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martes, 1 de diciembre de 2020

El Gran Amigo del vino argentino: Alejandro Vigil

Alejandro Vigil con Argentina Wine Bloggers

Cata de los cuatro Gran Enemigo 2016 Cabernet Franc

En otro gran #EncuentrosAWB nos juntamos con Alejandro Vigil para hablar de las expresiones del Cabernet Franc en los diversos terruños en los que lo elabora, bajo el lema: Cabernet Franc Mensajero de lugar. 

Para el público del vino, presentar a Alejandro Vigil es como a un futbolero presentarle a Messi o Maradona: no hace falta. Porque el director enológico del grupo de bodegas perteneciente a la familia Catena tiene una larguísima y reconocida trayectoria a la cual, además, se ha agregado en los últimos años una colección propia de vinos galardonados con 100 puntos. 

Por si fuera poco, Alejandro cultiva un estilo abierto y profuso en las redes sociales, contestando a todo el mundo y ganándose así la admiración de muchos, no solo por sus vinos, sino también por su estilo y pasión en la comunicación de la viticultura en general.

Por ello, en esta nota, no nos limitaremos a contar lo que dijo acerca de sus Gran Enemigo, sino que también reseñaremos varias frases de esas que vale la pena dejar escritas entre comillas. Allá vamos:

"Me acerqué al Cabernet Franc porque lo vi muy parecido al Malbec", sorprendió de entrada y aclaró: "Es mucho más difícil poner el paisaje en una botella de Cabernet Sauvignon, el Cabernet Franc o el Malbec permiten mostrar mejor las diferencias de los terroir", reafirmando así la reconocida virtud de la plasticidad del Franc para representar fielmente los distintos terroir en los que crece.

"Al Franc lo conocí en un viaje a la Loire y Pommerol, y descubrí que daban dos Cabernet Franc muy distintos. En la Argentina lo descubrí fuerte en 1996 o 1997, cuando visité un viñedo con el profesor Alcalde (ampelógrafo y creador de un museo de variedades) y me dijo: eso no es Carmenere, es Cabernet Franc. En Catena Zapata empezamos en el 2001, plantándolo en el viñedo Angélica".

"En 2008, cuando pensaba cuál podría ser la cepa ícono para El Enemigo, estaba entre la Bonarda y el Cabernet Franc. Pero me decidí por el Franc porque pensé que podía crecer y desarrollar más con él. Incluso, por alguna razón que nunca logré que me explicara, Nicolás Catena había hecho plantar Franc en todos sus viñedos. También con el Colo Sejanovich (ex winemaker y agrónomo de Catena) hablábamos mucho siempre sobre cómo elaborarlo", concluye.

Enseguida le lanzamos esta pregunta:

- ¿Qué tiene que tener de especial y que lo distinga un enólogo para hacer grandes vinos, más allá de contar con un excelente equipo de trabajo y medios en bodega?

"Lo que tienes que tener es un plan. Cada bodega debe hacer sus planes y desarrollarlos y la sumatoria de todo eso debe ser la guía. Hay que tomar riesgos pero nivelándolos con la experiencia".

"Porque a la larga no importan los nombres, sale fuera del lugar el individuo, hay que ir más allá del ego, para llegar el concepto de terroir. Los nombres duran 30 o 40 años y después desaparecen, lo que queda es el vino. En la etiqueta dice el lugar, de dónde viene el vino". 

Y enseguida profundiza en un concepto en el que todos coinciden: hacer buenos vinos lleva mucho tiempo. "No es que estemos haciendo hoy el vino a tomar en 100 años, es la suma de todas las cosas que vamos haciendo, para llegar a esos vinos de excelencia en 100 años"

Luego de esta entretenida introducción pasamos a probar los vinos (todos cosecha 2016) hablando de las características del Cabernet Franc en cada zona:

Gran Enemigo Agrelo

"El primero con que tuve mucho contacto fue el de Agrelo. En años secos y sin agua para regar, se saliniza, y si el año es muy húmedo la uva se pudre... Los años secos, con agua para regar, son los mejores". 

"Alto Agrelo me gusta mucho para el Malbec y ciertas zonas de Agrelo para el Cabernet Sauvignon. Este Gran Enemigo Agrelo 2016 tiene una textura en boca dada porque el año 2016 fue frío, equivalente a una zona dos Winckler, como en la Borgoña", detalla.

Gran Enemigo Chacayes

Uno de los más fáciles de beber y de los más gastronómicos, le decimos, y Alejandro replica: "Siempre pienso: un choripan con el vino y que se lleven bien, tomando el chori como una comida, claro".

