El sábado 7 de marzo concurrimos a la primera edición de Fuegos y Vinos, una nueva feria de vinos organizada por la agencia de eventos vinícolas Chilli Productora de Jerónimo Arto, que junto a Montenegro Wines de Pablo Montenegro, operan mayormente en la zona norte del gran Buenos Aires.
La novedad fue en este caso, que a la variada oferta vínica aportada por varias bodegas y distribuidoras se sumaron opciones gastronómicas realizadas bajo la cocción de distintos tipos de fuegos, y de allí el nombre del evento (que, en el título de esta nota, pusimos en el orden correcto, al menos en nuestra opinión de fanáticos: el vino primero).
La cita fue en el complejo Santa María Park, ubicado cerca de la zona de Nordelta, que posee dos edificios de oficinas implantados en diagonal uno frente al otro, formando una "V" (como se ve en la foto de arriba). En los jardines ubicados entre ambos edificios se desarrolló el evento, encontrándose en el vértice de la "V" los stands de gastronomía y en las galerías al aire libre de ambos edificios los stands de vinos, conformando una bonita disposición que dejaba libre el centro del cuidado jardín para disfrutar y conversar copa en mano. Bien elegido el lugar.
La oferta de vinos para degustar resultó amplia, con bodegas de distintas regiones del país como Salta, Tucumán, San Juan, Mendoza, Neuquén y Río Negro.
Además, había otros stands atractivos para el visitante y el enófilo que les permitiría explorar, por ejemplo, la oferta de cavas eléctricas Vondon y Wine frooz; conocer las velas con aromas a vino ofrecidas por "Sentí vino" o comprar los funcionales accesorios relacionados con el vino como porta copas, señaladores de copas, porta botellas, corta gotas y posa copas, elaborados artesanalmente en cuero, por Accesorios NDA.
Bodegas
La presencia de bodegas y vinos fue nutrida y variada, desde algunas de las grandes o ya consagradas para el gran público, como vinos del grupo Clos de los Siete, Nieto Senetiner, Salentein, Cadus, Riglos, Pascual Toso o Alfa Crux (ex O´Fournier), pasando por bodegas medianas con trayectoria como Fuego Blanco, Sottano, Huarpes, Taymente, Antucura y Gouguenheim hasta algunas bodegas más pequeñas o de venta directa como Miras, Mevi Family Wines, Malbec Por Favor, Toqui de Salta.Como siempre en estas ferias el tiempo no da para probar todo, así que les voy a contar un poco aquellas en las que llegué a conversar con quienes atendían los stands.
El primer stand que visité fue el de Hemsy, apellido de la familia propietaria de esta bodega que comenzó en el año 2007 elaborando vinos salteños de una finca con 20 hectáreas plantadas en Chimpa, a nueve kilómetros de Cafayate (yendo desde Tolombón). Probé toda la línea, comenzando por un rosado de Malbec que me gustó mucho. Me resultaron todos muy correctos, con la fruta adelante, y pasos por madera en la proporción justa que la potencia salteña requiere para domar el ímpetu de sus vinos. También me sorprendieron por su respeto a la tipicidad y lo claro de la línea conductora en el estilo, que lleva el enólogo Daniel Hefner. Como algo distinto, el Tannat me gustó también y empezaría por el para probar algo distinto de esta bodega, si no la conociera.
A continuación, pasamos por el stand de Malbec Por Favor, marca llevada adelante por Pablo Cabello, un doctor en química que luego de realizar una especialización en en enología comienza a producir sus propios vinos. En 2017 se establece en Lujan de Cuyo donde tiene una bodega con capacidad de producción y almacenaje de 3 millones de litros y 12 viñedos seleccionados que los abastecen. También comenzamos con un Rosé pero en este caso de Syrah y luego seguimos con los Malbec: Joven, Reserva, Gran Reserva y Black Series. En todos se nota la impronta de la uva de Lujan con mucha fruta madura y taninos redondos y el aporte de la madera, al estilo clásico.
Luego conocimos los vinos MeVi (nombre compuesto por las primeras dos letras de los apellidos de los propietarios los socios Rolando Meninato y Oscar Vignart quienes están en Mendoza desde el año 1991, cuando compraron una finca en San Martín y donde construyeron su primera bodega en el 2003, para después comprar una finca en Maipú y construir una bodega modelo que fue inaugurada en abril del 2011. Me sorprendió y gustó mucho el Gran Reserva de familia Pinot Noir de esta bodega.
La recorrida continuó, probando luego el particular Semillón de Marcelo Miras y también su Pinot Noir, los Crux Tempranillo y Malbec de la bodega Alfa Crux (ahora perteneciente a la familia canadiense Agostino), el Gewurztraminer de Fuego Blanco, los Cadus y el Mariflor de Michel Rolland, entre otros.
En fin, otra buena feria que acercó gastronomía y vinos de varias bodegas a la gente de la zona norte, algo que hace falta. Que se repita!






que lindo recuerdo, gracias
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