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viernes, 30 de junio de 2023

El proyecto enoturístico de Xumek en San Juan

Visitamos la finca y bodega de Xumek

La bodega sanjuanina se afirma con un importante proyecto enoturístico

Ezequiel Eskenazi Storey nos recibió en su finca de Zonda con la bodega recién inaugurada y muchas novedades que ciertamente enriquecerán la oferta enoturística de la provincia.

Conocí el proyecto Xumek en el atelier porteño de la artista plástica argentina Nicola Costantino en el año 2018, en ocasión de su relanzamiento con la intención de poner en valor ante el mundo los vinos sanjuaninos bajo el lema: “Una nueva imagen y estilo de vinos de Zonda”. Desde entonces vengo siguiendo sus novedades y lanzamientos de nuevos vinos, como el Xumek Rosé, su espumante y las nuevas cosechas. 

Pero esta vez la apuesta subió un escalón, se trató de viajar hasta el lugar de origen: la Finca Santa Sylvia ubicada en el valle de Zonda, el cual comienza apenas a 13 km de la capital de San Juan y es una zona turística importante para la provincia. 

Finca Santa Sylvia

Entrando al valle se llega a finca Santa Sylvia, y es como entrar en “otro lugar”. Zonda es Indicación Geográfica reconocida por el INV y cuenta con un clima semidesértico con precipitaciones de 100 mm anuales. Su amplitud térmica, acompañada del viento Zonda suave y permanente, hacen que la sanidad del viñedo sea excelente y dé como resultado uvas con gran potencial enológico. Emplazada a una altura variable de 750 - 850 msnm, la finca cuenta con 170 hectáreas de uvas Malbec, Syrah, Chardonnay, Pinot Gris y Cabernet Franc.

Desde siempre, a instancias de su fundador, la bodega se muestra completamente ligada al arte y ello se pudo observar a cada paso: el ingreso a la recién inaugurada bodega se dio bajo la suave música en vivo de un saxofonista, que le dio marco a nuestra llegada y la recorrida no se limitó a probar vinos y ver viñedos, sino también los paisajes y las obras artísticas que se presentan en la reserva natural, parte de las 9.200 hectáreas que poseen en el valle de Zonda.
Porque este proyecto va mucho más allá del vino, incluye una movida de "arte bestial" con esculturas gigantes en escala, entre las cuales se luce una ballena en tamaño natural del artista Adrián Villar Rojas, quien actualmente es uno de los artistas argentinos con mayor suceso en el mundo, tanto que en seis meses expuso simultáneamente en cuatro continentes. La idea de la ballena fue porque esta zona estuvo cubierta por el océano hace cinco millones de años y aún se encuentran restos fósiles.

También fue interesante escuchar a Ezequiel Eskenazi Storey contar cómo llegaron y se asentaron en este lugar: "Teníamos campo en Mendoza, pero cuando pisé este lugar del Valle del Zonda, que era 100% virgen me impactó y logre convencer a mi padre de comprar la estancia, que abarca 9.200 hectáreas. A partir de ahí con Daniel Ekkert y Rodolfo García en la producción (cuentan además con el aporte de Fabricio Ferrandis como enólogo residente), empezamos a plantar y en el año 2002 hicimos la primera cosecha, Syrah y Malbec que obtuvieron premios en un concurso, a pesar de haber sido el tercer verde de la planta".

Ezequiel Eskenazi Storey

Acaban de terminar la nueva bodega en el sitio, que luce impecable con sus 120 mil litros de capacidad totalmente en huevos y tulipas de hormigón armado. Por el momento sólo producen 50 mil y tienen claro que no buscarán ser una bodega grande. Antes producían en bodegas de terceros.

La finca Santa Silvia fue inscripta como reserva natural privada, porque otra parte importante del proyecto es la conservación de animales, como guanacos y ñandúes, que se están reproduciendo, ya que el concepto es no solo conservar la fauna, sino también multiplicarla.

Buscan que sea un lugar con paisaje, vinos, arte, naturaleza y gastronomía, para lo cual prontamente esperan inaugurar un restaurante de comida típica local, a cargo del chef Miguel Martín (del restó sanjuanino La Jamonería y a cargo del restó de Bodega Vistalba, en Luján de Cuyo, Mendoza), donde tendrán preponderancia las empanadas sanjuaninas y el asado de punta de espalda, un corte típico local.

Otro de los puntos claves del proyecto en relación al vino es la cava subterránea, para la cual se está construyendo una cueva en la montaña que servirá para guardar los vinos de Xumak en un entorno único y que contará también con el esculturas del escultor y cirujano plástico sanjuanino Ricardo Bustos, representando hombres y mujeres huarpes. Es que, justamente, la palabra Xumek proviene de la lengua indígena huarpe y significa "sol".

La cueva no es natural, fue construida y tiene una superficie enorme, pero nada es fácil en estos lugares tan remotos e inhóspitos. Es sabido que los terremotos vibran fuerte y seguido en San Juan y Mendoza, por lo cual la construcción de la misma tuvo que tener en cuenta esa circunstancia y no fue habilitada hasta haberla probado con el primer terremoto que sucedió hace poco. Todo el diseño es del estudio de Eliana Bórmida y se prevé la inauguración del complejo en septiembre. Otra noticia aportada en la visita es que en el año 2024 se certificará toda la producción de viñedos como orgánica.

