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miércoles, 15 de abril de 2020

El Valle de Calingasta contado por Pancho Bugallo (1)

Revalorizando la historia vitivinícola del Valle de Calingasta

Tuve el privilegio de participar en una Master Class realizada por la AAS para sus socios, en la cual el tema fue el Valle de Calingasta. La misma fue moderada por Paz Levinson y dictada por Francisco (Pancho) Bugallo, socio y enólogo de Bodega Cara Sur. Fue tan completa e interesante que, luego de pedir permiso al autor, publico mis apuntes en dos notas. Espero que estos textos reflejen sin desvíos lo brillantemente expuesto por Pancho. 

Calingasta es el departamento más grande de la provincia de San Juan, limitando con Chile y la Cordillera de los Andes y, hacia el sur, con Mendoza.
El Valle de Calingasta es largo (120 km) y angosto, ubicado entre la cordillera frontal y la precordillera. Es una zona que antes tenía como principal fuente económica la minería pero que siempre contó también con una importante zona cultivada entre las localidades de Barreal y Villanueva.

Hay dos indicaciones geográficas en el valle, una que cubre el valle completo, denominada IG Calingasta y otra específica de la zona de Barreal, la cual fue declarada en el año 2013 y no tiene bien definidos sus límites.
Al estar ubicada entre cordilleras, posee mucha variedad de suelos y diversidad. La zona es un oasis artificial, gracias a la canalización del agua del río.

El valle tiene en total 5.000 hectáreas con derecho a agua, aproximadamente la mitad de las cuales aún no se encuentran cultivadas. De lo que sí está cultivado gran parte se dedica a la explotación forestal (álamos) y a la pastura para ganado (alfalfa). Sólo algo más de 200 hectáreas se dedican a la viticultura, lo cual es muy poco, y por lo tanto, hay sólo pequeñas bodegas.

Sin embargo, puede decirse que aproximadamente el 25% de las personas que trabajan en la industria del vino en San Juan lo hacen en este valle, aunque esto no represente el mismo porcentaje de volumen de vino producido, debido a la atomización de la producción local.

Una de las riquezas del valle es que tiene mucha agua disponible gracias a sus tres ríos: Río de los Patos, Río Calingasta y Río Castaño, los cuales se unen para formar luego el Río San Juan. Son ríos de deshielo pero que tienen agua todo el año. La zona del Río Castaño es donde se asentaron las estancias más importantes del valle debido a que es la zona de mayor productividad por estar ubicada al norte y contar con mayor temperatura.

Cabe destacar que en el valle no hay diques, lo cual tiene su efecto en la composición superficial de los suelos dado que el agua que se utiliza para riego (el cual se hace por manto, de manera superficial) arrastra mucho material fino el cual se deposita en los primeros 20 a 30 cm de los suelos de los viñedos, dando la sensación de que los mismos son suelos pesados, aunque abajo no lo son. Esto tiene el beneficio de aportar fertilizantes naturales.
Río Castaño
Barreal se ubica a la margen derecha del Río de los Patos, así como Hilario, que es la localidad donde se focaliza el proyecto Cara Sur. En la margen izquierda de este río se encuentran los suelos aluviales y el 70% de lo plantado en el valle está ubicado de ese lado. Lo antiguo cultivado se encuentra en el margen derecho y lo más nuevo en el margen izquierdo.
Río Los Patos
En Sorocayense y en Hilario hubo aluviones que vinieron de la precordillera y trajeron material fino del triásico. Al revés de los aluviones de la Cordillera de los Andes, que dejan el material grueso cerca y el fino lejos de la misma, en este lugar el material fino se encuentra pegado a la precordillera y el material grueso más lejos. Esto sucedió porque el material grueso fue "como flotando" sobre el material fino y terminó más lejos. Por eso hay rocas de cuarzo con cantos filosos y filitas, que son láminas de arcilla compactada que, con el paso del agua, se desgranan formando ese material fino que se arrastra.

El clima

Las estaciones están bien marcadas; con veranos calurosos, pero con noches frescas, e inviernos muy rigurosos llegando a temperaturas de 12 a 15° bajo cero y con días muy cortos. Este clima de montaña imprime carácter a las personas que viven en este lugar y ese carácter se traslada a los vinosAdemás, es muy seco: solo llueven 50 mm al año y la humedad relativa promedio es de 15%, lo que da una sanidad muy buena; no siendo necesario la aplicación de fungicidas ni pesticidas.

Los Suelos

En la foto se ven las filitas existentes en Hilario, suelo representativo del 80% de las viñas viejas que están plantadas en dicho lugar. Pero esto no es así en el resto del valle, que son suelos más influenciados por los ríos que arrastran materiales de otros lugares de la cordillera. Las filitas son rocas sedimentarias, láminas finas y compactas, que cuando corre el agua se van desintegrando y forman el limo que termina sobre el suelo de los viñedosEn Hilario estos suelos con filitas y cuarzo están ubicados apenas a 200 metros y hasta 500 metros de los cultivos. Hilario se encuentra a 1.450 m sobre nivel del mar; mientras que Barreal está a 1.700 y Calingasta (que es el lugar donde se juntan todos los ríos) a 1.400 msnm. 

Hasta aquí la primera parte, con la cual ya nos vamos haciendo una idea de las características de este particular y no tan conocido valle sanjuanino. En la siguiente nota continuamos con la explicación que Pancho Bugallo dio acerca de la historia, el presente y el futuro vitivinícola de este hermoso lugar . 


Todas las fotos y gráficos son propiedad de Pancho Bugallo y fueron publicadas con su autorización.


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