue teniendo cada vez más aceptación en el mercado interno "gracias a que el uso de la madera ya era muy equilibrado, algo que luego se fue poniendo de moda" explica Philippe. Actualmente, las ventas en el mercado interno representan un 60% y las exportaciones un 40% a más de 30 países. 

"Hacemos 800,000 botellas con un techo de 1 millón. Compramos una propiedad en La Consulta, con Malbec de un siglo de antigüedad, que da un racimo por brote y, midiendo las condiciones de dicho viñedo en todo su ciclo de madurez, la aplicamos a los viñedos más jóvenes de San José", da cuenta el enólogo sobre las novedades; y cuenta que tienen el objetivo de crear la indicación geográfica San José, un lugar que es histórico de los primeros viñedos en el Valle de Uco. En la zona está también Roberto Meli y unos 10 productores más.

La bodega tiene una gran cantidad de tanques de acero inoxidable con capacidades de 97, 128 y 152 hectolitros. Los tanques tienen un diámetro grande y una boca amplia, para poder meter bien el pisón y hundir fácilmente el sombrero de hollejos que se forma al fermentar.

Además de la limpieza, impecable en toda la bodega, hay detalles que delatan la propensión a cuidar el detalle: como las ampollas trampa que filtran con agua y antiséptico el ingreso del aire al tanque, para que sea limpio y reducir la necesidad del agregado de sulfitos.

Se cosecha un porcentaje chico con más acidez, más temprano, para lograr en forma natural mejor acidez. Los tanques perimetrales están ubicados un poco más abajo que los centrales que son los que se usan para fermentación para facilitar el movimiento del mosto ya fermentado por gravedad. 

Los vinos de Atamisque 

  • Serbal: Línea entrada de gama y sin paso por madera.
  • Catalpa: 50% con paso por madera de tercer y cuarto uso.
  • Atamisque: el ciento por ciento tiene paso por madera.


Probamos Atamisque 2022 Chardonnay, fermentado en barrica francesa Seguin Moreau, con notas a miel y ahumados, muy elegante. Probamos también de barricas el Malbec joven tratado por raleo, desbrote, riego y fertilizantes, para replicar el comportamiento del viñedo antiguo de La Consulta. Se trata de un clon Gualtallary, plantado en el cuartel 119 de la finca Fruit Sur en el año 2006 con plantas del vivero Mercier que es fermentado con levadura neutra 1118 de Champagne. 

Cata de Abanicos

Con un poco de vergüenza me disculpo con la bodega y Caraguel, que gentilmente habían preparado una amplísima degustación de los vinos, pero por nuestra falta de tiempo solo pudimos hacer honor a los nuevos vinos Clos Abanicos del proyecto personal del enólogo Philippe Caraguel y Jean Étienne Beaune gerente general de Atamisque y yerno de los fundadores

Los Clos Abanicos han sido diseñados para mostrar parcelas seleccionadas del viñedo de San José, tan son sólo dos mil botellas por cada variedad: Chardonnay, Malbec, Cabernet Franc y un blend, con las etiquetas diseñadas a partir de una obra de la artista Cecilia Pratto. Vienen en caja estuche de madera, que incluye las cuatro botellas. 

La idea es darles un perfil más profundo. El Chardonnay se fermenta ciento por ciento en una barrica donde se fermentó antes otro Chardonnay, una técnica que Philippe vio realizar en Montrachet, Francia.

Abanicos Chardonnay 2021

Terroir San José, plantas con un rendimiento de apenas 5.000 kilos por hectárea. Muy buena boca, con cuerpo, pero sedoso y elegante. Un descubrimiento.

Abanicos Malbec 2020

No sólo buena acidez, sino que se siente mucho de la mineralidad del suelo, destacándose las notas a fruta negra y ciruelas. Como para todos los tintos, tiene paso por barricas de segundo uso durante catorce meses.

 

Abanicos Cabernet Franc 2020

Plantado en un suelo de canto rodado, que tiene 40 cm de suelo franco y luego interminable canto rodado bañado con caliche. Excelente tipicidad.

Abanicos Assemblage 2019 

Un original blend de Merlot y Cabernet Franc, en partes iguales, que ha combinado lo mejor de cada cepa con la experiencia del enólogo para obtener un vino de alta gama que le pone el broche de oro al conjunto.

Atamisque es un lugar de esos en los que uno se queda con las ganas de pasar más tiempo, de disfrutar cada uno de sus rincones, gastronomía, vinos y paisajes de manera relajada, impactados por la belleza del entorno. Sin dudarlo, entra en la lista de recomendados para quien viaje a Mendoza.  

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