Si bien no la visitamos porque el camino de acceso no es fácil y no disponíamos de tiempo suficiente, a 23 km de Santa Sylvia se encuentra la finca de altura, que llaman "La Ciénaga" en la cual hay 50 ha plantadas y está ubicada a 1.500 metros sobre el nivel del mar. Allí, además, se hicieron cien calicatas para decidir qué variedades plantar y hay un sector especial de 3,5 ha de micro parcelas de Cabernet Sauvignon, Sauvignon Blanc, Chardonnay, Syrah y un Malbec que fue elegido de Mendoza, desarrollado por la Universidad de Davis como libre de virus y reproducidos en el prestigioso vivero italiano Rauscedo.

En la Ciénaga tienen un reservorio de dos millones de litros de agua a 1.500 msnm que permitan regar por goteo a 1.300 y 1.400 m. Pero las parcelas para las micro vinificaciones están más arriba, a 1.530 m y requieren del bombeo de agua para esas 3,5 ha.

Todo este material fue plantado el año pasado sobre el terreno natural de La Ciénaga y en disposición en vaso, para poder compararlos con las espalderas. Daniel Ekkert afirma que "el lugar es un paraíso y las micro vinificaciones prometen brindar a futuro los mejores vinos de Xumek".

Daniel Ekkert

También expresó: "No estamos solamente haciendo vinos, trabajamos para ser reconocidos nacional e internacionalmente con nuestros productos desde hace 25 años. Nos hemos involucrado en los pensamientos de Ezequiel que son: calidad de vida, estar felices del lugar en el que estamos trabajando y orgullosos por lo que hacemos" y pasó a contar una anécdota al respecto: "Tenemos que cambiar el color de la geografía de la montaña Sanjuanina, transformar los grises en verdes, que luego pasen a ser verde claro y morado, para finalmente convertirse en vino" fue la instrucción que recibieron de parte de Ezequiel Eskenazi, impregnada con su mirada artística.

Los vinos Xumek

La visita culminó con la degustación de gran parte del portfolio de la bodega. En Xumek hay cuatro varietales: Pinot Noir Rosé, Chardonnay, Syrah y Malbec. Es la línea entry level, con elaboración no tan tradicional, pero sin incidencia de madera, reflejando lo que da la uva de la zona.

Xumek Rosé 2021

Proviene de un Pinot Noir clon 777, que se utiliza normalmente para espumosos y que en este caso cosechan un poco más maduro, lleva poca prensa, se elabora a bajas temperaturas y se embotella lo más rápido posible para conseguir este estilo fresco y sabroso.
 

Xumek Chardonnay 2021

Elaborado en acero inoxidable y con mucho paso por lías, tiene alto potencial nasal, al punto que pareciera que tiene aporte de madera, pero no es así. Fue uno de los vinos blancos destacados en este viaje en el cual degustamos 167 muestras de 27 productores.  

Xumek Malbec 2020

En nariz explotan los aromas: frutos rojos y ciruela negra, acompañados por toques florales de violetas, con sutil y particular nota de jarilla típica del terroir. En boca se presenta dulce y maduro, con entrada amable.

Xumek Syrah 2020

Tiene aromas a higos y mermelada de arándanos, junto con notas de pimienta negra y cuero. Es un vino de buen volumen en boca, con intensos sabores a fruta y toda la potencia del terroir de Zonda. Un Syrah joven y frutado, que posee tipicidad y complejidad.

Abismo Malbec 2018 La Ciénaga

Este Malbec single vineyard expresa el terroir único de finca La Ciénaga a 1.470 m s.n.m.  Su suelo aluvional calcáreo y un clima fresco de altura permiten crear vinos característicos por su frescura, concentrados, de aromas intensos, potenciados por el uso de madera virgen, por la que transcurre 12 meses.

Xumek Extra Brut

El brindis final lo dimos con el espumante elaborado bajo el método Charmat lungo con tres meses en sus lías, elaborado con Pinot Noir clon 777, el mismo que usan para el vino rosado.

Pero la cata se prolongó también a algunas muestras tomadas de tanque, como un Syrah 2023 de La Ciénaga y dos muestras de un Malbec también con uvas de La Ciénaga con el que están haciendo un vino junto a Santiago Achaval (Matervini). Probamos dos muestras de la cosecha 2023, una que cuenta con 60% de la uva con manejo propio y 40% con manejo de viñedo dirigido por Matervini y la restante con un 100% de manejo por Matervini, ambas prometen un vino excelente.

Al retirarnos, pasamos por una mesa donde se exhibían los únicos vinos de Xumek que no he llegado a probar: en estilizadas botellas de 500 cc, un Malbec y un Sauvignon Blanc tardíos llamados Xumek Sol Huarpe, Milagro de Abril.


Sin lugar a dudas el proyecto Xumek en Valle de Zonda viene a dejar huella y es pionero en ofrecer un conjunto de actividades conexas al vino (arte, fauna, naturaleza y gastronomía), que redondearán una oferta enoturística muy bienvenida a 30 minutos de la capital de San Juan, en un entorno único y especial.

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