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viernes, 12 de junio de 2026

Tomá Criolla

Tomá Criolla

La feria dedicada a nuestras variedades criollas

Desde hace ya dos años, el 25 de mayo tiene lugar una celebración muy especial: Tomá Criolla, la feria dedicada a nuestras variedades criollas, que por segundo año se realizó en Buenos Aires. 

Aún recuerdo cuando en setiembre de 2022 Valentina Aguerre (hoy una de las sommeliers argentinas más comprometidas con estas cepas) me escribió para pedirme información y hacerme unas preguntas para su tesis que versaría sobres las mismas. Por ese entonces, no resultaba tan facil conseguir información sobre las uvas criollas, aun cuando representaban un tercio del encepado nacional (en todas sus variantes, incluyendo el Torrontés por supuesto), y mis varias notas en este blog sobre las uvas criollas servían de referencia a más de uno de los crecientes interesados en las mismas. 

Organicé en 2017 la primera cata de varietales de uvas criollas, para probar las que empezaban tímidamente a aparecer con una búsqueda más seria de calidad, consiguiendo apenas nueve etiquetas en esa ocasión. Luego siguió otra cata más, pero en total sumaron menos de veinte.

1° cata de Criollas en 2017

Como dice el dicho, el discípulo supera al maestro, y esta no iba a ser la excepción. Valen Aguerre no solo hizo su tesis, sino que además luego siguió tan entusiasmada con las criollas que empezó a elaborarlas en el proyecto Batallero (que comparte con Pauli ScapuccioSuelem Alves, con quienes se conoció mientras cursaban la carrera de sommelier en la Escuela Argentina de Vinos). Y desde 2025, con Florencia Bengoleaa organizar una feria por completo dedicada a los vinos que tengan en su composición uvas criollas.

Para este 2026, reunió una enorme cantidad de vinos, productores y curiosos alrededor de una consigna muy clara: probar criollas y mirar con más atención todo lo que estas variedades tienen para decir.

"Nuestro objetivo es que las criollas no sean una mera moda, sino un lugar de permanencia o estadía, de disfrute, de comunión y de unión, acorde a su naturaleza. Entendemos que hay aún mucho por explorar y también por admirar de estas variedades siempre tan bastardeadas, porque solemos bastardear lo propio, por no estar a la altura de lo europeo. Hoy se encuentran de la mano de dedicados productores, hermosas versiones. Demuestran que con el mismo buen cuidado que han recibido tradicionalmente las europeas, también pueden producir vinos expresivos y de calidad, con una frescura y tomabilidad únicas".

Da cuenta de ello que se presentaron en la feria 50 proyectos, poniendo a disposición nada menos que 159 etiquetas para degustar. Productores de distintas zonas del país y mucha gente circulando, asistieron 160 personas interesadas en las criollas, a tal punto de pagar una entrada para una feria 100% exclusivamente dedicada a ellas. En una segunda apertura dedicada al trade, somms y la prensa se sumaron otras 60. Una energía que confirma que esto ya no es sólo una rareza para pocos.

Además, participaron del evento brindando una exposición sobre los trabajos de investigación que hace años realiza el INTA (ver nota) los investigadores Gustavo Aliquo y Santiago Sari.


Como compartimos con Musu, en cuya vinoteca "La cueva" (por entonces Mr. Wines) se realizó esa primera cata de 2017: "nos quedamos con una sensación fuerte: el futuro de las criollas es mucho más prometedor de lo que nos imaginábamos por entonces".

Escuchar el trabajo de investigación del INTA, ver cómo se estudian clones, zonas, adaptaciones y posibilidades, y al mismo tiempo conocer que productores como Juanfa Suárez están volviendo a plantar criollas en Paraje Altamira, una zona enorme para el vino argentino, nos hace pensar que hay mucho más camino por recorrer.

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