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miércoles, 15 de abril de 2026

Bodega Gamboa

Bodega Gamboa

Vinos y enoturismo en la llanura bonaerense

En la Pampa húmeda el horizonte es una línea larga y verde que parece no terminar nunca. Para quienes nacimos y crecimos ahí, ese paisaje es más que un decorado: es una forma de sentir el mundo. El campo, el cielo abierto, el olor a pasto recién cortado y la humedad en la piel forman parte de una memoria afectiva que siempre llama de regreso.

En ese mismo territorio —donde casi nadie imaginaba vides— hoy crece uno de los proyectos más singulares del vino argentino: Bodega Gamboa, un viñedo y bodega a solo 45 minutos de Buenos Aires, entre Cardales y Campana, plantado “por lo alto” de la llanura pampeana, en una finca que, a diferencia de la mayoría de los campos de la provincia, cuenta con leves ondulaciones que favorecen el escurrimiento del ahgua cuando llueve fuerte. 
La bodega

El nombre no es casual. Gamboa es el apellido materno de Eduardo Tuite y en euskera significa justamente eso: por lo alto. Un concepto que habla tanto de geografía como de convicción. Porque hacer vino en la provincia de Buenos Aires no es una comodidad, es una toma de posición.

Un apellido, una historia y una intuición

Tuite nació y se crió en Venado Tuerto, Santa Fe, y desde chico convivió con tres obsesiones: el campo, el turismo (posee una agencia de turismo receptivo) y la innovación. El vino llegó por la rama vasca de su familia: los Gamboa tenían una parra en una zona poco habitual para el cultivo, una rareza que, sin saberlo, estaba sembrando una idea.

Años después, cuando pudo unir esas pasiones en un mismo proyecto, volvió a ese apellido para nombrarlo. Y volvió también a una lógica que hoy parece revolucionaria: confiar en territorios no tradicionales, como lo hicieron los inmigrantes genoveses que a fines del siglo XIX plantaron viñas en esta misma zona pampeana. 

La apuesta se basaba en un concepto enoturístico: Eduardo sabía bien que la mayor parte de los turistas extranjeros que llegan a Buenos Aires conocen que la Argentina produce buenos vinos. Ofrecerles la alternativa de acercarse ese mundo a aquellos que no incluian en sus itinerarios viajes a Mendoza o a Salta, era una de las claves. 
El restaurante de Bodega Gamboa

Un viñedo inesperado

El viñedo de Gamboa se extiende sobre suelos franco arcillosos, rodeado de bosques, álamos, campo quebrado y una laguna cercana (en la reserva Otamendi) que suma humedad, biodiversidad y un microclima propio. Allí conviven cepas poco habituales para la región: Cabernet Franc, Pinot Noir, Malbec, Marselán, Monastrell, Cabernet Sauvignon, Moscatel de Alejandría, entre otras.
Biblioteca de cepajes

El resultado no es un vino que intenta parecerse a Mendoza o a la Patagonia, sino algo distinto: vinos con frescura, tensión, perfil mineral y una identidad que habla del lugar.

Vinos de finca, de verdad

Los vinos de Gamboa se elaboran tanto con uvas cosechadas en su propia viña (que recorren apenas unos metros hasta llegar a la bodega) como con otras uvas adquiridas en provincias como Entre Ríos y Córdoba. Todo el proceso -fermentación, crianza, fraccionamiento y estiba- sucede allí mismo. Las variedades más representativas del proyecto son Pinot Noir, Malbec y Cabernet Franc, siempre con una búsqueda clara: respetar la fruta, priorizar la fluidez en boca y sumar complejidad sin que la madera domine.

En apenas tres vendimias, Bodegas Gamboa ya logró algo que muchos proyectos tardan décadas en conseguir: reconocimiento internacional, con calificaciones del crítico inglés Tim Atkin de 91 puntos al Monastrell 2023 y al blend Malbec / Cabernet Franc 2022 y descollantes 94 puntos al Pinot Noir 2022.

El equipo agro-enológico está compuesto por el winemaker local Gerardo Pereyra, sommelier y docente, que acompaña técnicamente el proyecto con una mirada sensible al detalle; el agrónomo Enrique Mirazo, responsable de que las vides encuentren equilibrio en un territorio tan particular y difícil y como consultor se ha sumado recientemente el  enólogo y agrónomo mendocino Sebastián Bisole, conocido por trabajar con estilos no convencionales y variedades poco exploradas.

Además han sumado una línea de vinos de ediciones limitadas que llaman "Terruños únicos" provenientes de otros terroirs seleccionados del territorio argentino y elaborados por respetados enólogos como Karim MussiSantiago Achával y Agustín Lanús

Casa Gamboa: cuando el vino se vive

Pero como decíamos Gamboa no es solo una bodega. Es un lugar diseñado para ofrecer una experiencia. Al llegar se propone al visitante un recorrido que incluye viñedo, bosque, bodega y mesa. 
La bodega

Copa de bienvenida, caminata guiada entre las vides, degustaciones en distintos puntos del predio, en un entorno que hace lo suyo: luz pampeana, brisa suave, ondulaciones tapizadas de verde por todos lados. El tiempo, ahí, corre distinto.
Visita guiada por el viñedo

En nuestro caso, el grupo con el cual la visité fue invitado a realizar un blend, jugando a ser enólogos por un rato, al cual le pusimos nombre propio y lo embotellamos para tomar luego en el almuerzo que disfrutamos luego en su simpático restaurante, que duró horas, con platos de estación pensados para dialogar con los vinos.
Jugando a ser enólogos

Un viñedo propio, un legado

Y si todo esto fuera poco, Gamboa ofrece algo aún más singular: Mi Finca Gamboa, un programa que permite a particulares tener su propio viñedo y que actualmente cuenta con 200 parcelas, de las cuales ya se vendió el 60%.  

Los socios pueden participar de la cosecha, del etiquetado y de todo el proceso, mientras el equipo técnico se ocupa de lo demás.

🥂 Beneficios para los socios
  • Derecho a 150 botellas anuales, combinando vinos de Campana y otros terroirs (San Juan, Mendoza, La Rioja).
  • Participación activa en catas a ciegas, blending anual y creación de su propia marca y etiqueta.
  • Título de propiedad (acción de Mi Finca Gamboa S.A.) transferible y comercializable.
  • Acceso a partidas extra de vino a costo para venta o exportación.
  • Capacitación en marketing y exportación de vinos.
Nuevas plantaciones

🎓 Formación y experiencia
  • Participación en todas las etapas: poda, raleo, cosecha, fermentación, crianza y embotellado.
  • Talleres prácticos con enólogos, agrónomos y técnicos.
  • Cursos de comercialización y posicionamiento internacional.
  • Espacio exclusivo de eventos para socios.
Mi Finca Gamboa no es solo una inversión. Es una forma de dejar huella.

Salón de ventas

Todos los vinos que cuentan con la etiqueta de Bodega Gamboa pueden ser adquiridos en el salón de ventas, junto con algunos otros productos regionales, una nueva incorporación: el libro de mi autoría titulado "Vino para vos".

Guadalupe Braconi coordinadora de socios Mi Finca Gamboa


En una Argentina vitivinícola acostumbrada a mirar a la cordillera, Bodegas Gamboa mira al cielo abierto de la Pampa y propone otra narrativa: que el vino también puede nacer en la llanura, si hay identidad, conocimiento y una idea clara de hacia dónde ir.



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