Esta semana festejamos el #DíadelMalbec #MalbecWorldDay, la uva tinta que a los argentinos más nos gusta y nos representa.
Para nuestros amantes y apasionados del vino, el Malbec es mucho más que una cepa entre todas, es casi como el dulce de leche.
Es el vino que ocupa la mayor parte de nuestras cavas, solo o acompañado en blends por otras uvas de origen francés, como también lo es el Malbec. Pero estas historias acerca de su origen, cómo llego a la Argentina y su excepcional adaptación a las distintas regiones de nuestro hermoso país ya las hemos contado en años anteriores (nota) e incluso, si estas interesado, hay una muy buena descripción en esta nota de nuestro grupo Argentina Wine Bloggers, cuya introducción escrita fue escrita por el colega, sommelier y docente Roberto Colmenarejo.
Qué sentimos por el Malbec
De lo que quiero hablar ahora es de lo que sentimos sobre el Malbec quienes profesamos devoción por el vino en la Argentina. Decía antes que es como el dulce de leche para nosotros, y pensándolo bien, aunque son dos alimentos muy distintos, nos llegan a generar los mismos sentimientos: somos incondicionales con ambos porque los conocimos y adaptamos nuestro paladar a su dulzura desde "chiquitos".
Para todos, el Malbec ha sido el vino que estuvo siempre en nuestras mesas, habiendo incluso muchísimos consumidores que eligen tomar "solo Malbec", así como a un fanático del dulce de leche difícilmente se lo podrá conformar con una mermelada de duraznos. Incluso, analizándolo con una mirada abarcativa a nivel internacional, el Malbec ha logrado superar ampliamente al dulce de leche, porque ha conquistado el paladar de millones de personas en todo el mundo y se ha afirmado en las importaciones de vino de países importantes como Estados Unidos, Inglaterra o Brasil, por solo nombrar algunos, algo que no ha logrado el dulce de leche al cual aprecian como muy empalagoso. Anda a encontrar un frasco de dulce en esos países, pero sí vas a encontrar fácilmente un Malbec... Aparte, nadie discute que el mejor Malbec es argentino, en el vino, los uruguayos tuvieron que elegir el Tannat...
La argentinidad al palo
Como sucede con nuestros grandes ídolos futboleros, el Malbec representa la argentinidad al palo. En los ochenta y noventa, cuando la revolución del Malbec recién empezaba y estaba joven, fue como Maradona: explosivo, potente, caliente, sanguíneo y ¿porque no? hasta extremo. Con esas armas nos llevó a la gloria y conquistó el mundo.
Y desde el 2000 en adelante entró en otra etapa, cual Messi, con más fineza, con electricidad y nervio, capaz de sacar un conejo de la galera en cualquier terreno (terroir) y de pisar fuerte y ganar en cualquier liga.
Como a Messi, ¿sólo le falta a este nuevo Malbec ganar el campeonato mundial de los vinos? No lo sabemos, pero tiene todas las condiciones para ello.
Y desde el 2000 en adelante entró en otra etapa, cual Messi, con más fineza, con electricidad y nervio, capaz de sacar un conejo de la galera en cualquier terreno (terroir) y de pisar fuerte y ganar en cualquier liga.
Como a Messi, ¿sólo le falta a este nuevo Malbec ganar el campeonato mundial de los vinos? No lo sabemos, pero tiene todas las condiciones para ello.
En el mundo del vino hay fuertes contendientes y difícilmente se puede hablar de un campeón mundial. Por lo pronto el Malbec cada vez más seguido alcanza el olimpo de los cien puntos de los críticos internacionales y nuestras bodegas y enólogos tienen claro que es nuestro emblema, la variedad que abre caminos y nos dio un lugar en el mundo.
Por todo esto: gracias Malbec y ¡Feliz día!
Foto portada: composición editada por Julieta Ramos Romani
Dulce de leche by @ddlargentino
Malbec argentino by Cronista Comercial




👍👍👍
ResponderEliminar