Bodega Amparo
Mucho más más que una vinoteca
No solo por su oferta de productos, sino porque además ya alcanzaron las cinco sucursales.
Conocí a Juan Pablo Maldonado, cuando empezamos a coincidir en eventos de bodegas. Y pronto conectamos con este tema en común que tanto nos gusta y apasiona: el lindo mundo del vino. Me contó que formaba parte de una familia que llevaba adelante vinotecas (en realidad sus comercios son bastante más que una vinoteca porque tienen de todo). En ese momento tenían las sucursales de Palermo y Villa Devoto.
La historia de Bodega Amparo
Nació como el sueño de una pareja, los padres de Juan Pablo: Juan (que era enólogo) y Amparo (cuyo nombre toma la cadena), quienes llegaron desde San Juan en 1980 y alquilaron un depósito en la calle Paraguay 4940, comenzaron con un local pequeño, donde vendían aceitunas y vinos. Se convirtió en un negocio que supo mantenerse familiar y crecer basados en el buen trato, excelentes productos, cercanía y precios competitivos.
Hoy sus cinco hijos están al frente de Bodega Amparo: Juan Pablo se ocupa de la dirección y compras; Emiliano está a cargo de los locales; detrás de las necesidades de los puntos de venta y de los Recursos Humanos se encuentra Nicolás; Facundo atiende también las compras y Germán se encarga de una empresa de logística y distribución que forma parte del negocio familiar.
“Desde muy chiquito Juan Pablo era muy buen vendedor. Todos los sábados, su abuelo, mi suegro, lo llamaba a las 10 de la mañana y le ponía un banquito para que se parara y pudiera vender aceitunas. Germán ayudaba también y me reemplazaba en el mostrador cuando yo tenía que cocinar para la familia”, rememora Amparo.
“Es un gran desafío trabajar en familia, llevar adelante relaciones económicas, humanas y emocionales lleva aparejado un trabajo gigante. Pero tiene una recompensa única: saber que estás tirando del carro con un ser querido, amado y familiar no tiene precio”, asegura Juan Pablo, el director de la empresa.
Un hito en la empresa fue el acierto de su padre de adquirir un gran depósito que estaba en remate del estado en la avenida Juan B, Justo y con salida sobre la calle Darwin 1554, que es donde trasladaron y funciona desde 2011 la sucursal de Palermo y el depósito general, combinándolos con todas las comodidades y espacio para la venta al público.
Cuenta que en la década del 2000 tuvieron que dar un giro enfatizando el servicio y la calidad para competir con las cadenas de supermercados y las franquicias, que ahogaban a los almacenes y negocios de cercanía. Fue esa época en la cual Juan Pablo toma la conducción del negocio y recuerda con cariño las épocas en que impulsó la venta de Perdriel caramañola y de un Merlot de Finca Natalina y contra todos los pronósticos y la desconfianza inicial de su padre, fueron éxito totales en ventas.
El presente de Bodega Amparo
Actualmente ya son cinco las sucursales, ya que el consumo de los productos que ellos venden (fiambres y quesos de calidad, delicatessen, panes, pastas y especias, aceitunas, frutos secos, cervezas, vinos y espumantes) se disparó durante la pandemia y les permitió hacer inversiones con nuevos locales en Villa Urquiza, La Imprenta y Belgrano.
Su fuerte: quienes llevan adelante el negocio conocen perfecto lo que venden: productos buenos, ricos y a precios razonables.
“Vendemos todo lo que nos gusta. Trabajamos en el día a día buscando los mejores productos del mercado. Tenemos una curaduría única. La idea es que lo que compres esté perfectamente testeado y tenga una relación precio-calidad excelente. La mayoría de las cosas que vendemos tienen una historia detrás, un por qué las elegimos: el aceite de oliva, las aceitunas, el jamón crudo, los quesos, la selección de vinos, los dulces caseros… A todos nuestros productos los trajimos con cariño y hoy forman parte del paisaje de nuestras góndolas”, admite Juan Pablo.
Hoy Amparo sigue yendo todos los días a trabajar (aunque ya no tantas horas como en los inicios). El crecimiento implica desafíos, y Juan Pablo tiene claro que para ofrecer servicio y calidad, es necesario preparar y capacitar al personal para vender productos de alto nivel, de manera de poder satisfacer las exigencias de sus clientes. A la vuelta de un reciente viaje a Mendoza, invitados por Catena Zapata, charlamos bastante sobre el tema y su inquietud de dar formación sólida sobre vinos a los colaboradores que atienden al público.
![]() |
| Amparo |
Juan Pablo explica que todo debe funcionar como en una orquesta tocando una sinfonía, teniendo todo alineado para que la gente, que compra por la satisfacción de una relación de costo - placer y que todo el equipo está capacitado y preparado para dar eso.
Renovación constante y crecimiento acelerado
Pero la "tradicional" Bodega Amparo ha sabido también aggiornarse a estos tiempos y vende por internet, incluye productos exclusivos y busca conquistar nuevos públicos. Este año, incluso, han presentado un catálogo de regalos de fin de año que asombra por su nivel, las variantes y categoría de los regalos.
Para su preparación, trabajaron junto a Federico Ibarra especialista en Marketing, eligieron proveedores de productos especialmente desarrollados y asociados a la participación de la Argentina (luciendo sus símbolos y su historia) en el mundial de futbol.
"Cuando empezamos a charlar sobre este proyecto de generar un catálogo de regalos (y el primero de la marca, con 42 años de trayectoria), sabiendo que la familia propietaria es enferma por el fútbol, quise realizar una fusión entre lo nacional y nuestra historia, como valor agregado la cercanía al mundial" expresa Federico.
En el catálogo se van a encontrar con baúles, butacones, heladeras, ¡hasta un horno! y changuitos y canastas llenos de todo tipo de productos de excelencia. Pero lo que mas me gustó fue la barrica: un bar de estiba, apoyo y guardado hecho con media barrica de roble francés reciclada y pintada con los colores de la bandera argentina.

Las fotos del catálogo fueron escenificadas en consuma_arte muebles.
En cuanto a los vinos, el portafolio que maneja la bodega se centra mayormente en las marcas y bodegas más reconocidas y exitosas del mercado, aquellas que son fuertemente demandadas por su público porque poseen un nivel de calidad ya establecido y probado. Con ellas suele realizar acciones promocionales consistentes en catas con presencia de sus representantes comerciales, brand ambassador o incluso enólogos, como en la foto siguiente con Marcelo Pelleriti de Bodega Monteviejo.
Mientras miran al futuro, veneran el pasado, plantados sobre un presente en pleno desarrollo que se construyó sobre bases bien sólidas. Si bien esos inicios humildes quedaron atrás, sigue viva la unión de la familia que empuja para hacer progresar el negocio.
Hoy Bodega Amparo es una de las cadenas de vinotecas más importantes de la Argentina con ventas que superan las 50 mil cajas al año, y una facturación de 1.000 millones de pesos al año, y planea continuar creciendo con nuevos locales a corto plazo.
El logo de Bodega Amparo reza: "somos parte de esta tierra", reforzando el concepto de cercanía y la identificación con el consumidor argentino.












Gracias Ángel!!!
ResponderEliminarGran abrazo!!!