Novedades / Gacetillas de Prensa (contenido no verificado por El Ángel del Vino)

viernes, 5 de septiembre de 2025

Finca de La Merced

Finca de La Merced

Herencia, renacer y nobleza vitivinícola en Jujuy

En Finca La Merced la historia del vino no se escribe de golpe: vuelve, como las estaciones. 

El tatarabuelo llegó de Italia y se instaló en un valle de frutales y ganadería. Cuando el tabaco tomó la escena regional, la familia se reconvirtió; el bisabuelo incluso impulsó una cooperativa vitivinícola adonde convergían las uvas de las cinco hectáreas de parrales plantadas alrededor de la casa, junto a otras de la región, para elaborar vinos de carácter cooperativo

Con el tiempo, la llegada del tabaco se impuso y fue transformando la economía local, dejando los viñedos y la cooperativa de tener importancia y poblándose la finca de estufas de tabaco, reflejo de esa dualidad agrícola que marcó el devenir de varias generaciones.

 Compralo haciendo click acá

En 2019, el legado recibió un nuevo impulso: se replantaron 6.000 cepas de Malbec, Cabernet y Carmenere, renovando la impronta vitivinícola bajo la atenta mirada de Juan Mateo Aguiar, el presente guardián de esta historia familiar.

¿Por qué resulta tan especial?

Finca de La Merced está asentada sobre los suelos francos de los valles templados de Jujuy, una franja de clima benigno y lluvias de alrededor de 700 mm anuales, con altitudes que rondan los 900–1000 m s. n. m. Este perfil climático, más húmedo que la Quebrada, favorece una vitivinicultura distinta dentro del mapa jujeño, marcada por maduraciones parejas y perfiles aromáticos limpios.

La finca también convive con la memoria viva de los viejos parrales: lograron “rescatar” unas pocas plantas de la uva popularmente llamada uva chinche o Monterrico (Isabella, Vitis labrusca), muy arraigada en la cultura local. En Argentina esa variedad recibe varios nombres —uva chinche, Monterrico o Isabella— y es parte del acervo criollo.

Don Inocencio: el vino emblema

La etiqueta principal es "Don Inocencio Blend de Tintas 2024" que nace de Malbec y Cabernet Franc. En copa suele aparecer con un trazo ahumado y un guiño de tabaco —un eco del paisaje productivo del valle— sostenido por fruta roja y una boca de buena fluidez. La cosecha 2024 se vinificó con ambos componentes fermentados por separado antes del corte.

Además, del parral de uva chinche surgieron apenas 56 botellas de un vino singular, de nariz expresivacon un perfil rústico-frutal tan propio de la vitis labrusca, que aquí se integra amablemente con notas “tabacales” de la zona, armonizado para lograr un ensamblaje inusitado y evocador. Una curiosidad identitaria, hecha para celebrar memoria y lugar.

Por qué mirarla de cerca

Porque Finca La Merced resume, en escala humana, el renacer del vino jujeño fuera de la altura extrema: viticultura familiar, variedades bordelesas bien adaptadas al valle templado, y una botella-memoria (la de uva chinche) que conecta con la historia de los parrales domésticos. 

Un proyecto pequeño, con raíces largas que representa la resistencia de lo local, lo artesanal y lo inesperado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cuando dejas tus comentarios nos ayudas!