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martes, 28 de julio de 2020

Vinos de microterroir de El Porvenir de Cafayate

Cata virtual El Porvenir de Cafayate.

La búsqueda del microterroir en el Valle Calchaquí 

Daniel Guillén es el agrónomo y Francisco Paco Puga el enólogo de Bodega el Porvenir de Cafayate, acompañaron a Lucía Romero, tercera generación de la familia a cargo de la bodega, en una cata virtual en la que pudimos probar tres vinos especialmente elegidos por ellos para marcar el trabajo de microterroir que vienen realizando en el Valle Calchaquí.
El Valle de Calchaquí se desarrolla a lo largo de 300 kilómetros, entre dos barreras montañosas: las Sierras del Cajón al Oeste y las Sierras Calchaquíes al Este. Posee un clima afectado por el anticiclón del Atlántico, tanto que muy cerca, apenas del otro lado de la sierra, se ubica una selva subtropical: la de las Yungas.
Pero la humedad queda toda de ese lado, porque poca logra pasar por encima de las sierras, con lo cual en el valle hay una baja incidencia de enfermedades fúngicas. Además, por la altura, hay mucha amplitud térmica. Es un desierto de altura de clima relativamente frío y seco.
La vitivinicultura se encuentra plantada desde el Río Santa María hacia el Oeste, hacia el lado de la Sierra de los Quilmes o Sierra del Cajón.

Los suelos que trabajan en estas líneas especiales de Pequeñas Fermentaciones están al pie del monte, conos aluvionales que arrastran material del cerro: rocas ígneas y sedimentarias. La velocidad de degradación de estas es la que determina la granulometría, habiendo feldespatos de calcio, potasio y magnesio.

Finca Alto Río Seco

En finca de apenas nueve hectáreas fue plantada al pié del cerro con Malbec, en el año 2011. La concentración de piedras es mayor y siendo también de mayor tamaño. Hay menos arena, con suelos menos fértiles, especialmente en el sector apical. En el sector distal la roca ya se fue desgranando y hay arena y limo, por lo que las raíces pueden profundizar más y encontrar más agua y nutrientes.
El sector apical y el distal distan apenas 500 metros uno del otro, por lo que cada hilera de viñedo es difiere de la siguiente. Las Calicatas al principio muestran unos 15 a 20 cm de suelo rico en nutrientes, pero de allí para abajo aumenta el tamaño de las rocas y al llegar a 1,20 metros ya es pura roca grande, de manera tal que no se puede continuar excavando.
A mayor cantidad de roca hay menos suelo explorable por las raíces, por lo que estas en cierta manera se regula el crecimiento de las plantas debido al estrés al que se ven sometidas, dando como resultado fruta de bayas más chicas, rendimientos menores, pieles más gruesas y con ello vinos de mayor estructura y un poco salvajes.

“Es importante no perder la historia, cuando uno camina hacia mayor elegancia y modernidad”, expresan, por lo cual comenzamos la cata con un vino de estilo clásico que se elabora desde el año 2003.

Laborum Malbec SV Finca Río Seco 2018

Este vino fue el punto de partida para notar la diferencia entre los vinos a catar, es un Malbec que se produce trabajando desde hace años sobre la misma superficie y con un estilo más clásico, debido al tipo de suelos: un perfil de vino con amplitud. 
En este suelo la planta está más relajada, dando una fruta intensa, roja y madura. Por ello es importante el momento de la cosecha para obtener cierta frescura. Pasa 12 meses en roble francés y americano y se elaboran unas 25 mil botellas.

Laborum Nuevos suelos 2019

Este nuevo lanzamiento de la bodega podría decirse que es un vino de microterroir. Explica Paco Puga que en la finca hay cinco lunares geológicos distintos, que se formaron dependiendo de cómo caían los riachuelos desde el cerro, por lo que son cinco suelos diferentes. 
Se trata de un blend de las parcelas 3 y 5, siendo esta última “un suelo que no tiene limo ni tierra,  puramente pedregoso, con sedimentos calcáreos y falta de magnesio; lo cual se nota en el rojizo que toman las hojas de la planta”, explican. Las raíces, estresadas, dan tensión en boca, fruta roja y negra y algo herbal.

Dependiendo del año, se usa un poquito de racimo entero, siendo el porcentaje en la cosecha 2019 entre 3 y 5%. Se utilizan levaduras indígenas para potenciar el estilo salvaje, apretado y encerrado que da en los aromas. Tiene una nota floral, a flores o frutas azules, que vienen dadas por el tipo de suelo, que no es un suelo tradicional en Cafayate. “La micro oxigenación en botella lo va a ir puliendo”, aclara Paco, pero es un vino que se disfruta mucho ya en este momento.
"Este vino lo trabajamos sin roble para que se pueda percibir bien la textura de suelo". Paco Puga.
Son 7.500 botellas que salen a la venta con un sugerido de $1.200

Laborum Malbec de Parcela

Proviene de una parcela de Alto Río seco, la más pegada al cerro, que tiene arriba entre 40 y 50 cm de arena y abajo piedra. En boca se siente la fruta madura, con intensidades florales de suelos fríos y calcáreos. Tiene una entrada golosa y corpulenta y al final aparece como más apretado, por el tanino calcáreo. 
Esta finca se cosecha unos 15 días antes en la parte de piedra que en la arenosa, lo que demuestra la diferencia en la evolución de la uva debido a la influencia de los suelos, pese a estar tan cercanas una de la otra.

Este vino tiene una guarda de 14 a 16 meses en barricas de 300 a 500 litros, se elaboran 5.500 botellas y tiene un precio sugerido de $1.650.
"Nos encanta poder mostrar esta diversidad y los distintos micro terroir de Cafayate" Lucía Romero.

Lo que se viene 

Cuando les preguntamos cuáles serán los próximos pasos nos cuentan que al lado de Alto Río Seco ya plantaron 12 hectáreas más con Cabernet Franc, Mourvedre y Grenache. 

También confiesan que están trabajando para lograr una expresión mas fina en el Cabernet Sauvignon (una de las cepas que mas me gusta como se expresan en Cafayate). “Estamos haciendo ensayos agronómicos y en bodega para balancearlo, sin perder su identidad. Estudiamos el manejo de la luz y la sombra en el viñedo y soltamos el espaldero para que la pirazina, con la luz difusa, se vaya a afinando” amplía Guillén. 

“La vitivinicultura en el noroeste argentino es muy joven y queda mucho camino por recorrer”, dicen, entiendo que refiriéndose a estos nuevos caminos que están transitando de mayor especialización y búsqueda de fidelidad al micro terroir. 

Tienen la ventaja que hay material humano inquieto y dispuesto a hacerlo y que los vinos de la región ya se han ganado un prestigio local e internacional (El Porvenir exporta el 60% de su producción a más de veinte países) que empuja claramente en ese sentido.

 El ángel del vino. Blog de vinos

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