Santa Julia Textual Innovación Extrema
Las ya tradicionales líneas Santa Julia Innovación y Zuccardi Textual se unen
Con una nueva etiqueta que incluye los nombres anteriores de ambas líneas, más el agregado de la palabra "extrema"; este lanzamiento conjuga dos proyectos que anteriormente ya estaban relacionados, porque Zuccardi Textual era la línea a la que llegaban los varietales que la bodega consideraba habían sido más exitosos entre los innovación de Santa Julia.
La línea Santa Julia Innovación comenzó en 1996 y por más de una década lanzó regularmente al mercado los resultados de su finca experimental de Santa Rosa, en la que se plantaban variedades no tradicionales en Argentina, principalmente provenientes de Italia, Francia y Portugal; que eran registradas en el Registro Nacional de Cultivares (RNC).
Plantación experimental de Ancellota en Finca Santa Rosa
Para ello se traían desde 500 a 3.000 plantas que se cosechaban a los tres años, se vinificaban y, si gustaba el resultado, se expandía la superficie plantada. La mayor virtud de esta línea era ofrecer al consumidor argentino la posibilidad de conocer y probar nuevas variedades desconocidas para él; algo lamentablemente muy común en un país en el que la importación de vino es estrictamente limitada.
Se llegaron a tener unas 40 variedades y 17 hectáreas de nuevas cepas en las que se evaluaba el comportamiento agronómico de las plantas, ya que algunas no se adaptaron bien; como fueron los casos de la Touriga Franca o Trincadeira, que se pudría, o la Tinta Cao que se helaba muy fácil. Variedades que hoy son normales en Argentina, como el Viognier y la Ancellotta, fueron traídas por Santa Julia y registradas en el INV bajo este programa en los años 90.
Las etiquetas de la anterior línea Innovación, ahora discontinuada
Así pasaron por este programa, cuyos vinos se elaboraban en el sector experimental de la bodega Santa Julia de Maipú en tanques que van desde 250 a 6.000 litros; variedades tintas como Arinarnoa (cruza de Merlot y Petit Verdot), Marselan, Ekigaina, Carmenere, Caladoc (cruza de Malbec y Garnacha), Graciano, Aglianico y variedades blancas como Fiano, Albariño, Vermentinho, Verdelho y Falanghina, entre otras. Muchas tuve la oportunidad de poder probarlas en la visita a Finca Santa Rosa en 2019:
Fernández, el enólogo que elabora todos los vinos de Santa Julia y que también estaba a cargo desde hace unos años de los Innovación y los Textual (trabaja bajo la enología general de Rubén Ruffo y la dirección técnica de Sebastián Zuccardi); expresó: "buscamos hacer vinos fáciles de tomar, frescos y frutados, que hablen del lugar de donde provienen, de cada variedad; interviniendo poco con la madera y cosechando con menor madurez posible".
"Trabajamos apoyados en pilares: 1) la calidad: buscamos entregar siempre la mejor calidad que podamos en cada línea. 2) la relación precio calidad, y 3) muy importante, la innovación, con nuevas tecnologías que ayudan a estandarizar esa calidad" agregó, para continuar: "para ello utilizamos, por ejemplo, métodos como la maceración carbónica o buscamos nuevas regiones. A la par de todo esto intentamos hacerlo siendo sustentables con el medio ambiente al cual respetamos mucho; haciendo reciclaje del agua, siendo la bodega con más cantidad de hectáreas orgánicas en el país, haciendo incluso vino sin sulfitos (Burro). Y aplicamos la responsabilidad social empresarial con el plan Santa Julia educa, talleres en los viñedos de oficios para familiares de trabajadores, etc. (ver nota).
"Entendemos la forma de hacer vino, como un todo". Sebastián Fernández
En los últimos años, aquellas variedades que mostraban los mejores resultados fueron también plantadas en la Finca La Ribera ubicada en Vista Flores, Valle de Uco. El viñedo está en la primera terraza del Río Tunuyán, lo cual marca mucho la impronta del suelo, encontrándose mucha piedra típica del río y siendo muy heterogéneo, con una capa superficial muy fértil de arena y limo, sedimentos finos, con muy buen drenaje y bastante equilibrado. Hay algunos cuarteles muy extremos, de pura piedra, que dan a los vinos una parte filosa y mineral en boca. No hay calcáreo sin embargo.
Actualmente en La Ribera hay Malbec, Cabernet Franc, Tempranillo, Syrah, Bonarda, Ancellotta, Petit Verdot, Chardonnay, Viognier, Albariño, Teróldego, Pecorino, Graciano, Nebbiolo, Carignan, Marsanne, Mourvedre y Grenache. De allí salen muchas de las uvas de distintas líneas de Santa Julia.
Según Fernández, en La Ribera los suelos cortos (de menor profundidad para el desarrollo de las raíces) se utilizan para plantar las variedades blancas y los suelos de perfil medio, de 0,80 a 1 metro o más de profundidad, para los tintos.
"Esta unión significa ponerle el moño a todo ese camino. Esta línea Textual Innovación Extrema ya no tiene nada de Santa Rosa, todo proviene de Finca la Ribera, dónde hay 10 hectáreas en total entre todas las variedades experimentales. La idea es ser sólidos y mantener estas variedades en el tiempo" (antes Innovación solo lanzaba algunas que iban variando cada año).
"En finca Santa Rosa el Bonarda, el Torrontés y el Tempranillo se dan muy bien, pero otras variedades se dan mejor en el Valle de Uco, donde se obtiene mejor acidez natural, hay una ventana de cosecha más amplia y se logran mejores perfiles en nariz", finaliza Sebastián.










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