Guardianes de la naturaleza
La energía de la buena uva, puesta en botella.
En Guardianes, de Victoria Brond, se dedican a producir vinos y comunicarlos de manera no convencional, haciendo foco en variedades menos difundidas, pero también históricas.
Nuevamente nos encontramos con Victoria Brond, esta vez en Buenos Aires, donde vino con muchas novedades para contar, tanto desde lo comercial como con sus vinos. Es licenciada en enología, con 26 años de experiencia en la industria vitivinícola en diferentes bodegas, en cada una de las cuales dejó su impronta. Sumó a ello una sólida formación en agricultura biodinámica y varios años de experiencia proyectos orgánicos, biodinámicos y sustentables. Fue nominada a mejor enóloga, hacedora y viticultora, de los premios Winexplorers 2025 y 2026 (en los que tengo la suerte de participar como jurado).
Así explicó Brond los cambios en lo comercial: "la comercialización convencional del vino no nos terminaba de cerrar, necesitábamos el contacto con el consumidor final y la venta directa, por lo cual nos iniciamos de esa manera, pero se nos fue de las manos, vendíamos demasiado y no podíamos con todo". Buscando una alternativa, encontraron que la Vinoteca y Distribuidora Vino el Salvador podía comenzar a trabajar con la figura de la representación (que se realizará a través de una sección llamada Tangencial, que se dedicará concretamente a esto) lo que les permite una mejor organización del contacto con el cliente a traves de esta representación exclusiva para Buenos Aires, el lugar donde más se les complicaba el modelo original, manteniendo a la vez las ventas directas. Esto no afecta el modelo en las provincias, donde los representantes son más chicos y lo manejaban bien.
"Creemos que esto puede inspirar a otros a este mismo modelo, para realizar una venta real y orgánica, concreta, y no por presión de un distribuidor que ya te compró los vinos", dijo Brond.
Me animo a publicar aquí este detalle porque me parece que puede ser util a otros pequeños productores que, en el modelo tradicional de distribución, ven escapar mucho de sus márgenes.
Los vinos de Guardianes
La mesa estaba preparada para probar los vinos de cosechas 2025 y 2026 y, como era de esperar por parte de Victoria, había algo más… Hace un año, cuando presentó su nuevo proyecto (nota) la sorpresa fue que armó una ronda dinámica, en la cual cada uno de los participantes pasaba rápidamente al otro un corcho, mientras la energía fluía entre todos.
Esta vez la experiencia pasó por catar cada vino acompañado de una música especialmente elegida, con la posibilidad de expresar nuestra creatividad en una hoja de papel en la cual dibujar y dejar reflejadas las emociones surgidas e inspiradas por el vino y la música.
Y hablando de sentimientos, llegamos a una de las principales virtudes que tienen los Guardianes de Victoria Brond: generan emociones a través de la energía que desprenden, y esto, que puede parecer un poco naif a primera vista, es fácil de entender cuando se prueban sus vinos.
Guardianes Chenin 2025
De Ugarteche, se elabora orgánicamente y sin utilizar sulfitos. A un año de embotellado está impecable, algo a lo que ayuda su crianza con lías. Marcela Rienzo (hasta hace poco presidente de la Asociación Argentina de Sommelier) explicó que el tiempo hace las partículas de las borras más pequeñas y eso nota “como si la almendra que se siente en los aromas, hoy fuera también harina de almendras”. Vicky aclaró que las proteínas de las lías, que vienen de las bacterias y las levaduras, en este caso no se ven afectadas, por el no agregado de sulfitos y el vino evoluciona sanamente, sin las reducciones que genera el anhídrido sulfuroso. Así que mucho hay que agradecerles a estas borras sanas, sin agroquímicos, el resultado que le dan a este rico vino blanco.
Victoria contó también que guarda vinos propios, sin filtrar, desde el año 2009 y resaltó la funcionalidad de la tapa a rosca, que asegura la incorporación de oxígeno en forma muy finita y constante, ayudando al mejor desarrollo de las borras.
Guardianes Pedro Jiménez
Con pieles, de tanque. Es un mix 50/50 % de uvas de Los Árboles y del viñedo de Mariana Onofri en Lavalle. A sus característicos sabores a fruta y terpénicos (es una cepa criolla, derivada del Moscatel y la Listán Prieto) se agregan en este caso sorpresivos aromas herbales, como de tomillo y orégano. Pero ello no nos extraña, y es bienvenido, ya que Brond es experta en remarcar las sutilezas por sobre las estridencias. Fraccionado rápido para no perder dichas sutilezas, lo de Lavalle se cosecha temprano y le da más profundidad la uva, mientras que la uva de Los Árboles aporta frescura.
