Aquí te presentamos las Criollas Chicas del Valle Calchaquí
Luego de publicar la nota sobre el Seminario de Criollas de Descorchados y las notas sobre los vinos chilenos de uva País y las Criollas Chicas de Cuyo presentados en el mismo, cerramos esta serie de cuatro notas sobre las uvas Criollas con las del Valle Calchaquí.El Esteco Old Vines 1958 Criolla Chica 2019
"Estas uvas de Criolla iban todas a parar a un rosado", cuenta Claudio Maza, quien al igual que el jefe de enología de El Esteco Alejandro Pepa viene del este de Mendoza, donde la variedad es fuerte.
“Quisimos no hacer un vino masivo, sino trabajado con tecnología, para recuperar parte de nuestro terruño. Vimos que si no hacíamos algo se venía el fin del famoso cuartel 27 de Finca las Mercedes, porque esa uva no era utilizada para vinos finos”.
“Tuvimos que trabajar desde 2011 para demostrar a los ejecutivos de la bodega que valía la pena. Intentamos hacer algo tradicional y a la vez moderno. En 2012 y el 2013 probamos vinificarla en tanque de acero y en piletas de concreto, elaborándola como si fuera un tinto, fermentando con pieles y semillas, pero resultaban vinos desequilibrados”.
Agrega que "La criolla no obtiene una madurez completa dentro de la parra y tampoco dentro del racimo. Son uvas semilludas, que tienen hasta tres o cuatro semillas por uva, y suelen ser tánicas. Se desbalancean hacia la parte tánica, aunque no tienen antocianos, porque tienen bajo color".
"Queríamos hacer algo refinado, con los aromas a fruta y terrosos de los bodegones viejos del Este mendocino que conocimos, pero eliminando la humedad".
"En 2014 nos animamos a presentarla y se la dimos a probar a Tapia, quien cuando le dijimos que la habíamos hecho en cuba de roble nos dijo: ¡la cagaste!"
"En 2015 aparece en la bodega el huevo de concreto. Entonces, la cuestión es tratar de trabajar los fenólicos y eliminar los amargos. Empezamos a despalillar y dejamos solamente 10% de racimo entero, con mucho trabajo en la mesa de selección para sacar los granos verdes. La mantuvimos con pieles y semillas durante un tercio de la fermentación, hasta sentir la primera rusticidad. Ahí descubamos y la seguimos trabajando como blanco, fermentando a 22 °C (aunque los blancos se hacen a 15 °C)".
"Se la volvimos a presentar a Tapia en 2015 y le gustó mucho. Salió comercialmente como Old Vines, uvas defendiendo el patrimonio. Tiene paleta aromática terrosa, hojas, humedad y sotobosque", la describe Claudio Maza.
"Al principio se les perdonaba algún defecto. Pero hay que tratarlas igual que tu mejor varietal para obtener de ella vino sanos", finaliza Claudio Maza.
Valle Arriba Criollita. Criolla Chica 2018
Pertenece a la bodega de Raúl Dávalos, cuyo primo Francisco Morelli, vino a presentarla: "La usaba mi tío (el padre de Raúl Dávalos, fundador de bodega Tacuil) para cortar el Tacuil y que no se fuera en alcohol, para poder mandarlo a Inglaterra".
Aclaramos que en este caso nos falta la foto de la etiqueta, porque se presentó una muestra que no la tenía.
Es un Parral de 1/4 de hectárea en una zona de Molinos donde hay mucho sol y calor, con un suelo franco arenoso y algunas lajas, en la margen derecha del río Molinos. Tiene 18 meses de crianza en roble neutro. Cosechada a principios de marzo. Tiene mucho color y es más rústica todavía.
Vallisto Extremo Criolla Chica 2019
Francisco Lavaque (Pancho) cuenta que su Criolla nace en coincidencia con su inicio enológico, en 2017. Son uvas de viñedos plantados en 1898 en la quebrada de Hualfin, Catamarca, ubicadas por encima del pueblo del mismo nombre, a 2.600 m sobre el nivel del mar.
"El viñedo tiene muchas horas de sombra, suelos rocosos y es algo arcilloso. Son apenas 1,5 hectáreas que rinden solamente 4.500 kilos al año de producción total", describe Francisco.
“Es un viñedo de fines del siglo XIX, estamos redescubriendo la criolla de viñedos antiguos”.
"Es un vino tinto de color rojizo suave y brillante, con buena acidez en boca, que le aporta nervio y frescura. Presencia de notas a frutas rojas que nos recuerda a la granada y a la cereza, tanto en nariz como en boca. Ideal para disfrutar en primavera y verano”, dice Vallisto en su página web.
"Éste vino me abrió puertas en mercados de exportación, porque vender “otro Malbec más” es difícil. He escuchado comparaciones de la Criolla con el Pinot Noir y el Nebbiolo. La estructura tánica, la capacidad de guarda y la acidez son sus características. Se fermenta con 5% de escobajo y lo notable es que colapsa la descobajadora, de lo fuerte que son los escobajos. Es parte de nuestra identidad", dijo Pancho, cerrando la serie de presentaciones de Criollas y creo que esta frase es muy buena para dejarla como cierre de esta serie de notas.
Notas de la serie:
- Seminario de Criolla - Descorchados 2020
- Las País presentadas en el seminario de Criollas de Descorchados 2020
- Criollas Chicas de Cuyo (Mendoza y San Juan)
- Criollas Chicas de los Valles Calchaquíes









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