Achával Ferrer lanza un blanco
Quimera, la bodega adquirida por Achával Ferrer, viene llena de novedades.
Con la organización de Mayra Maioli y la presencia de Gustavo Rearte, enólogo de Achával Ferrer, asistimos a una cata en la cual se presentó el primer vino blanco de la bodega.
Achával Ferrer fue fundada en el año 1988 por cuatro amigos: Santiago Achával, Manuel Ferrer, Diego Rosso y Roberto Cipresso, habiendo sido este último el impulsor de la compra un viñedo del año 1950 en Finca Altamira con cuyas uvas se elaboró el Gran Malbec 1999, que a la postre se convertiría en el primer vino argentino en obtener cinco estrellas Decanter.
Solo treinta y cinco años después -que para los tiempos del vino no es demasiado- la bodega no solo se ha consolidado entre las más prestigiosas del país sino que ha entrado en un plan de crecimiento muy importante, que va más allá de las fincas señeras como el viñedo Bellavista plantado en 1910 y la Finca El Mirador de 1920 que adquirieron en 2002 y 2003, permitiéndoles crear esos "vinos de sitio, de terruño, para hablar mas allá del Malbec", que los destacaron por cómo presentaron la variedad en tres situaciones de clima y suelos distintos.
En 2001 plantaron la Finca Diamante en Tupungato, cruzando la ruta 89 (en la zona llamada Cordón del Plata) con siete hectáreas de Merlot y siete de Cabernet Franc que fueron usadas para el vino ícono Quimera (un blend de Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Merlot) y que hoy destinan a la línea Mendoza, de entrada de gama.
Actualmente tienen cinco operaciones en Mendoza con 150 hectáreas plantadas y cada bloque tiene asignado un producto final.
En 2011 los accionistas del Grupo Frescobaldi ofrecen comprar, los fundadores aceptan y se quedan cinco años formando parte de Achával Ferrer. Rearte ingresa en 2013 y, cuando Frescobaldi deja la compañía en 2015/2016, queda como enólogo, mientras que el Ing. Leopoldo Gómez cubre la parte agronómica.
En 2019 se produce otro movimiento importante: compran Melipal, a la cual renombran como Quimera, que suma casi 80 hectáreas, la bodega y un restaurante, el cual ha sido totalmente renovado y reinaugurado.
Pero la gran novedad fue la presentación de su primer vino blanco, algo que antes no se había podido hacer porque cuando la empresa comenzó a exportar a USA surgió una objeción de la empresa Ferrer - Salas (propietarios de Freixenet) por la superposición de apellidos en la marca y, para afrontarlo, se firmó un contrato con el compromiso de no hacer blancos ni espumantes. Ese compromiso ha caducado, hace tres años comenzaron a hacer blancos en la bodega y ahora lanzan este blend de blancas, mientras otro saldrá al mercado más adelante.
Quimera Blend de Blancas 2022
Tiene 60% Chardonnay de Gualtallary (parte de San José) que ofrece los aspectos frescos y cítricos, un 23% Semillón de El Peral y 10% Viognier agregan complejidad y un 3% de Sauvignon Blanc de Vista Flores aporta lo herbal y aromático de la ruda. El Chardonnay y el Viognier tuvieron paso por barrica (20% nueva y resto de segundo y tercer uso). "Cuando la barrica es parte del vino te da una complejidad que sin barrica no se puede obtener. Es una herramienta muy válida fundamentalmente en cuanto a la microoxigenación que le aporta al vino", afirmó Rearte y aclaró que tuvo experiencia haciendo blancos en Nueva Zelanda, en España y en una bodega de Ugarteche.
Luego continuamos degustando algunos de los vinos tintos de la bodega:
Achával Ferrer Malbec 2021
Este vino tiene tanto uvas propias como compradas a productores que trabajan con ellos desde hace años, provenientes de varios lugares: Junín, Las Compuertas, Perdriel, Agrelo, Tupungato (San José y Gualtallary), Chacayes y San Carlos (Altamira). La composición es 50% de Luján, 5% de Medrano y 45% del Valle de Uco.
Lujan impone en el corte la nota floral, suavidad y sedoso; Valle de Uco lo expresivo y potente, la fruta y vibrancia en boca y Medrano aporta especias, grafito, comino y en boca estructura y calor.
Fermenta a alta temperatura por pocos días, para lograr una extracción rápida y se hacen muchos remontajes para lograr concentración. Al decir de Rearte: "Es el vino para mostrarle a alguien que no sabe lo que es un Malbec, el que más nos representa y el que más elaboramos".
"Nuestra mentalidad acerca del Malbec: que sea jugoso, con frescura e intensidad".
Achaval Ferrer Merlot 2021
8.500 botellas, es la tercera cosecha que sale. "Para mí el Merlot es textura en boca, elegancia", con notas a tomate en nariz. 80% Finca Diamante (Tupungato) y 20% de Agrelo; 20% barrica de segundo uso, durante 12 meses, que aporta notas a chocolate en nariz.
Es un vino en el que buscan darle agarre y resaltar la textura mitad de boca, donde se planta y mantiene hacia el final de boca un largo final.
Estos dos son vinos de entrada de gama donde se busca otorgar fruta, intensidad y frescura.
Quimera 2020
Rearte explicó que: "Quimera tiene dos significados, por un lado, es un animal mitológico compuesto por distintas partes de animales para lograr uno perfecto. Y por otro, puede significar el sueño de lo inalcanzable. Y es que queremos hacer el blend perfecto".
Con uvas de distintos tipos de suelo, que otorgan detalles para seguir descubriendo, el blend tiene 48% Malbec, 19% Cabernet Sauvignon, 18% Cabernet Franc, 13% Merlot y 2% Petit Verdot.
"Se hace el corte pensando en lo que va a ser en diez años. Hay cuarteles que están preparados para ser Quimera", cuenta el enólogo y agrega: "a veces hay vinos que les sentís solo la acidez y no les sentís nada atrás, eso no nos puede pasar, tiene que tener media boca y fuerza". Tiene un paso de 60% por barrica nueva y 40% de segundo uso.
La bodega, que nació principalmente pensada para la exportación (llegó a vender al exterior más del 90% de su producción a 50 países), viene creciendo aceleradamente en el mercado interno que hoy representa el 30% de sus ventas.

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