Este vino, que obtuvo 99 puntos Suckling, ofrece un poco de todo: es puro, fresco, fluido y resultó ser el de mayor "chupabilidad" al momento de la cata comparativa, aunque en mi criterio los otros suman mayor grado de complejidad.

Gran Enemigo Gualtallary

Es una zona que Vigil conoce muy bien ya que en un momento -en los inicios- llegó a vinificar el 80% de sus viñedos. Todos los Gran Enemigo tienen un porcentaje de Malbec y Alejandro resalta que "el Franc, con el Malbec mezclado, es una gran expresión de Gualtallary".

"Gualtallary es un abanico aluvional de 60 millones de años, y la zona llamada Monasterio, al pie de la Sierra del Jaboncillo tiene carbonato de calcio. En Gualtallary hay suelos muy distintos de origen, porque en realidad es una división política y habría que dividirlo según su geología y no según su geografía", aclara. 

Este vino se fermenta 50% en foudres y destaca por su estructura: un vino para soportar una guarda de 30 años.

Gran Enemigo El Cepillo

Vigil cuenta que "las uvas son del último viñedo al oeste de Valle de Uco, donde hay menos pendiente y presencia de rocas cuadradas. No sabemos si llegaron allí sin redondearse por la poca pendiente o porque fueron arrastrados por los glaciares".

"Los Cabernet Franc de zonas calcáreas tienen más intensidad", explica y se nota claramente en este excepcional ejemplar de Gran Enemigo, ampliamente mi preferido. Tiene una nota más especiada, algo mentolado, algo de clavo de olor, pimentón y es increíble lo bien que acompaña la acidez.

Luego de probar las cuatro regiones le preguntamos cuáles son, a su criterio, las cosechas que mejor representan lo que él pretende lograr en cada uno de los lugares; y no le escapó a la respuesta (nunca lo hace): "para Agrelo la 2012, en Chacayes las 2015 y 2016, de El Cepillo la 2016 y para Gualtallary la 2017". Anotado!

El valor de los puntajes

Todos los Gran Enemigo se destacan porque siempre obtienen altos puntajes por parte de los críticos internacionales, por ello, se le consultó a Vigil su opinión de los mismos:

"Los puntajes en Argentina los hemos usado mal, los hemos identificado con el prestigio. Eso vale en U.S.A. o en Inglaterra, donde hay una enorme oferta de vinos y sirve para ubicar al consumidor dentro de esa cantidad de vinos que se ofrecen".

"Los puntajes altos traccionan para levantar el nivel de los otros vinos. Los vinos de 100 puntos son experimentos, pero traccionan a los otros, en general a los vinos más jóvenes y no tanto a las líneas mas asentadas en el mercado de gamas intermedias, para las cuales hay que respetar mucho lo que ya traen como propia identidad".

"Pero mi motivación es poner el paisaje en una botella y si eso vale 100 puntos para un critico mejor".

El potencial de guarda de los Gran Enemigo

"Oxido mucho los mostos antes de fermentar y luego espero que se estabilicen en el barril ambientalmente, de esta manera no se pueden oxidar después más de lo que ya se han oxidado. Hay que evitar que se oxiden en la botella".

"Con los años en botella las diferencias se van a acentuar entre las distintas zonas. Chacayes, por ejemplo, se va a caer antes. Tienen un potencial de guarda de 12 años salvo el de El Cepillo que pueda aguantar mucho más".

  • ¿Cómo haces para imaginar o diseñar un vino?

"La idea conceptual sería como la de hacer vino sin madera y sin fruta para que muestre francamente el paisaje; y estos paisajes no tienen madera o frutas, tienen aridez, jarilla, tomillo... O sea, la clave es trabajar más sobre la estructura que sobre lo que adorna la estructura, pensar en la columna vertebral, en lo que creo que va a dar".

"La fruta es el chico musculoso del gimnasio, pero no lo que va a quedar en el tiempo, eso va a desaparecer"Mido el vino desde ese lugar, siempre.

  • ¿Qué vinos te gustan?.

"En los vinos es: me gusta o no me gusta. Y si te interesa, fíjate porqué te gustan o porqué no te gustan. En mi caso me empezaron a gustar los que no me gustaban cuando empecé a investigar, a conocer, por ejemplo los de Jerez, Jura, Borgoña, Barbaresco, Nebbiolo y recientemente Gredos".

En un momento durante la charla se lo vio sodear el vino y cuando le preguntamos contestó: "es para hidratarme, porque no puedo tomar soda sola, necesito necesito ponerle un poco de vino... Una imagen clara para mostrar uno de los factores indispensables que tiene que tener un crack de la enología: para él, todo pasa con y por el vino".


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