Guardianes Criolla Grande
Es el vino más vendido de Guardianes (uno de mis preferidos obviamente) y lo degustamos escuchando una canción de Mercedes Sosa que identifica a Mendoza y su otoño. Fermenta a baja temperatura, en piletas de concreto, y proviene de viñedos certificados orgánicos. Es un vino muy apto para la gastronomía. Probamos la 2025 de botella y la 2026 de tanque, que aún está en proceso y conservaba rastros de azúcar.
Guardianes Bonarda 2025
Para esta uva eligió una elaboración mediante maceración carbónica y con racimo entero, para obtener un vino de sensaciones “burbujeantes” -aun sin tener burbujas- expresivo y con cierta salinidad, proveniente de las arcillas rojas que pueblan el viñedo ubicado en Jacolí, en Lavalle, manejado por una comunidad agrícola campesina.
Guardianes Sangiovese 2026
De tanque, (la añada 2025 se agotó). Esta 2026 se cosechó muy temprano, se despalilló y se fermentó a baja temperatura, un vino elaborado hace apenas 20 días que ya se presenta muy fino y con un potencial enorme.
Guardianes Malbec
Blend de añadas de Vista Flores, de Finca La Tranquila cuyo dueño es un norteamericano que fue gerente de Hyatt y la plantó de cero, siendo este el primer vino elaborado con sus uvas. Ubicada en Campo de los Andes, al lado de la finca de Clos de los Siete. Un vino fresco, prolijo y puro.
Guardianes Cabernet Sauvignon / Cabernet Franc
Un blend en el cual la primera uva representa al “señor de traje”, lo tradicional y la segunda “la modernidad”, en una mezcla que produce un vino un poco más ligero que lo esperado, pero sorprendente a la vez. Excelente.
Preguntada la enóloga por los rendimientos de los viñedos que trabaja para sus vinos, nos indicó que oscilan entre 7.000 y 8.000 kg por hectárea (algunos menos), algo que sorprende dado que muchas de las variedades que utiliza son muy rendidoras. La explicación viene por el lado de que todos estos viñedos son trabajados de forma natural y orgánica, sin fertilizantes químicos (usan compost producido por ellos mismos) y algunos en forma biodinámica, resultando naturalmente la limitación de la producción, pero resaltando la calidad de la uva.
“El vino ofrece y permite muchos puntos de vista y cada uno de ellos necesita ser probado y experimentado, todo punto de vista es válido y encontrará alguien a quien le resuene”.
Línea Virtuoso
Son sus vinos icono, o más representativos, y cuentan con una etiqueta en forma de círculo para representar que “no hay puntos de acumulación de la energía, somos todos lo mismo”.
Virtuoso Malbec salvaje
Se trata de un viñedo de Malbec en el cual a la planta se le permite crecer libremente, sin conducción, sostenido apenas por un alambre ubicado a 2,2 m. Está ubicado en Perdriel y pertenece al agrónomo Ricardo "Charly" García, con quien Victoria trabaja desde hace muchos años y que le ofreció la mitad de estas uvas surgidas de esas (mínimas) 0,2 hectáreas. Cuenta que fueron cosechadas con amigos, baya por baya, siendo lo más difícil encontrar el racimo entre ese mar de hojas.
"Este vino elaborado con uvas silvestres o de vides de crecimiento libre es una rareza, pero sirve para entender la esencia primitiva de la vid y cómo se transforma sin intervención humana. Representa el sabor de la vid en libertad, sin domesticar ni pulir, sin poda ni guía, sólo acompañadas por el paso del tiempo y la intuición de la tierra".
Apenas 300 botellas del vino más parecido a “cómo sería el vino si la uva fuera silvestre”, que vas a encontrar, pero con todas las sutilezas y el pulido que sabe dar Brond a sus creaciones.
Virtuoso Semillón
Conjuga tres elaboraciones distintas: una parte cosechado temprano y fermentado en barrica, otra con una crianza biológica (que se inició en forma natural) y la tercera botritizada, incluyendo pieles y escobajo, en huevos de concreto. Son 1.500 botellas de un vino muy especial.
Los Virtuoso tienen un precio de lista de $89.000 y los Guardianes de $29.000. El la tienda on line de la bodega se ofrecen descuentos por caja.
Victoria no para de aplicar su vasta experiencia, hoy tiene más de 60 vinos en recipientes de todo tipo, de distintas uvas y regiones de Mendoza (Valle de Uco, Luján de Cuyo, Lavalle, Rivadavia), pero todos tienen un factor común: son impecables y con una fluida energía.

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